domingo, julio 05, 2015

Un Cinco de Julio Militar, Revolucionario y Político para Venezuela

MIS SENTIMIENTOS HOY 5 DE JULIO 2015
Por más de 51 años celebré el día de hoy con gran alegría y sentimiento patrio, el país donde nací, celebraba el día en que anunció al mundo su nacimiento como país libre e independiente, con su propio gobierno por sus propios ciudadanos. 
Me regocijaba en una historia bonita de heroes y patriotas. Me deleitaba viendo el ejercito de libertadores desfilar, nuestros hombres armados, herederos de aquellos que liberaron 5 países y dieron la independencia final a Venezuela.

Soldados humildes de nuestro pueblo, convencidos de la democracia como forma de gobierno, que por muchos años defendieron la constitución y aceptaron la decisión del pueblo, la pluralidad de pensamientos y lucharon contra las naciones agresoras.
Hoy, no me siento igual, ya el 5 de Julio sabe amargo, nos obliga a reflexionar si realmente somos independientes como quisieron los patriotas de 1811. o si la patria está entregada a intereses foráneos.

Un país dependiente de otros para alimentarse, para vestirse, para ser una nación del siglo XXI, triste, este inicio al nuevo milenio, el de una nación digna, por su visión de progreso, a una nación que ostenta los peores indices de todo lo que se puede medir como progreso en una nación.
Para más amargura, al ver desfile el ejercito, no veo herederos de nadie, veo mercenarios disfrazados de patriotas que han sido comprados para someter al pueblo a las mas grandes indignidades, veo soldados cobardes que aceptan sin chistar ordenes bastardas, veo marinos y pilotos que ven con tranquilidad como violan nuestro territorio, veo soldados armados, vendiendo pollos y verificando que el racionamiento, producto de la torpeza y corrupción se cumpla sometiendo al pueblo.
Esa es la venezuela de este 5 de Julio , una nación al borde de una guerra civil donde mas de la mitad se quiere ir porque no ven futuro, y donde la otra mitad no se queda por heroísmo, sino porque esta prisionera de un sistema que los esta acabando como ciudadanos libres.

Pero no todos están así, hay una minoría de ilusos que todavía sueñan con las ilusiones de un autocrata charlatan y otros que esta como sanguijuelas expoliando los pocos recursos que todavía manan del oro negro venezolano.

Triste esta fecha para celebrar la independencia, pues el país nunca ha sido más dependiente, de un préstamo, de una dádiva extranjera, de un milagro internacional.

Pero como todo pueblo con pasado heroico, las esperanzas de renacer no se han acabado y hay una juventud valiosa que todavía cree en los ideales de su antepasados y aspiran sacar al pais del fango donde se encuentra, y muchos de los que se han ido, sueñan con el momento de regresar a reconstruir la patria.

Para todos ellos, para los que todavía luchan por una Venezuela mejor para el futuro, plural, democrática, de leyes y gobernada por los mejores, para todos ellos Feliz día de la independencia, que estoy seguro llegará con nuevos hombres y mujeres, nuevos soldados y nuevos profesionales.
JAC

domingo, junio 21, 2015

Mensaje Urgente para Leopoldo Lopez Ya!

Un mensaje para Leopoldo Lopez, alguien que no conozco pero respeto mucho
Con toda la simpatía, entusiasmo y coincidencia política que tengo con Leopoldo Lopez, me preocupa su toma de decisiones, ya a mi juicio cometió un gran error al entregarse, pensado que su inocencia valdría en las cortes chavistas, y ahora vuelve a subestimar la responsabilidad histórica de este régimen con su huelga de hambre que ha llegado muy lejos.

Es muy noble para un líder poner su vida en peligro para defender sus ideales, pero es totalmente estupido para un lider sacrificar su vida para complacer a sus enemigos.  Leopoldo tendrá pronto que tomar una decision ya que esta huelga lo ha colocado en una situación, en la cual por todas partes pierde.

Si continúa la huelga muere y pierde todo y nosotros un líder carismático.
Si abandona la huelga pierde pues no logró sus objetivos, pero perder una batalla no es perder la guerra, como lo demostró el cobarde de Chavez cuando se rindió.  Asi que con todo el respeto que le tengo, le pido que evite el segundo triunfo del regimen que seria verlo muerto. La oposicion no precisa martires, sino lideres inteligentes y carismáticos.

Leopoldo, abandona esa huelga, ya expusiste la crueldad de este regimen, nada vas a perder entre sus seguidores si dejas la huelga, pero vas a perder mucho si la continuas. Escucha a tu gente, tu familia, tus padres y casi toda persona que conoce de la brutalidad de este regimen.. ! come algo Vale !,
esta lucha es larga y se te va a necesitar para mejores batallas.

de un gran admirador..  Jose Antonio Cisneros

lunes, octubre 15, 2012

Que pasó el 7 de Octubre

por Marta Colomina

No hubo fraude en el sentido de que votos de Capriles fueron trasvasados a Chávez, o que las máquinas cambiaron las cifras. "Fraude" no sería la expresión adecuada para definir la monstruosa operación seguida por los poderes públicos el 7-O, sino, golpe de Estado. "Todo el aparato del Estado contra mí" dijo Capriles cuando reconoció su derrota.

Después de su magnífica campaña, Capriles no compitió el domingo con un Chávez desgastado por su enfermedad y su mal gobierno, sino con el fuerte, adinerado e inescrupuloso Estado venezolano.

No fue solo el ventajismo previo del CNE de añadir nuevos centros electorales cuestionables: los obstáculos inhumanos a los venezolanos en el exterior; o cohonestar las cadenas y mensajes de la Ley Resorte devenidos en publicidad electoral para Chávez. Tampoco que el viernes 5-O Chávez pagase el bono vacacional a empleados públicos y damnificados o que en solo 8 meses de este año se gastasen más de 15 mil millones en las misiones (200% más que en 2011).

 Se trata de la "macolla" formada el 7-O entre todos los poderes del Estado (incluidos el CNE y la FAN) para impedir el triunfo de Capriles y poner en marcha un plan que permitiera obligar a votar por Chávez a electores remisos, bien por vía de la coacción o del soborno.

¿Qué pasó con los resultados en la noche de las elecciones venezolanas? Se preguntaba el ABC de Madrid, después de publicar el día anterior el exitpoll que, a las 5 pm, daba ganador a Capriles por 5 puntos. En el foro de los encuestadores (UN) para analizar el 7-O, el vocero del IVAD reconocía que "según las exitpolls,

Chávez comenzó arriba fuerte, luego se emparejó la situación, y después de las 5 se abrió". A las 5 pm no estaba "emparejada" la situación, sino que ganaba Capriles, de ahí la sonrisa de Briquet y la preocupación del chavismo. El Gobierno comienza la operación remolque en todo el país. Los coordinadores de Centro del CNE tenían las listas de votantes identificados: PSUV, beneficiarios de misiones, contratistas, funcionarios, becarios y otros.

A las 5 pm los militares afectos al régimen daban por perdido el Gobierno. Los autobuses de Pdvsa en Plaza Venezuela listos para transportar electores, seguían vacíos. Hasta que, con la información de los coordinadores de los centros electorales, comenzó una febril captura liderada por los tentáculos del Estado. El PSUV y militares armados, provistos de vehículos del cuerpo, llegaron a los cerros y barriadas lista en mano, para llevarse a quienes no habían votado, con amenazas de que perderían sus prebendas El estímulo de Bs. dos mil por voto movió a muchos. Los milicianos multicedulados podían votar en varios centros con rapidez (la tinta indeleble no era tal). CNE mantuvo abiertos algunos centros sin votantes mientras llegaban los contingentes rojos acarreados en vehículos oficiales

El sistema de medios públicos clamaba que se mantuvieran abiertos porque "todavía había gente votando". Tan pronto estuvieron seguros de que la votación de Chávez era superior a la de Capriles, el CNE se apresuró a dar el primer boletín, a despecho de que hubiera gente en cola en diversas partes del país donde habían fallado las máquinas y la tramposa "estación del elector" había represado a los electores. En Canoabo unos 120 campesinos pro Capriles fueron engañados diciendo que la máquina estaba dañada, conminados a firmar el cuaderno de votación y alguien votó por ellos, según nos contase llorando una maestra jubilada enferma a quien aplicaron el mismo robo.

El CNE abrió varios centros (sin testigos opositores) en refugios y otros lugares. En el Zulia creó un nuevo centro el mismo 7-O al que el Plan República dejó ingresar al personal de empresas oficiales y militantes chavistas. Grupos armados impidieron paso de testigos y votantes opositores, en el municipio Mara y otros.

Violando las normas, miembros del PSUV hacían campaña y formaron focos con motorizados armados que recorrían los centros de votación amedrentando a los electores. El CNE y el Plan República miraban para otro lado.

Triste que la MUD y Comando Venezuela, ante el equivocado temor de provocar abstención, declarasen que "todo fluía con normalidad" y mantuvieran silencio sobre las violaciones del CNE, mientras millones de electores estaban represados en las colas por la operación morrocoy y amenazados por los motorizados chavistas.

A los 6,5 millones de electores nos queda el invalorable capital político de Henrique Capriles, pero también nuestro derecho a pedir que nos digan la verdad sin ocultamiento y sin risitas, como si aquí no hubiera pasado nada.

mcolomina@gmail.com

domingo, octubre 14, 2012

Moraleja del camino…

Rafael Muci-Mendoza

Se les ha mostrado un camino y estoy seguro de que Chávez no cumplirá lo prometido

Nadie dijo o se creyó que sería fácil… Una buena proporción del país se encuentra hoy triste por la pérdida, por la pérdida de la certeza de un cambio. Quizá para el momento era mucho pedir. Pero en la vida no hay certezas, sólo incertidumbres. Sobreviene entonces el duelo y más importante aún que la negación, es su elaboración, y ello tomará el tiempo de Dios. Luego, ascenderemos un peldaño más en el camino hacia la madurez, no seremos pues los mismos y es así como una amarga experiencia se transforma en inigualable oportunidad de aprendizaje.

Durante el camino emprendido por Henrique tal vez sentimos ajeno alivio, al fin alguien hacía lo que nosotros debimos hacer mucho tiempo atrás, siempre en la búsqueda de que otro resolviera nuestros problemas, sin comprometernos por temor o por comodidad: el viejo dicho, ¨El que venga atrás que arree¨. El oponente era formidable, había embarbascado al pueblo raso, ese que siempre tuvo muy poco y ahora menos, sólo limosnas devaluadas. Ahora se les ha mostrado un camino y estoy seguro de que Chávez como tantas veces, no cumplirá lo prometido. Está en su naturaleza la argucia, el engaño, pero debe recordar que tampoco su pueblo es igual después de la contienda, también ha aprendido y exigirá una eficiencia que le será negada porque es una virtud ausente en revolución.

La moraleja de ese camino iniciado es no mirar distancias, pues cuando la distancia deja de ser una meta, el caminar se vuelve un aprendizaje y hemos aprendido muchas verdades dolorosas…Soportar, comprender y levantarnos cuando al tropezar caigamos en el camino, pues el músculo se templa y la voluntad se agiganta al sortear los obstáculos; pero por sobre todo, la vida está allí con las mieles del triunfo y el amargor de la derrota y es obligación seguir en el camino, seguir viviéndola y continuar persiguiendo el objetivo.

jueves, agosto 09, 2012

El presidente está loco


 La patológica fijación de Hugo Chávez en Simón Bolívar, en las causas de su muerte, en el día de su nacimiento, en sus rasgos faciales, en si es mulato o “escuálido”.

Esa insistencia en tratar de encajar la historia bolivariana dentro de su satrapía, son una clara indicación de que está mentalmente desequilibrado y no debería ser considerado apto para desempeñar una función pública.

Esto debe verse con la más absoluta seriedad y responsabilidad ciudadana, ya a pocas semanas de las elecciones presidenciales.

Creo necesario que los venezolanos se den cuenta de que hay un loco pretendiendo la re-elección presidencial. No soy psicólogo o psiquiatra pero simplemente veo, leo y escucho. 
En que me baso para decir que Hugo Chávez está mentalmente desequilibrado?

1.      El lenguaje anti- presidencial de Hugo Chávez es ya francamente logorréico y, más aún,  coprolálico. El paciente no puede ya mantener un lenguaje convencional, decoroso, sino que produce, de manera incontrolada, insultos ininterrumpidos en contra de quienes difieren de su modo de actuar;

2.      Sus decisiones anti- presidenciales son más y más viscerales, arbitrarias, sin lógica alguna, y muchas de ellas están causando enormes pérdidas para la nación. Los intentos de extorsión contra la empresa Repsol, el hostigamiento perenne contra POLAR, las expropiaciones llevadas a cabo de manera abiertamente abusiva, como si se tratara de un juego de poder, causan pánico en la sociedad venezolana y alejan despavoridos a los inversionistas extranjeros;

3.      Su manera deportiva y anti- presidencial de comprar miles de millones de dólares en armas:  “deseo un escuadrón de Sukhois nuevos”,  o “vamos a tener aviones iraníes no tripulados”,  o “ya están llegando los cien tanques nuevos de Rusia, o “vamos a pedirle un nuevo satélite a China”, toda esa orgía de adquisiciones que no consulta con nadie y que exigen endeudamiento a la nación, son clara muestra de sus fantasías imperiales, de su conversión en una especie de Calígula tropical  salido de cauce;

4.      Su desdén y agresividad anti-presidencial por los adversarios, su ventajismo a costa de nuestras leyes, su impúdico reto al país con la imposición de las malhadadas cadenas, todo ello representa una manera ilegítima e irracional de ejercer el poder;

5.      La obsesión por cambiar la historia para emerger como un Bolívar redivivo es una evidente señal de anormalidades psíquicas tales como la Bipolaridad. Los especialistas en desviaciones mentales podrán identificar con precisión esta patología.

6.      Sus desplantes desequilibrados han conducido a un aislamiento progresivo del país de la comunidad internacional. El paciente ha retirado a Venezuela del Centro Para la Solución de Conflictos del Banco Mundial, trata de retirar al país de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y se alinea con los sátrapas remanentes en el planeta, como Asaad; Lukashenka y Castro.

SI Hugo Chávez fuese un simple ciudadano el país no tendría mayores problemas. Pero es el presidente y no solo ha estado en el poder por 14 años sino que  pretende re-elegirse en la presidencia por seis años más. En su pretensión arrastra al país a la ruina, cuando no a la Guerra Civil.

Yo, Gustavo Coronel, digo que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, es un paciente psiquiátrico y debe ser tratado como tal. Le hago un llamado urgente a la Sociedad Venezolana de Psiquiatría y a las autoridades de salud venezolanas (en especial a la Ministro Sáder) para que cumplan con su deber profesional, intervengan y apliquen las medidas necesarias para poner a este paciente bajo tratamiento psiquiátrico adecuado, en lugar adecuado. Si quien pueda hacerlo no lo hace será cómplice de esta tragedia venezolana, como ya son cómplices muchos de quienes reciben prebendas de su régimen para dejarlo hacer a placer, a sabiendas de que es un loco.

Quienes guardan silencio piensan, equivocadamente, que al ser muchos estarán más allá de las sanciones. No saben que ya existe una lista bien documentada, y no es ni la lista de Tascón ni la carta de Piñerúa, de los 387 cómplices principales de Hugo Chávez (hasta ahora), quienes tendrán que responder con su libertad y sus bienes por los abusos cometidos durante todos estos años. Será necesario instalar una especie de Nuremberg criollo para manejar penalmente este inmenso crimen contra la nación.

Nada de venganzas, solo justicia. Si lo que nuestros padres y maestros nos dijeron sobre ética aún tiene vigencia en este mundo, esa gente que permitió la tragedia  tendrá que pagar por sus crímenes.  Hugo Chávez está necesitado de un chaleco de fuerza y de una mascara-bozal (a lo Aníbal Lecter) que le impida dar rienda suelta a su coprolalia. Debe ser internado, a la brevedad posible, en un sanatorio de máxima seguridad.

Gustavo Coronel

domingo, julio 15, 2012

Carta abierta a un conocido encuestador

Nos conocimos en el 2006, durante la campaña de Rosales ¿Te acuerdas? Tus encuestas en aquel entonces eran una fuente de información muy valiosa para entender el entorno político-social. Creía conocerte, y valorar tu seriedad, tu empeño en llegar a la verdad de las cosas. Por esta razón me dan tanta lastima tus afirmaciones hechas en un recién programa de televisión este fin de semana, según las cuales la brecha entre Capriles y Chávez está creciendo a causa del supuesto odio que genera la campaña de Capriles. Luego, para rematar, utilizas las mismas descalificaciones que usa el oficialismo, lamentando el supuesto hecho de que a la oposición le falta “inteligencia” para competir con el oficialismo.

Creía conocerte, como hace mucho tiempo creía conocer a otro sujeto, Félix Arroyo, que hoy funge de Secretario de Organización de AD y que hasta hace poco era el delegado de la MUD frente al CNE. Por lo menos él estaba identificado desde hace tiempo, cuando manejaba las bases de datos en su condición de jefe del REP y luego del Saime dentro del CNE, como ficha de Jorge Rodríguez y Francisco Carrasquero. Tú, sin embargo, trabajabas para las que creíamos eran las fuerzas democráticas de este país, y nos aconsejabas en cómo entender el sentir del pueblo y neutralizar la propaganda chavista. En ese entonces pensaba que tú eras una persona seria.

Ahora que te conozco mejor, a través de tus últimos patéticos espectáculos mediáticos, recitando guiones que son tan evidentemente elaborados por los propagandistas del régimen, repitiendo sin rubor ninguno sandeces y pobres lugares comunes sacados de algún texto de sociología para novatos, tratando de figurar como un profesional serio en lugar del vulgar mercenario que resultaste ser, ahora que te conozco, de verdad, lo que siento por ti es lástima. No arrechera, tampoco indignación, como sienten muchos, que ven en ti a otro “vendido” al chavismo, sino lástima.

Se dice que cada quien tiene su precio. Bueno, amigo, el tuyo resultó ser bien barato. Como tantos otros inteligentes profesionales y políticos de este país, hombres y mujeres con un futuro brillante delante de ellos, te vendiste por un puñado de dólares.

Quizás para ti este salto de talanquera no es más que una jugada táctica, una manera de comprar ese apartamento en Miami que tantos venezolanos anhelan. No, señor, es mucho más grave que eso. Esto es un juego, muy, muy peligroso, en el cual te estás metiendo.

Como bien sabes, el gobierno tiene montado un fraude masivo para el 7 de octubre. Una parte clave de ese fraude son los 4 a 5 millones de electores virtuales, o fantasmas, que el gobierno viene inventando e inscribiendo en el REP desde hace diez años. Esos “votantes” “votarán” en los 8 mil centros de votación que han sido creados desde el 2003, donde solo hay una o dos mesas, donde la oposición nunca tiene testigos y que casi nadie sabe dónde cuernos están ubicados. No importa, porque ahí votan principalmente los “fantasmas” y ellos no tienen que desplazarse el día de la elección; ya están listos – en la base de datos que diseñó Félix Arroyo- para votar en masa en las últimas horas de la jornada de votación.

Tú que eres hombre de estadísticas sabes que entre el 2003 y el 2012 la población creció en un 14%, y el REP en un 58% ¿Qué tal? Fácil de ganar elecciones así ¿no es cierto?

Pero no solamente eres un hombre de estadísticas, eres también algo sociólogo, si mal no recuerdo, así que entiendes de psicología de masas. Y sabes muy bien que un fraude electoral del tamaño que se va a perpetrar en octubre – porque, estemos claros, tanto tú como yo sabemos que el chavismo no representa mucho más del 35% de la población – no sólo depende de una eficiente prestidigitación tecnológica.

Sabes bien que para que este fraude sea avalado por los líderes de opinión complacientes y por gran parte de la dirigencia opositora, necesita aparentar cierta verosimilitud. El margen de victoria de 26 puntos de Chávez sobre Rosales en 2006 no resultó convincente para nadie, pero al menos pareció plausible.

Entonces, ¿Cómo hacer que un candidato que ha perdido el apoyo del pueblo luzca como un verdadero ganador el día de las elecciones? Hay que librar una muy inteligente guerra psicológica para hacer creer durante la campaña que ese candidato está subiendo cada día en las encuestas, y que el candidato opositor está perdiendo terreno.

Ahí es donde tú y tus colegas juegan un papel muy importante: hacerle creer a la ciudadanía que un candidato terminantemente desgastado está reviviendo, cogiendo de nuevo fuerzas inusitadas, mientras que el candidato opositor está menguando, perdiendo brillo, y que va derecho a una segura derrota electoral.

Es fácil manipular a la opinión pública ¿No? Yo que he trabajado durante casi 40 años en el campo de la asesoría electoral, conozco los trucos. Para mí – y para muchísimos venezolanos que no tienen mi experiencia, pero sí tienen mucho sentido común y ven más allá de las apariencias — todo lo que tú y algunos de tus colegas están haciendo en este sentido es muy fácil de comprender.

Sabemos por qué el chavismo quiere retrasar las elecciones, y tú también. Necesitan preparar a otro candidato, montarlo y proyectarlo desde su maquinaria propagandística, cubrir el país de afiches y las pantallas de televisión para hacerlo conocer, y eso toma tiempo. Mientras tanto, el verdadero trabajo propagandístico lo hacen ustedes, los encuestadores que trabajan para el gobierno, haciéndonos creer que hasta el hombre casi muerto – u otro, más gris, sin carisma- está subiendo como la espuma y que Henrique Capriles está cayendo como un plomo.

Lo que muchos no entienden es por qué Eduardo Fernández, Lewis Pérez, Kiko y algunos de los dizque dirigentes de la oposición también están trabajando también para postergar la fecha de las elecciones. Tenemos nuestras sospechas… un día lo sabremos. Todo termina sabiéndose temprano o tarde, en este país.

El proxenetismo político es un oficio tan antiguo como su variante sexual. Pero qué lástima da ver a gente inteligente, con futuro, meterse en eso. ¿No te has dado cuenta que el dinero es efímero? ¿Fueron tan pobres, tan desolados, tus años de formación ética, académica y profesional que en algún momento tomaste la decisión de que no podías rechazar un puñado de billetes sucios y hasta ensangrentados? ¿Nadie te inculcó un mínimo de amor propio, de vergüenza, de valores y principios cuando eras más joven, cuando soñabas, como sueñan todos los jóvenes -y hasta los no tan jóvenes- en un mundo mejor?

La respuesta la tendrás tú. Pero si no despertamos, si no desenmascaramos a tiempo a los que traicionan los más elementales principios de decencia, las consecuencias de esta perfidia tendremos que sufrirlas todos.

Eric Ekvall
@corpstratcom
© porlaconciencia.com

La diáspora de los venezolanos


Por: Andrés Simón Moreno Arreche

Estoy en la tercera edad y no me di cuenta de ello hasta que una hermosa mulata, probablemente de Bobures, con aquella sensual piel de canela nocturna, sus ojos miel y una escultural figura, tal vez heredada de una lejana abuela bantú, desplegó sus contorneadas piernas de nogal y... ¡Me cedió su puesto en el Metro de Maracaibo! Al principio me negué rotundamente, esgrimiendo mi caballerosidad con cualquier clase de argumentos, pero la chica, que tenía una dulce disposición a prueba de falsos machismos, y como quince centímetros más alta que yo, me desarmó las voluntades cuando al pararse a mi lado me tomó gentilmente del brazo, se inclinó con la flexión de rodillas que hicieran famosas a las conejitas de Play Boy y me dijo “Abuelo, siéntate aquí, que yo me bajo en la próxima en la próxima estación”.

Me senté justo cuando el vagón reducía la velocidad inicial y la voz digital anunciaba la próxima parada. La vi caminar hasta la puerta pero me ruboricé cuando ella volteó para decirme “Chao, abuelo”. Me regaló una hermosa sonrisa de dientes perfectos y labios encarnados que me parecieron los de cualquiera de las Mises que Venezuela exporta, con aroma de triunfos, a los concursos internacionales, y me quedé sentado, viéndola exhibir sus encantos y su atrevida minifalda mientras se desplazaba como una gacela por la Estación Urdaneta.

 Le dije adiós con la mirada y un susurro, y me sumergí en los símbolos que rodearon aquel acontecimiento, tal vez banal o transitorio para algunos, pero que para mí representaron la explicación de lo que enfrentamos los ciudadanos de la tercera edad, en estos aciagos tiempos venezolanos de un proto-comunismo totalitario, encarnado por un militarote mandón y narciso, sin compañera o esposa que le atempere sus fuegos y calme sus angustias, y tal vez por ello, aferrado morbosamente a un poder que la Constitución vigente en Venezuela asume como representativo, democrático y alternativo, pero que el sujeto, más enfermo de mente que de cuerpo, entiende como personalísimo y suyo hasta el final de los tiempos.

El ritmo acompasado del vagón celestineó mi ensimismamiento. Me apoyé en el palo de vera ‘encabuyao’ que me sirve de bastón y medité en mis hijos y en mis nietos, la mayoría de ellos viviendo fuera de su país. Unos, consolidando un futuro estable y promisorio para sus hijos en USA; otros estrenando su primer invierno canadiense que les resulta demasiado frío, aunque novedoso y a contrapelo del sol radiante de esta Maracaibo mía, curiosamente ‘mía’ para un ciudadano estadounidense como yo, veterano de Vietnam, rabiosamente republicano y liberal, que ha vivido sus más recientes 40 años de vida por estos trópicos petroleros.
Aquel “chao abuelo” que me regaló la mulata trajo a mi mente otras despedidas, tal vez más tristes y más trascendentes para mí, como las de mis hijos, sus cónyuges y las de mis nietos, frente a la puerta de embarque en el Aeropuerto Internacional ‘La Chinita’ de Maracaibo.

A pesar de la nostalgia que produce la ausencia de los hijos y de la necesaria presencia, bullanguera y escandalosa de los nietos, no me arrepiento en haberles ayudado a emigrar del desesperanzador entorno de este ex-país, uno que apenas 13 años atrás era conocido internacionalmente como República de Venezuela, pero que ahora se ha vuelto un Estado forajido, aliado de los regímenes más oprobiosos del planeta, estimulador pasivo del narcotráfico, impulsador de un postmoderno apartheid social y político para con la mitad de los ciudadanos que adversan el régimen e impulsador –por omisión de gestión pública efectiva- del genocidio de su población. Se trata del gobierno más corrupto de la historia republicana de esta nación, de un Poder Ejecutivo que ha conculcado los demás Poderes del Estado y con ello las libertades individuales y los más elementales Derechos Humanos de sus ciudadanos.

Mis tres hijos (Andrés, Anna y Lilianna) son profesionales universitarios. Sus cónyuges también. Para subsistir han tenido que vivir en nuestra casa, que reúne el espacio y el confort necesarios para que todos vivamos cómodos, pero aún con la mediana tranquilidad de un techo y el apoyo de nosotros, sus padres, han tenido que trabajar dos turnos diarios, de lunes a sábados, en actividades mal pagadas y la mayoría de las veces, alejadas de sus perspectivas profesionales.

El esfuerzo que acometieron fue titánico pero las expectativas sociales y políticas del país nunca lo justificaron. ¿Cómo pedirle a dos excelentes periodistas de televisión -mi hijo Andrés y su esposa María José- que continúen en este ex-país, cuando decenas de sus colegas son perseguidos, apresados y asesinados por las hordas del régimen, por el único delito de mostrar la verdad de los hechos y por disentir? ¿Con qué cara se le pide a una Licenciada en Administración –mi hija Anna- y a un excelente Economista –mi yerno Carlos- que sacrifiquen su futuro y el de sus hijos, si todos sabemos que la barbarie económica del régimen comunista no se podrá revertir, sino dentro de 20 años, en el más optimista de los escenarios? ¿Cuáles argumentos puedo esgrimir ante mi hija Lilianna –Arquitecto- y su esposo Desman –Ingeniero y ciudadano estadounidense- para que construyan sus destinos en una Venezuela en la que la vida, como la propiedad privada no vale nada, en un país donde el Gobierno se apropia ilegítimamente de las empresas privadas, e interviene groseramente en la economía y destruye todo el aparato productivo de la nación?


Me bajo en la última estación de la única ruta del Metro de Maracaibo y me abrasa un sol intenso y sofocante. Más allá, en la esquina, un trío de soldados con innecesarios uniformes de camuflaje y un armamento excesivamente ostentoso, hacen que patrullan la periferia del mercado mientras cientos de ancianos, todos más viejos y quejumbrosos que yo, se apilan de uno en fondo en una sucia pared a la espera que el banco del gobierno abra sus puertas dentro de tres horas, para cobrar una mísera pensión que apenas les alcanzará para la comida de la semana.

El mercado reverbera con ventas ambulantes, con el aroma intenso de las fritangas y con las multicolores tolderías que se han levantado desde la madrugada más allá de la vereda principal del mercado. De entre tantas gentes que pasan y de las que vociferan sus mercancías y potingues identifico una cara que me parece familiar. Me le acerco, nos reconocemos y en silencio nos abrazamos. Es uno de mis ex-alumnos, uno de los más brillantes que tuve mientras fui profesor.

Me lleva de la mano con la alegría y el orgullo de los muchachos que quieren mostrar sus mejores juguetes, hacia su punto de venta y me introduce por entre el abigarrado y serpeante camino de los toldos hasta llegar a su puesto, en la sección del mercado que en Maracaibo llaman “El Callejón de los Pobres”. Allí me muestra, orgulloso, su venta de jeans y franelas que trae cada 45 días desde Colombia, me invita a sentar en su taburete, el único que tiene, y coloca amablemente el ventilador hacia mí.


Mi sorpresa es más que evidente. Se transforma en una batería de preguntas que le hago sin pronunciar pero que él me responde. Me dice que él y su esposa vivieron ‘en el norte’ durante tres años. Les fue bien hasta que los deportaron a ambos. En Florida trabajó en Macy’s y llegó a ser Gerente de Piso. Me asegura que allí conoció a muchos representantes de maquiladores de México y Panamá, uno de ellos es quien le provee de mercancía.

Al cabo de un par de horas que han pasado sin que ninguno de los dos las note, le digo que debo marcharme, que voy a cobrar mi pensión del Seguro Social venezolano y a la oficina del Consulado Americano en el Centro Venezolano Americano del Zulia, pero me obsequia con otro ‘guarapo de papelón’ –el tercero- y me pide que espere algunos minutos más, que su esposa va a llegar dentro de pocos minutos y quiere presentármela.

Acepto y la conversación discurre como sacada de su resumen profesional: Obtuvo dos Maestrías en la misma universidad donde se graduó de Comunicador Social. Una de ellas la hizo con Carmen, la esposa que aún no llega y que luego de gestionar inútilmente trabajos acordes a la jerarquía profesional decidieron partir hacia Florida con los ahorros de toda la vida de sus padres. Que el retorno fue más traumático de lo imaginado pues ella venía embarazada y no lo sabía. Que abortó la criatura sin proponérselo y que ahora viven en una pensión en una de las barriadas pobres más próximas a la ruta del Metro.

Intento prestarle toda mi atención pero la riada de marchantes que pasa a nuestro lado casi me arrolla y el vendedor contiguo vocifera las bondades de su mercancía –unos relojes ‘de marca’ que son malas imitaciones de los originales- con la desconcertante intensidad de los vendedores de camellos de los aljerifes de Marruecos.Cuando me levanto para despedirme por segunda vez llega la esposa de mi ex alumno. La miro con detenimiento. Ella me mira con sorpresa y los dos nos sonreímos sin que Carlos Julio entienda por qué.

Ella me da un cálido abrazo que yo le respondo con la parquedad necesaria y aquel reencuentro con la hermosa y sensual mulata, de piel canela y ojos miel me ancló de nuevo en el taburete por otra hora más, mientras ambos intentamos explicarle al aturdido muchacho que la coincidencia de nuestro encuentro previo es un presagio que el destino nos arroja para mostrarle, a quien se detenga a mirar con detenimiento, que la diáspora del mejor talento venezolano es una realidad con muchísimos matices, cada uno con una pequeña o gran historia por contar, pero todas con un mismo epicentro común: la desarticulación política y económica de un país que hasta hace apenas 13 años, fue conocido como una República petrolera y próspera, en la que los jóvenes disfrutaban de un futuro posible y deseable, acorde con el esfuerzo individual de cada quien.

jueves, julio 12, 2012

Entrevista a Elias Pino Iturrieta


Elías Pino Iturrieta se ha dedicado a la historia de las mentalidades en la contemporaneidad venezolana y latinoamericana con especial énfasis en las ideas de los actores políticos y en su discurrir en el contexto de la política de los siglos XIX y XX.

Hoy día son numerosas las reseñas que encontramos disponibles en internet sobre este destacado escritor venezolano, que dan cuenta no solo de su aquilatada trayectoria académica como investigador tanto dentro como fuera de Venezuela, sino que, además, informan sobre sus contribuciones recientes a la historiografía iberoamericana centrada en los procesos de las Independencias y en sus actores.

Por tal motivo, conviene sólo detenernos en destacar que Elías Pino Iturrieta como profesor, catedrático y ensayista, fiel exponente del rigor de los estudios históricos que nos remiten al Colegio de México, ha cultivado su pluma de historiador con especial sentido crítico y heterodoxo, cuestión que, a nuestro modo de ver le ha permitido develar, sin prejuicios ni aprehensiones, la intencionalidad que se oculta en las atesoradas historias patrias de la historiografía heroica nacional venezolana, y en el discurso oficial que amalgama la identidad nacional y el patriotismo como corolarios de un culto heroico con su templo cívico, promovido sólo para los feligreses venezolanos


miércoles, julio 11, 2012

Entrevista de Elias Pino Iturrieta en el programa de Julio Cesar Camacho, por Actualidad 1020 AM