THAYS PEÑALVER | EL UNIVERSAL
jueves 28 de octubre de 2010 04:29 PM
Luego de una grotesca borrachera de gasto público solo comparable con la ocurrida por los 6 gobiernos anteriores, en apenas 10 años luce por lo demás injusto ver a Venezuela siempre en los últimos lugares de las listas mundiales acompañado de los países que históricamente han tenido muy mala suerte, guerras y hambrunas, cuando lo importante es si somos felices o no.
Los 26 ranking e índices globales más difundidos le indican al mundo cómo vernos, es la forma de estudiarnos, la vía que usan las empresas de turismo extranjero para ofrecer sus paquetes, las industrias para invertir, los gobiernos para apoyar a otros, los organismos multilaterales para medir nuestros avances, etc. Luego de diez años de revolución, Venezuela es vista por los extranjeros como el último lugar para invertir en el continente (1), el último destino turístico a ofrecer (2), como el más inseguro (3), entre los países con más narcotráfico (4), como el que más roba propiedad intelectual (5), el penúltimo en innovación (6), el último en prosperidad (7), el penúltimo en potencial para los jóvenes emprendedores (8), el último en gobernabilidad y democracia (9).
Los venezolanos siempre nos hemos sentido muy bien siendo venezolanos, pero los extranjeros nos ven como los más violentos (10), los más corruptos e ingobernables del continente (11), para ellos no somos demócratas (12), tampoco somos una nación pacífica (13), estamos entre los 15 mayores compradores de armas del mundo (14) y estamos entre los menos competitivos del planeta (15); de hecho nos comparan siempre con los menos afortunados del continente africano. De acuerdo a ellos somos los menos transparentes (16), entre los últimos 20 que tienen el pensamiento más subdesarrollado (17), los que económicamente son más vulnerables (18), estamos entre los primeros usuarios de Twitter y redes sociales; pero somos los penúltimos en estar preparados para el reto tecnológico (19); el venezolano es visto entre los últimos del planeta en libertades económicas (20); tampoco cree mucho en la libertad de prensa (21) y de 0 a 100 está solo a 9 puntos de ser considerado un Estado fallido (22).
La suma de los estudios internacionales (23) y los barómetros (24) dan cuenta de que la mayoría de los venezolanos desconfiamos de la policía, de la justicia, del Gobierno, del Congreso, de los empresarios, también estamos entre los que menos confiamos en las ONG's, los sindicatos, los que menos creemos en la ONU, la OEA. No tenemos imagen positiva de nadie y aunque igualmente nos disgustan, los rusos tienen mejor facha que los norteamericanos y que los europeos; aun cuando aún no hemos visto el primer ruso.
Pese a todo esto, la revolución logró su objetivo. El venezolano está entre los más felices del planeta (25), en el puesto 25 entre 200 como los más satisfechos con la vida (26), entre los más optimistas (27) según los índices somos más felices y estamos más satisfechos que los norteamericanos, que la mayoría de los europeos y que el total de los asiáticos.
Hace ya unos años que el Presidente arengó desde su improvisada tarima el celebre: "los vamos a volver locos"; vamos a sincerarnos amigo lector, mire que lo ha logrado. Esperemos que los venezolanos salgamos de esta locura temporal, más causada por la borrachera de este festín de reales para que podamos todos sentarnos a repensar este país al que tanto amamos y trabajar para que los extranjeros dejen de pensar todas esas barbaridades de nosotros.
Twitter: @thayspenalver
Correo: tpenalver@me.com
viernes, octubre 29, 2010
Chavez, el mejor amigo de Colombia
VLADIMIRO MUJICA
En verdad que uno siempre tiene que mirar detrás de las verdades aparentes para encontrar la verdad verdadera. Con todo el conflicto y las amenazas de guerra del gobierno venezolano contraColombia, con la suspensión de relaciones comerciales entre ambos países, con la continua tensión diplomática, en fin, con todo lo que ha ocurrido en los últimos años, uno podría pensar que la conducta venezolana le ha infligido un daño importante a Colombia. Esa sería la verdad aparente.
La verdad verdadera es que Colombia está camino a encontrar otros mercados y que la posición internacional venezolana es cada vez más endeble en relación con el conflicto entre los dos países por la cuestión de la guerrilla. Pero mucho más allá de eso la situación de inestabilidad en Venezuela ha conducido a un flujo muy importante de valores, empresas y gente en dirección a Colombia. Es cuestión de pasearse por Bogotá y contar el número de Farmatodos. Es darle una leidita a la información estampada en los paquetes de Harina PAN indicando que ahora se fabrica en Colombia. Pero sobre todo es asunto de intentar contar el sinnúmero de profesionales venezolanos que se han establecido en Colombia. Especial atención merece el caso de los ex trabajadores expulsados de Pdvsa: Casi se puede afirmar que el incremento en la producción de crudo en Colombia está directamente relacionado con la presencia en ese país de ingenieros y gerentes venezolanos conocedores del negocio y la industria petrolera. Mientras en Venezuela las posiciones claves se ponen cada vez más en manos de gente mediocre e insuficientemente preparada, Venezuela ha exportado una cantidad sustancial de capital humano a Colombia. De hecho uno podría afirmar que Chávez es el mejor amigo de Colombia, tal es el empuje que le ha dado al desarrollo social y económico de nuestros vecinos.
Pero sería injusto referirnos solamente al caso colombiano.
Nuestro gobierno no solamente regala dinero a manos llenas a sus amigotes políticos sino que ayuda con el desarrollo de otras naciones. Una pequeña anécdota: Un eminente cardiólogo venezolano había estado preparando durante años a un equipo seleccionado de cuatro intensivistas de primera línea. Hoy todo el equipo está en España. Nuestros odontólogos no bien terminan de graduarse y ya tienen ofertas de trabajo en varios países europeos.
Los ex petroleros son responsables en buena parte del boom de producción en las arenas bituminosas de la provincia de Alberta en Canadá. El activo más valioso de un país, su gente más preparada, está emigrando de una Venezuela que no solamente se ha convertido en un lugar peligroso para vivir sino que reniega de ellos como si se tratara de una peste. Ese es el país que la oligarquía chavista nos pretende vender como la tacita de plata de la revolución internacional contra el capitalismo que dirige el Comandante Chávez.
Espero que quienes me leen no me tomen a mal. No puedo alegrarme de una situación que compromete seriamente las posibilidades de recuperación de Venezuela. En realidad es algo que me entristece profundamente. Uno piensa que vendrán otros tiempos. Tienen que venir otros tiempos donde la sangría de talento se detenga y nuestra gente regrese. Para eso hay también mucha gente trabajando.
En verdad que uno siempre tiene que mirar detrás de las verdades aparentes para encontrar la verdad verdadera. Con todo el conflicto y las amenazas de guerra del gobierno venezolano contraColombia, con la suspensión de relaciones comerciales entre ambos países, con la continua tensión diplomática, en fin, con todo lo que ha ocurrido en los últimos años, uno podría pensar que la conducta venezolana le ha infligido un daño importante a Colombia. Esa sería la verdad aparente.
La verdad verdadera es que Colombia está camino a encontrar otros mercados y que la posición internacional venezolana es cada vez más endeble en relación con el conflicto entre los dos países por la cuestión de la guerrilla. Pero mucho más allá de eso la situación de inestabilidad en Venezuela ha conducido a un flujo muy importante de valores, empresas y gente en dirección a Colombia. Es cuestión de pasearse por Bogotá y contar el número de Farmatodos. Es darle una leidita a la información estampada en los paquetes de Harina PAN indicando que ahora se fabrica en Colombia. Pero sobre todo es asunto de intentar contar el sinnúmero de profesionales venezolanos que se han establecido en Colombia. Especial atención merece el caso de los ex trabajadores expulsados de Pdvsa: Casi se puede afirmar que el incremento en la producción de crudo en Colombia está directamente relacionado con la presencia en ese país de ingenieros y gerentes venezolanos conocedores del negocio y la industria petrolera. Mientras en Venezuela las posiciones claves se ponen cada vez más en manos de gente mediocre e insuficientemente preparada, Venezuela ha exportado una cantidad sustancial de capital humano a Colombia. De hecho uno podría afirmar que Chávez es el mejor amigo de Colombia, tal es el empuje que le ha dado al desarrollo social y económico de nuestros vecinos.
Pero sería injusto referirnos solamente al caso colombiano.
Nuestro gobierno no solamente regala dinero a manos llenas a sus amigotes políticos sino que ayuda con el desarrollo de otras naciones. Una pequeña anécdota: Un eminente cardiólogo venezolano había estado preparando durante años a un equipo seleccionado de cuatro intensivistas de primera línea. Hoy todo el equipo está en España. Nuestros odontólogos no bien terminan de graduarse y ya tienen ofertas de trabajo en varios países europeos.
Los ex petroleros son responsables en buena parte del boom de producción en las arenas bituminosas de la provincia de Alberta en Canadá. El activo más valioso de un país, su gente más preparada, está emigrando de una Venezuela que no solamente se ha convertido en un lugar peligroso para vivir sino que reniega de ellos como si se tratara de una peste. Ese es el país que la oligarquía chavista nos pretende vender como la tacita de plata de la revolución internacional contra el capitalismo que dirige el Comandante Chávez.
Espero que quienes me leen no me tomen a mal. No puedo alegrarme de una situación que compromete seriamente las posibilidades de recuperación de Venezuela. En realidad es algo que me entristece profundamente. Uno piensa que vendrán otros tiempos. Tienen que venir otros tiempos donde la sangría de talento se detenga y nuestra gente regrese. Para eso hay también mucha gente trabajando.
miércoles, octubre 27, 2010
El apaciguamiento y la contemporización
(Alemania 1933-1939 / Venezuela 1999-2012)
El apaciguamiento y la contemporización lo que produce es el conflicto, sea interno como externo. Eso fue lo que practicaron la mayoría de los países en particular, Inglaterra, a partir de 1933 con la Alemania nazi; así como los Estados Unidos de Norte América con su política de aislamiento, en consecuencia se hicieron corresponsables de la mayor tragedia en la historia de la humanidad: la Segunda Guerra Mundial como del holocausto.
La historia hay que contarla para que no se olvide y no se repita en alguna otra parte del mundo. Venezuela pudiera convertirse en el detonante de ese futuro conflicto.
Cuando Adolfo Hitler alcanzó el poder en Alemania en 1933, era un rompecabezas. Aquellos que pensaron que lo entendían, resulto que no lo entendieron en absoluto, aún cuando, todo lo había escrito en su libro Mein Kampf. Muchos pensaron que era un farsante y un charlatán, el demagógico caudillo de un partido de protesta sin programa político coherente y muchos pensaban que podían controlarlo. Salvo algunas excepciones como Winston Churchill, visualizaron lo que se proponía y de la verdadera dimensión de la amenaza que planteaba para la paz de Europa. Todos, se dieron cuenta después de 1939 de la dimensión de un error de juicio tan calamitoso y tan costoso para el mundo.
El apaciguamiento y la contemporización lo que produce es el conflicto, sea interno como externo. Eso fue lo que practicaron la mayoría de los países en particular, Inglaterra, a partir de 1933 con la Alemania nazi; así como los Estados Unidos de Norte América con su política de aislamiento, en consecuencia se hicieron corresponsables de la mayor tragedia en la historia de la humanidad: la Segunda Guerra Mundial como del holocausto.
La historia hay que contarla para que no se olvide y no se repita en alguna otra parte del mundo. Venezuela pudiera convertirse en el detonante de ese futuro conflicto.
Cuando Adolfo Hitler alcanzó el poder en Alemania en 1933, era un rompecabezas. Aquellos que pensaron que lo entendían, resulto que no lo entendieron en absoluto, aún cuando, todo lo había escrito en su libro Mein Kampf. Muchos pensaron que era un farsante y un charlatán, el demagógico caudillo de un partido de protesta sin programa político coherente y muchos pensaban que podían controlarlo. Salvo algunas excepciones como Winston Churchill, visualizaron lo que se proponía y de la verdadera dimensión de la amenaza que planteaba para la paz de Europa. Todos, se dieron cuenta después de 1939 de la dimensión de un error de juicio tan calamitoso y tan costoso para el mundo.
El apaciguamiento (appeasement), practicado por los políticos y la gente adversas al régimen nazi en Alemania y por las potencias occidentales; aunada a la política de contemporización con Hitler, permitieron la maduración del régimen nazi y en ese interregno: la persecución de la iglesia cristiana, la pacificación de la cultura, el control de la prensa, la radio y el cine, la educación, la economía, la servidumbre del trabajo, la policía y la fuerza armada, la justicia, la ruptura del Tratado de Versalles que produjo el fait accompli, es decir el rearme alemán que se corono con la promulgación de la ley que establecía el servicio militar obligatorio. Comenzó el control de la Renania, la zona del Rin (2 de marzo de 1936), Austria (11 de marzo de 1938), los Sudestes (acuerdo de Múnich, 28 de noviembre de 1938). La Noche de los Cristales Rotos se desarrolla desde el 9 al 10 de noviembre de 1938, donde se quemaron centenares de sinagogas, se destruyeron tiendas y otros propiedades judías, se asesinaron centenares de judíos, a otros se les forzaron al suicidio y millares fueron maltratados, deteniéndose a más de 30.000 varones internándolos en campo de concentraciones.
Los demás fueron reducidos a las penurias de los parias, despojándolos de la condición humana. El 15 de marzo de 1939 las tropas alemanas irrumpen en Bohemia Moravia y Praga, desapareciendo Checoslovaquia. El 23 de marzo ocupa, en Lituania el puerto de Memel y el 22 de mayo firma el Pacto de Acero con la Italia de Mussolini.
A partir de esta fecha Adolfo Hitler era indetenible, se había entrampado en su propia historia, pero también al mundo. El 23 convoca a sus jefes militares a Berlín y les anuncia que ya no se podía conseguir nuevos éxitos sin derramamiento de sangre, como si ya no las hubiera derramada, la guerra se hacía inevitable. Preparándose para ello, suscribe con los soviéticos el 21 de agosto de 1939 el pacto de no agresión y en el Protocolo Adicional Secreto (Pacto Ribbentrop-Mólotov), la repartición de los territorios pertenecientes a los Estados Bálticos (Finlandia, Estonia, Letonia y Lituania) así como toda la frontera de influencia de la Europa Oriental, ambos se habían puesto de acuerdo con el reparto de Polonia.
A pesar que Hitler había logrado la mayor concentración de poder como de armas y hombres entre 1933 y principios de 1939 y había violado todos los acuerdos suscritos, las democracias occidentales y en particular, Inglaterra, continuaron con la política de apaciguamiento y de contemporización, hasta que en la mañana del 1 de septiembre de 1939 se abatieron sobre Polonia un millón y medio de soldados alemanes. Con la invasión de Polonia, esa noche del 1 de septiembre, Inglaterra y Francia se vieron obligados a declararle la guerra, pero los Estados Unidos continuo con su política de aislamiento y la Unión Soviética que había firmado con Alemania el Pacto de no Agresión, se mantuvieron al margen. Esa política timorata (1933-1939) les hizo cómplices: tanto a los alemanes, civiles y militares junto a las naciones occidentales, de la mayor tragedia de la humanidad.
La historia pareciera querer repetirse, en este caso en nuestro país. A esta altura de su tragedia, todavía sus nacionales civiles y militares, ambos, por no estar a la altura de sus responsabilidades ciudadanas, como de las naciones, por estar atadas al chantaje de las seudos democracias de izquierda y al uso que éstas le dan al concepto de la democracia populista y de su utilización como un medio para alcanzar el socialismo=comunismo, a través del aprovechamiento fraudulento de los procesos electorales. Por una parte y por la otra, el estiércol del diablo, el petróleo, que se utiliza como arma de guerra y de chantaje, hacen que los venezolanos y las naciones se vean entrampadas en practicar el “apaciguamiento como la contemporización” con el régimen de Chávez.
No hay necesidad de enumerar nuevamente lo que el régimen chavista ha destruido en estos casi 12 años y lo que ha avanzado en la construcción del socialismo=comunismo. El país y las naciones lo conocen, solamente cabe preguntar si con esta última gira presidencial, continúan pensando en el “apaciguamiento y la contemporización” con el régimen como medio para evitar el conflicto o esperarán que el desarrollo de la energía nuclear anunciada en Moscú, se empleará para fines pacíficos o para desencadenar el conflicto, no se dan cuenta que Irán utiliza al sociópata para sus fines inconfesables y en algún momento el mundo ardera. Será que la estupidez humana, como decía Albert Einstein, es infinita y esperarán diciembre de 2012, para darse cuenta de su estupidez. Por cierto, nuestra Casa que vence las sombras, la Universidad Central de Venezuela como a las demás universidades del país, que constituyen el último reducto de la inteligencia, les llegó su turno a través de conciertos y de Mercal, por fin el régimen se las ingenio para que paulatinamente perdieran su autonomía. Según el teniente coronel, la Casa que vence las sombras, no es la UCV sino la Academia Militar. Así están las cosas: “apaciguamiento y contemporización”.
Alfredo García Deffendini
A pesar que Hitler había logrado la mayor concentración de poder como de armas y hombres entre 1933 y principios de 1939 y había violado todos los acuerdos suscritos, las democracias occidentales y en particular, Inglaterra, continuaron con la política de apaciguamiento y de contemporización, hasta que en la mañana del 1 de septiembre de 1939 se abatieron sobre Polonia un millón y medio de soldados alemanes. Con la invasión de Polonia, esa noche del 1 de septiembre, Inglaterra y Francia se vieron obligados a declararle la guerra, pero los Estados Unidos continuo con su política de aislamiento y la Unión Soviética que había firmado con Alemania el Pacto de no Agresión, se mantuvieron al margen. Esa política timorata (1933-1939) les hizo cómplices: tanto a los alemanes, civiles y militares junto a las naciones occidentales, de la mayor tragedia de la humanidad.
La historia pareciera querer repetirse, en este caso en nuestro país. A esta altura de su tragedia, todavía sus nacionales civiles y militares, ambos, por no estar a la altura de sus responsabilidades ciudadanas, como de las naciones, por estar atadas al chantaje de las seudos democracias de izquierda y al uso que éstas le dan al concepto de la democracia populista y de su utilización como un medio para alcanzar el socialismo=comunismo, a través del aprovechamiento fraudulento de los procesos electorales. Por una parte y por la otra, el estiércol del diablo, el petróleo, que se utiliza como arma de guerra y de chantaje, hacen que los venezolanos y las naciones se vean entrampadas en practicar el “apaciguamiento como la contemporización” con el régimen de Chávez.
No hay necesidad de enumerar nuevamente lo que el régimen chavista ha destruido en estos casi 12 años y lo que ha avanzado en la construcción del socialismo=comunismo. El país y las naciones lo conocen, solamente cabe preguntar si con esta última gira presidencial, continúan pensando en el “apaciguamiento y la contemporización” con el régimen como medio para evitar el conflicto o esperarán que el desarrollo de la energía nuclear anunciada en Moscú, se empleará para fines pacíficos o para desencadenar el conflicto, no se dan cuenta que Irán utiliza al sociópata para sus fines inconfesables y en algún momento el mundo ardera. Será que la estupidez humana, como decía Albert Einstein, es infinita y esperarán diciembre de 2012, para darse cuenta de su estupidez. Por cierto, nuestra Casa que vence las sombras, la Universidad Central de Venezuela como a las demás universidades del país, que constituyen el último reducto de la inteligencia, les llegó su turno a través de conciertos y de Mercal, por fin el régimen se las ingenio para que paulatinamente perdieran su autonomía. Según el teniente coronel, la Casa que vence las sombras, no es la UCV sino la Academia Militar. Así están las cosas: “apaciguamiento y contemporización”.
Alfredo García Deffendini
viernes, octubre 08, 2010
LA DERROTA DE CHAVEZ*
Por: Mario Vargas Llosa
La derrota de Chávez en las elecciones parlamentarias del domingo 26 de septiembre es mucho más significativa de lo que indican las cifras electorales, pues, al mismo tiempo que muestra la creciente impopularidad del caudillo venezolano y su régimen, saca a la luz pública la grotesca manipulación del voto popular amañada preventivamente por el chavismo para convertir en victoria lo que esperaba sería una recusación rotunda de su política y sus pretensiones.
Una vez más, se decidirá en tierra venezolana el futuro de la libertad en toda América Latina
La ha sido y sin atenuantes. El comandante Chávez presentó la consulta como un plebiscito en el que el pueblo de Venezuela debía legitimar torrencialmente a su "socialismo del siglo XXI" y su jefe de campaña, Aristóbulo Istúriz, profetizó con arrogancia: "Podemos perder ganando si no obtenemos los dos tercios de la Asamblea Nacional". Pues bien, el resultado menos fraudulento de las elecciones, el voto por los 12 representantes al Parlamento Latinoamericano, dio a las fuerzas reunidas de la oposición una mayoría de cerca de 400.000 votos.
Esta diferencia se reduce en el voto para la Asamblea Nacional a 242.553 -resultados oficiales: 5.642.553 contra 5.399.574-, porque allí, la ingeniería electoralista de Chávez, con la complicidad de sus parlamentarios y del Poder Electoral, había enmendado la ley para dar una elefantiásica representación a las circunscripciones rurales, donde tenía fuerte arraigo, y encogerla en las urbanas donde la oposición era mayoritaria. Se ha calculado que con esta disparatada desproporción el régimen necesitaba apenas 30.000 votos para obtener un diputado en tanto que la Mesa de Unidad Democrática requería 140.000. Eso explica que la oposición, habiendo obtenido un 52% del voto, cuente sólo con 65 diputados, y el chavismo con 98 pese a alcanzar sólo el 48%. Esos son los milagros matemáticos que produce el socialismo del siglo XXI. No es extraño que, para comunicar estos datos, el Consejo Nacional Electoral tardara ocho horas más de lo previsto y que Chávez, siempre tan lenguaraz, enmudeciera cerca de veinticuatro horas antes de salir a dar la cara a la prensa. Esta vez no se atrevió a decir, como en diciembre de 2007, cuando el pueblo venezolano rechazó su reforma constitucional, que se trataba de "una victoria de mierda". Más bien agradeció, con aspavientos que desmentía su cara avinagrada, al "pueblo revolucionario" la "victoria" que le otorgó.
Un aspecto interesante de la consulta es que los Estados más castigados por el caudillo (por haber elegido en el pasado a gobernadores y alcaldes hostiles al régimen) retaceándoles el presupuesto, cancelando programas sociales y defenestrando -a veces encarcelando- a sus autoridades, en vez de dejarse intimidar, han redoblado su oposición. Así ha ocurrido en Miranda, Táchira y Zulia, y en la propia Caracas: en el Distrito Capital la oposición derrotó al oficialismo por primera vez en 12 años en votos emitidos.
Con los 65 diputados en la Asamblea Nacional, la oposición tendrá la fuerza necesaria para frenar las reformas constitucionales que Chávez preparaba -se necesitan para ello dos tercios de los diputados- a fin de acelerar la estatización y el dirigismo de la economía, acabar con las empresas privadas y la prensa y la televisión independientes, cerrar los limitados espacios críticos que aún quedan en los ámbitos político, sindical, social y cultural. El avance del régimen hacia un modelo cubano, de dictadura marxista leninista integral, tendrá muchos más escollos para materializarse ahora que el propio pueblo venezolano ha comprobado que, con la civilizada y simple acción de depositar un voto en un ánfora, se podía infligir una seria advertencia a un gobierno en cuyo prontuario figura haber convertido a Venezuela en el país con la más alta inflación de América Latina, el de más alto índice de criminalidad, uno de los más corruptos e ineficientes del planeta y donde el desplome de los niveles de vida de los sectores de clase media y popular es más rápido. Este año Venezuela será el único país de América Latina con crecimiento negativo.
Las fuerzas de la oposición a Chávez no deben cantar victoria ni confiarse por este excelente resultado. Ni volver a cometer errores como el del año 2005, cuando, por abstenerse de participar en el proceso electoral, regalaron a Chávez una Asamblea Nacional servil y autómata (La Casa de las Focas) que todos estos años no ha sido más que una dócil sirvienta de los desafueros constitucionales y legales del Comandante. Es imprescindible que la unión de los partidos, movimientos y personas de la oposición que es La Mesa de Unidad Democrática se mantenga y se afiance, porque de esta manera seguirá ganando adeptos y sumando a sus filas a los venezolanos que, abrumados o atemorizados por las represalias del régimen, se abstuvieron de participar en esta contienda. A muchos de estos abstencionistas escépticos, la victoria electoral de la resistencia tiene que haberlos sacudido y demostrado que todavía hay razones para la esperanza. Cuando lo que está en juego es la libertad de un pueblo, el riesgo de que el oscurantismo de una dictadura totalitaria se abata sobre él y viva quién sabe por cuántos años -los cubanos la padecen hace más de medio siglo- las pequeñas rivalidades de doctrina, de matiz o personales, deben desaparecer a fin de no debilitar la primera de las prioridades: resistir el proyecto autoritario de un caudillo demagogo que ha sumido ya a Venezuela en la miseria, la violencia y el caos y podría seguir hundiéndola en formas todavía más infames de desvarío ideológico.
Se reprocha a la oposición venezolana carecer de líderes, no tener al frente a figuras carismáticas que arrebaten a las masas. Pero, cómo, ¿todavía hay que creer en los caudillos? ¿No han sido ellos, esos horripilantes payasos con las manos manchadas de sangre, embelecos inflados de vanidad por el servilismo y la adulación que los rodea, la razón de los peores desastres de América Latina y del mundo? La existencia de un caudillo carismático supone siempre la abdicación de la voluntad, del libre albedrío, del espíritu creador y la racionalidad de todo un pueblo ante un individuo al que se reconoce como ser superior, mejor dotado para decidir lo que es bueno y lo que es malo para todo un país en materia económica, política, cultural, social, científica, etcétera. ¿Eso queremos? ¿Que venga un nuevo Chávez a librarnos de Chávez?
Yo discrepo. Estoy convencido de que América Latina sólo será verdaderamente democrática, sin reversión posible, cuando la inmensa mayoría de latinoamericanos esté vacunada para siempre contra la idea irracional, primitiva, reñida con la cultura de la libertad, de que sólo un superhombre puede gobernar eficazmente y con acierto a esas mediocridades que somos el resto de los seres humanos, esos rebaños que necesitan buenos pastores que los conduzcan por el camino debido. Los venezolanos lo creyeron así cuando apareció el Comandante de marras, con su voz tonitronante y sus desplantes bolivarianos y sus monólogos farragosos, y votaron por él de manera masiva, descreyendo de la democracia. Así les ha ido. Lo han pagado carísimo. Ahora han aprendido la lección y una de las buenas cosas que vienen haciendo, mientras con gallardía se enfrentan a la semi dictadura que padecen, es haber renunciado a los caudillos. Ahora tienen dirigentes que merecen respeto, no adoración religiosa, pues trabajan en equipo, buscan consensos y toman acuerdos a través del diálogo y la persuasión, es decir, comienzan a practicar ya esa cultura democrática que volverá a ser la de la tierra de Bolívar cuando el comandante Chávez no sea sino una más de esas figuras borrosas de una tradición de vergüenza y atraso.
Los meses y años que tiene Venezuela por delante no serán fáciles. El régimen ha avanzado demasiado en la construcción de unas estructuras dictatoriales y mucha gente medra ya de ellas como para que Chávez, acatando la voluntad popular, rectifique su política y esté dispuesto a retirarse del poder si así lo mandan las urnas. El peligro mayor es que, después de esta golpiza pacífica que acaba de recibir, se embravezca y quiera conseguir, mediante ucases y matonerías represivas, lo que no ha podido conseguir a través de las ánforas. E instale la censura, la liquidación de la prensa no alineada con el régimen, la abolición de toda forma de oposición política y la estatización generalizada de la economía. No le será fácil, desde luego. Ya ha perdido ese estado de gracia del caudillo mesiánico de que gozó algunos años y ahora no sólo él, también el pueblo venezolano sabe que es falible y vulnerable. Se avecina un período tenso, en el que, una vez más, como hace dos siglos, se decidirá en tierra venezolana el futuro de la libertad en toda la América Latina.
*Mario Vargas Llosa: “La derrota de Chávez”, El País, Madrid: Octubre 3,2010
La derrota de Chávez en las elecciones parlamentarias del domingo 26 de septiembre es mucho más significativa de lo que indican las cifras electorales, pues, al mismo tiempo que muestra la creciente impopularidad del caudillo venezolano y su régimen, saca a la luz pública la grotesca manipulación del voto popular amañada preventivamente por el chavismo para convertir en victoria lo que esperaba sería una recusación rotunda de su política y sus pretensiones.
Una vez más, se decidirá en tierra venezolana el futuro de la libertad en toda América Latina
La ha sido y sin atenuantes. El comandante Chávez presentó la consulta como un plebiscito en el que el pueblo de Venezuela debía legitimar torrencialmente a su "socialismo del siglo XXI" y su jefe de campaña, Aristóbulo Istúriz, profetizó con arrogancia: "Podemos perder ganando si no obtenemos los dos tercios de la Asamblea Nacional". Pues bien, el resultado menos fraudulento de las elecciones, el voto por los 12 representantes al Parlamento Latinoamericano, dio a las fuerzas reunidas de la oposición una mayoría de cerca de 400.000 votos.
Esta diferencia se reduce en el voto para la Asamblea Nacional a 242.553 -resultados oficiales: 5.642.553 contra 5.399.574-, porque allí, la ingeniería electoralista de Chávez, con la complicidad de sus parlamentarios y del Poder Electoral, había enmendado la ley para dar una elefantiásica representación a las circunscripciones rurales, donde tenía fuerte arraigo, y encogerla en las urbanas donde la oposición era mayoritaria. Se ha calculado que con esta disparatada desproporción el régimen necesitaba apenas 30.000 votos para obtener un diputado en tanto que la Mesa de Unidad Democrática requería 140.000. Eso explica que la oposición, habiendo obtenido un 52% del voto, cuente sólo con 65 diputados, y el chavismo con 98 pese a alcanzar sólo el 48%. Esos son los milagros matemáticos que produce el socialismo del siglo XXI. No es extraño que, para comunicar estos datos, el Consejo Nacional Electoral tardara ocho horas más de lo previsto y que Chávez, siempre tan lenguaraz, enmudeciera cerca de veinticuatro horas antes de salir a dar la cara a la prensa. Esta vez no se atrevió a decir, como en diciembre de 2007, cuando el pueblo venezolano rechazó su reforma constitucional, que se trataba de "una victoria de mierda". Más bien agradeció, con aspavientos que desmentía su cara avinagrada, al "pueblo revolucionario" la "victoria" que le otorgó.
Un aspecto interesante de la consulta es que los Estados más castigados por el caudillo (por haber elegido en el pasado a gobernadores y alcaldes hostiles al régimen) retaceándoles el presupuesto, cancelando programas sociales y defenestrando -a veces encarcelando- a sus autoridades, en vez de dejarse intimidar, han redoblado su oposición. Así ha ocurrido en Miranda, Táchira y Zulia, y en la propia Caracas: en el Distrito Capital la oposición derrotó al oficialismo por primera vez en 12 años en votos emitidos.
Con los 65 diputados en la Asamblea Nacional, la oposición tendrá la fuerza necesaria para frenar las reformas constitucionales que Chávez preparaba -se necesitan para ello dos tercios de los diputados- a fin de acelerar la estatización y el dirigismo de la economía, acabar con las empresas privadas y la prensa y la televisión independientes, cerrar los limitados espacios críticos que aún quedan en los ámbitos político, sindical, social y cultural. El avance del régimen hacia un modelo cubano, de dictadura marxista leninista integral, tendrá muchos más escollos para materializarse ahora que el propio pueblo venezolano ha comprobado que, con la civilizada y simple acción de depositar un voto en un ánfora, se podía infligir una seria advertencia a un gobierno en cuyo prontuario figura haber convertido a Venezuela en el país con la más alta inflación de América Latina, el de más alto índice de criminalidad, uno de los más corruptos e ineficientes del planeta y donde el desplome de los niveles de vida de los sectores de clase media y popular es más rápido. Este año Venezuela será el único país de América Latina con crecimiento negativo.
Las fuerzas de la oposición a Chávez no deben cantar victoria ni confiarse por este excelente resultado. Ni volver a cometer errores como el del año 2005, cuando, por abstenerse de participar en el proceso electoral, regalaron a Chávez una Asamblea Nacional servil y autómata (La Casa de las Focas) que todos estos años no ha sido más que una dócil sirvienta de los desafueros constitucionales y legales del Comandante. Es imprescindible que la unión de los partidos, movimientos y personas de la oposición que es La Mesa de Unidad Democrática se mantenga y se afiance, porque de esta manera seguirá ganando adeptos y sumando a sus filas a los venezolanos que, abrumados o atemorizados por las represalias del régimen, se abstuvieron de participar en esta contienda. A muchos de estos abstencionistas escépticos, la victoria electoral de la resistencia tiene que haberlos sacudido y demostrado que todavía hay razones para la esperanza. Cuando lo que está en juego es la libertad de un pueblo, el riesgo de que el oscurantismo de una dictadura totalitaria se abata sobre él y viva quién sabe por cuántos años -los cubanos la padecen hace más de medio siglo- las pequeñas rivalidades de doctrina, de matiz o personales, deben desaparecer a fin de no debilitar la primera de las prioridades: resistir el proyecto autoritario de un caudillo demagogo que ha sumido ya a Venezuela en la miseria, la violencia y el caos y podría seguir hundiéndola en formas todavía más infames de desvarío ideológico.
Se reprocha a la oposición venezolana carecer de líderes, no tener al frente a figuras carismáticas que arrebaten a las masas. Pero, cómo, ¿todavía hay que creer en los caudillos? ¿No han sido ellos, esos horripilantes payasos con las manos manchadas de sangre, embelecos inflados de vanidad por el servilismo y la adulación que los rodea, la razón de los peores desastres de América Latina y del mundo? La existencia de un caudillo carismático supone siempre la abdicación de la voluntad, del libre albedrío, del espíritu creador y la racionalidad de todo un pueblo ante un individuo al que se reconoce como ser superior, mejor dotado para decidir lo que es bueno y lo que es malo para todo un país en materia económica, política, cultural, social, científica, etcétera. ¿Eso queremos? ¿Que venga un nuevo Chávez a librarnos de Chávez?
Yo discrepo. Estoy convencido de que América Latina sólo será verdaderamente democrática, sin reversión posible, cuando la inmensa mayoría de latinoamericanos esté vacunada para siempre contra la idea irracional, primitiva, reñida con la cultura de la libertad, de que sólo un superhombre puede gobernar eficazmente y con acierto a esas mediocridades que somos el resto de los seres humanos, esos rebaños que necesitan buenos pastores que los conduzcan por el camino debido. Los venezolanos lo creyeron así cuando apareció el Comandante de marras, con su voz tonitronante y sus desplantes bolivarianos y sus monólogos farragosos, y votaron por él de manera masiva, descreyendo de la democracia. Así les ha ido. Lo han pagado carísimo. Ahora han aprendido la lección y una de las buenas cosas que vienen haciendo, mientras con gallardía se enfrentan a la semi dictadura que padecen, es haber renunciado a los caudillos. Ahora tienen dirigentes que merecen respeto, no adoración religiosa, pues trabajan en equipo, buscan consensos y toman acuerdos a través del diálogo y la persuasión, es decir, comienzan a practicar ya esa cultura democrática que volverá a ser la de la tierra de Bolívar cuando el comandante Chávez no sea sino una más de esas figuras borrosas de una tradición de vergüenza y atraso.
Los meses y años que tiene Venezuela por delante no serán fáciles. El régimen ha avanzado demasiado en la construcción de unas estructuras dictatoriales y mucha gente medra ya de ellas como para que Chávez, acatando la voluntad popular, rectifique su política y esté dispuesto a retirarse del poder si así lo mandan las urnas. El peligro mayor es que, después de esta golpiza pacífica que acaba de recibir, se embravezca y quiera conseguir, mediante ucases y matonerías represivas, lo que no ha podido conseguir a través de las ánforas. E instale la censura, la liquidación de la prensa no alineada con el régimen, la abolición de toda forma de oposición política y la estatización generalizada de la economía. No le será fácil, desde luego. Ya ha perdido ese estado de gracia del caudillo mesiánico de que gozó algunos años y ahora no sólo él, también el pueblo venezolano sabe que es falible y vulnerable. Se avecina un período tenso, en el que, una vez más, como hace dos siglos, se decidirá en tierra venezolana el futuro de la libertad en toda la América Latina.
*Mario Vargas Llosa: “La derrota de Chávez”, El País, Madrid: Octubre 3,2010
sábado, octubre 02, 2010
Hospitales del pueblo...
Rafael Muci-Mendoza
¿Cómo se inserta patria, socialismo o muerte en el excelso oficio del médico?
Así los llamó con hipocresía la barbarie barinense que en su perversidad no tardó en destruirlos.
Todos al mismo tiempo. Los habitantes de los cerros caraqueños, siempre saturados de hambre, sangre y lágrimas, depositarios de promesas incumplidas, nunca protestaron. Silencio, hijo del miedo. Han aprendido a no tener derechos. Fueron hospitales del pobre, ahora en ruinas están.
Para favorecer un utópico sistema paralelo cubano medieval, trasunto de adulación mendicante, objetivo político que no humanitario. Barrio Adentro, fracasado, agujereado costal por donde mana dinero fácil para los buitres rojos.
El Universitario de Caracas, historia siniestra donde todo lo grotesco, trágico e indignante se da la mano, con sus pabellones de cirugía improductivos, colas de espera cargando dolores. Esa pena que no nos duele, el dolor del prójimo.
El Universitario de Caracas, historia siniestra donde todo lo grotesco, trágico e indignante se da la mano, con sus pabellones de cirugía improductivos, colas de espera cargando dolores. Esa pena que no nos duele, el dolor del prójimo.
Un solo pabellón de neurocirugía para operar a gran coste 8 pacientes por semana. No hay esto, no hay aquello, la cirugía es cancelada, la miseria es la norma.
El paciente es devuelto a permanecer espalditendido hasta tres meses. Una cuarentena de enfermos regados por el hospital; no hay dónde referirlos. Un aneurisma roto, emergencia de emergencias, espera de 2 meses, si resangra se muere.
La costumbre endurece: ¨estamos buscando un nuevo modelo de gestión qué aplicar¨, dice con desparpajo quien fuera director. Luego de 11 años, siempre en futuro. ¿Es que no tienen vergüenza?
No podemos depender más de ministros y directores sumisos, muñecos de ventrílocuo que sólo repiten sandeces, mirando de reojo, sin olfato ni dignidad, tapareando la fea realidad que se desborda. La votación del 26 fijó nuevos rumbos, porque, ¿cómo se inserta patria, socialismo o muerte en el excelso oficio del médico?
rafael@muci.com, rafaelmuci@gmail.com
No podemos depender más de ministros y directores sumisos, muñecos de ventrílocuo que sólo repiten sandeces, mirando de reojo, sin olfato ni dignidad, tapareando la fea realidad que se desborda. La votación del 26 fijó nuevos rumbos, porque, ¿cómo se inserta patria, socialismo o muerte en el excelso oficio del médico?
rafael@muci.com, rafaelmuci@gmail.com
viernes, octubre 01, 2010
VENEZUELA HACIA EL AÑO 2011
NOTAS PARA PENSAR EL FUTURO DESPUÉS DEL 5E
Freddy Ríos Ríos.
Raro, no fui temprano a votar con mi hijo, llegado de Londres a cumplir con lo que él definió como lucha por su pertenencia al país que ama, fui a desayunar a un tarantín, de esos no franquiciados, que debían estar boyantes en la extinguida brevedad de la ruta de la empanada. Aquí empezaron las sorpresas. No estaban los autobuses rojos, con listero en puerta, acarreando votantes del PSUV al centro de votación. Tampoco, estaban los parlantes y toldos rojos en los puntos de concentración, listos para el acarreo, engordado con "gabela y botella", experiencias corruptas de la política cubana pre-fidelista.
Solo - y para marcar diferencias- encontramos a un gritón de 30 dinares anunciando la extinción de los apátridas escuálidos. No oímos por cierto la diana cuartelera; los pelotones tienen reseco el estómago de promesas incumplidas. Mi hijo y los BB, dos generaciones que encontraron su mejor punto de contacto y complicidades en la 2.0: BB por la rapidez del messenger, la disposición al instante del e mail, esa maravilla del twitter que se convierte en peligrosa adicción, skype para el diálogo multifamiliar e internet, que hizo de la economía, la política y la cultura una fuente de desvelos permanentes y basura innecesaria.
Así empezó el día largo del 26S que culminaría pasadas las primeras horas del 27 dada la incapacidad de las "cachidames", o las instrucciones del comandante-presidente, que agotado en una larga campaña de violaciones a la legalidad democrática, como mal golpista con sus cuarenta ladrones, se metió en el trasero - bolsillo trasero - el Estado de Derecho y escondió los resultados de su derrota, hasta que las presiones o el litio, le aconsejaron un recule más.
La Sala Situacional
Tenía compromisos políticos que cumplir ese día, la tarea era fácil, se podía realizar desde cualquier parte y Félix y Liss decidieron armar una sala situacional. Laptop, notebook, BB, televisores, scanners, se montaron en un dos por tres, para acceder a la información nacional e internacional; comenzaba a montarse el dispositivo. "Espacio Abierto" y "Gual y España", las fundaciones políticas de orientación social demócrata y socialista o de izquierda democrática, con sus propias fuentes nacionales estaban abiertas.
D´Paola, Fernando Rodríguez, Mayita y Freddy Núñez tenían a su cargo el análisis estratégico del rumor y el descarte de run runes y bolas provenientes del onanismo disociado. Todo estaba montado y planificado, menos la incompetencia, la otredad, el obedientismo, la insulsez de carácter y la banalidad de los rectores; al final nos pegamos un alumbronazo democrático, dándole felices la bienvenida al sol del 27S, que anunció al mundo la derrota clara del llorón, confirmando que la oposición era mayoría.
Voté el 26S
Fue un voto diferente a todos los que he depositado en mi larga vocación de sufragante. Fue el más reflexivo, venezolanista, de izquierda y democrático que he depositado.
Voté contra otra Internacional de las Espadas, aquella que desde la Academia de Chorrillos y amamantada por Odría arrasó con las incipientes democracias latinoamericanas que se abrían paso a finales de los 40 y principios de los 50. Voté contra lo que significó Pinochet y la Operación Cóndor y el rosario de operaciones militares que apuntaladas por el anticomunismo nacido al alba de la guerra fría, sembró de cadáveres, desparecidos y torturados la región, y en los exiliados que cobijó Venezuela y parecen padecer hoy olvidos desleales.
Voté contra la corrupción y el nepotismo que padece el país a causa de lo que el profesor Héctor Malavé Mata metería - sin necesidad de martillazos - en la calificación y significado de los "extravíos del poder”.
Voté contra la entrega de la soberanía del país a Cuba y contra el financiamiento de una cohorte de chulos políticos que viven a costillas de regarle el ego al coronel de carretera que descubrió el marxismo sin haber leído siquiera un Manual de la Academia de Ciencias Políticas de la URSS, y quiere imponernos un bolchevismo fascista a la cubana.
Pero voté también por el cese del odio y el acondicionamiento pernicioso de la lucha de clases, voté por el reencuentro, sin impunidad. Voté para que se garantice a los venezolanos regresar vivos a sus casas después de la jornada laboral, por tener servicios públicos de calidad, porque la vida sea un "alumbrón", y no un apagón, para que se acaben las cadenas, para que se entierre la lista Tascón, para que liberen a los presos políticos, regresen los exiliados, no cierren más plantas de TV y radio, para que cesen las confiscaciones, para que sea viable el país, económica y financieramente.
Voté por mi familia y por mis amigos, por la Venezuela que quiero, un país del siglo XXI y no esta caricatura mala del siglo XIX.
Ganamos
Haber ganado es un compromiso, no existe duda alguna que esta contienda electoral no fue para elegir diputados a la Asamblea Nacional. Fue un plebiscito y Chávez fue derrotado. Ayer, acobardado, pidió que le convocaran un referendum, cuyos resultados ya se conocen. 5.628.488 venezolanos le gritaron que no están de acuerdo con su "Socialismo del siglo XXI" y los 5.399.390 que votaron a su favor, a partir de hoy emigrarán como las aguas de las compuertas de la represa del Guri.
Chávez, si la oposición llega a la concertación como política, comenzó a ser parte de un pasado ominoso y ladrón, que la historia, que no tiene paz con la miseria, recogerá como el más escandaloso fracaso de gobernante alguno del siglo XX, habiendo gastado más de US$ 1.000.000.000 suficientes para hacer un país más importante y moderno que cualquiera de los BRIC, de los nuevos miembros de la UE, o de los viejos y nuevos Tigres Asiáticos. El domingo se derrotó al militarismo ignorante, a la estupidez, la improvisación, la incompetencia, la incapacidad y la corrupción, que han constituido los frenos para insertarnos eficientemente en la mundialización.
Política 2.0
Estamos en la era 2.0, ya no es posible para un político, como decía Russell Baker en el prólogo de La Granja de Orwell, "Burlarse de tanta gente por mucho tiempo para mantener el poder". Se debe, después de 12 años de mentiras reiteradas, rescatar la verdad como virtud. Orwell mantenía que era necesario decir la verdad, aún cuando la verdad fuese inconveniente, porque no es problema de vela y viento, de decirle a la gente lo que quiere oír, porque moralmente no es ético callar los males que deben ser denunciados.
En la Asamblea Nacional se debe ab initio desmontar el mito chavista que los trajo al poder; son un atajo de ladrones, corruptos que pretenden moldear la identidad nacional como obediencia cuartelera, al ritmo de diana y redoblante. La corrupción es para Chávez lo que la conducción de la guerra fue para Hitler, una estupidez. Ganamos un round más, una batalla más, somos mayoría, demostramos al mundo el grado de corrupción del régimen falangista bolchevique, que sacando menos votos, obtuvo más diputados. Vale la pena volver a Russell Baker, el prologuista de Orwell, que acierta al decir que el pesimista yerra al no tomar en cuenta los factores de la estupidez e incompetencia de la gente que manda en los estados totalitarios.
Pero no todo será legislación, proposición y debate. El trabajo más arduo será el forense, con sus hedores y sangre. Se debe usar la sierra y el bisturí a fondo, sin grima. La labor de control debe ser la base de una política decente, empecemos por PUDREVAL, los delitos de corrupción y crimen organizado son imprescriptibles, en el tiempo que viene habrá que gritar "HAYA yay".
Cien soluciones para la gente.
La MUD llega a la AN 2011 con un programa definido de trabajo legislativo contenido en "100 soluciones para la gente". Una hoja de ruta mediante la cual la Unidad Nacional propone un camino para "vivir y progresar en paz". No es realismo mágico, sino un conjunto coherente de propuestas programáticas que va más allá del comeflorismo recalcitrante de los extremos. Apunta a la política en grande y a dar respuesta a los grandes problemas nacionales, a partir de un análisis FODA, si se quiere, en términos técnicos.
Fortalecer el país.
Es necesario que las voces bajen a un nivel más seguro, vivible, y para ello es necesario "Reconciliar al país y fortalecer la institucionalidad democrática", a partir de la reivindicación y cumplimiento del proyecto establecido en la Constitución de 1999, que tanto estorba al proyecto militarista decimonónico. En resumen, acabar con el mito de la nobleza del socialismo chavista, constituyendo un Estado de instituciones democráticas con poderes independientes, para terminar con los sueños disparatados que señalara Orwell;"Todos los animales son iguales, pero algunos más iguales que otros". Más allá de lo que el mismo llamara apropiadamente "un cuento de hadas", o como "El Cándido" de Voltaire, o en la traducción de las "Fábulas de Esopo" que deben apuntar al desmontaje del cinismo y del odio que predica Chávez.
Remozar el poder público.
Es necesario vigorizar y remozar el poder público a partir de la autonomía e independencia de lo que deberá constituir el ejercicio del Estado de Derecho, garantizando su imparcialidad e independencia, sentar las bases para una reforma integral de la administración pública al servicio de los ciudadanos, volver a la descentralización a partir de la promulgación de una Ley de la Administración Central, que complemente y desarrolle la normativa que rige la materia, para evitar que mediante la decretomanía se desarticule el Estado, para ponerlo al servicio del partido.
Una sociedad productiva.
Es preciso sentar las bases jurídicas para "Construir una sociedad productiva y de progreso" que se inserte en la globalización, que cree riqueza y empleo, que atraiga con garantías la inversión extranjera, creando un marco para la reindustrialización del país, con crecimiento sostenible y baja inflación, que promueva el desarrollo de las ventajas comparativas, en un pacto político intersectorial, de los sectores públicos, privados y laborales. Es de urgencia acabar con la discrecionalidad administrativa y rescatar la meritocracia, para promover y asegurar los derechos constitucionales de la propiedad privada, la inversión y la libre iniciativa, donde haya tanto estado como sea necesario, para garantizar a los ciudadanos bienes y servicios de calidad, y en un mercado abierto, desmontando las restricciones arbitrarias que entorpecen el comercio nacional e internacional, a partir de una valoración conceptual del apuntalamiento de las empresas básicas y la industrialización aguas abajo. Es necesario hablar claro y duro, y cuando sea necesario decirle a la gente lo que no quiere oír.
El papel de la oposición.
La oposición en la Asamblea Nacional siendo minoría, tiene el reto de pelear para sentar las bases, que permitan “construir una sociedad productiva y de progreso”. El mercado no puede ir por la libre, como expresa Tony Judt, sumergido en las virtudes redentoras de la desregulación del Estado y hacerlo raquítico y sin músculos y con una baja imposición, según los lineamentos del “Consenso de Washington”, o también como el proyecto denominado “Agenda de Lisboa” alentado por los franceses y alemanes en la Unión Europea, que vienen a constituir en la economía un nuevo “penseé unique”. No se debe olvidar que en la crisis mundial bancaria del 2008 los cruzados de Milton Friedman y la Escuela de Chicago se devolvieron a ponerse los zapatos viejos de John Maynard Keynes.
La construcción de la sociedad que el país quiere, implica que la Asamblea Nacional debe discutir el andamiaje intervencionista disfrazado de legalidad formal, promocionando con incentivos la inversión productiva, cumpliendo los mandatos constitucionales referidos a los derechos económicos. Reordenando la economía, estableciendo el control presupuestario, devolviendo la autonomía al Banco Central, promoviendo el sistema nacional de innovación y desarrollo tecnológico y especialmente pleno respeto a los compromisos contraídos en el acuerdo de Marrakech mediante el cual se creó la Organización Mundial de Comercio.
Deberes parlamentarios.
Los parlamentarios de la unidad deben denunciar y desmontar el populismo mentiroso del pueblo empoderado. Es necesario cancelar la deuda social que trajo y se llevara a Chávez. Se deben relanzar los programas sociales desde una óptica operativa descentralizada, con financiación oportuna, mantenimiento preventivo, para garantizar su continuidad con mas alta calidad, es la hora de motivar y legislar sobre la necesidad de “Participar para progresar”. Lo cual tiene trama y urdimbre en la creación de “trabajo digno y productivo”, que minimice la economía informal, capacite a la mano de obra y despolitice la capacitación y acceso al trabajo y especialmente a la búsqueda de la estabilidad laboral, con seguridad social efectiva y pensiones dignas de una Venezuela vivible, sin miedo, con “integración cultural y deporte como parte del progreso” y no como voluntarismo ideológico, populismo y regimentación fascistoide.
El cumplimiento de esas premisas, será el piso para construir la victoria del 2012. La unidad debe “proyectar y promover, confianza, respeto y prosperidad en el mundo” acabar con el turisteo presidencial, y la corte rasputinesca que lo acompaña. Volver a la política de integración, participar en la verdadera creación de una Comunidad Latinoamericana de Naciones, revisar el ingreso al Mercosur, renegociar el regreso a la Comunidad Andina, establecer de nuevo el Grupo de los Tres incorporando a Chile, consolidar un tratado con el Sistema de Integración Centroamericano y sobre todo revisar ese barril sin fondo y contenido que es el Alba.
El trabajo de la fracción parlamentaria de la unidad será largo y tedioso; va a ser estresante en un clima de montonera agavillada, generalmente inculta e incompetente para abordar los problemas que agobian la cotidianidad. Garantizar “Seguridad y vida para todos”, sin necesidad de guardaespaldas, carros blindados, residencias electrificadas. Es necesario plantear el debate de la educación liberadora en su concepción integral, volver al montaje de verdaderas políticas públicas con “Salud con calidad y para todos”, haciendo énfasis comparativo en los éxitos de la descentralización. Doce años después de promesas y fracasos voluntaristas, en un régimen huérfano de trabajadores, que desmontó el fruto de sus negociaciones laborales contractuales, es necesario avanzar con rapidez hacia “Una Seguridad Social, Efectiva y Universal”. En el mismo sentido promover en la Asamblea Nacional programas serios, tangibles y realizables para la edificación de “viviendas confortables” y nada debe quedar al azar. La empresa de reconstrucción de Venezuela es tarea de todos y allí el chavismo democrático tiene su espacio para el trabajo creador. Estamos cerca del inicio de la cuenta regresiva para un intento fallido de una montonera sin principios, que se acerca a su fin, es hora de cambiar, todos, especialmente la política, que debe ser para siempre piedra fundamental del futuro. No más inventos indecorosos y apuesta a la búsqueda del poder por cualquier medio.
jueves, septiembre 23, 2010
NO HAGAS CASO DE LOS RUMORES VOTA !
Crisis Mundial... desde otra perspectiva / Gabriel García Márquez
Imagínese usted un pueblo muy pequeño donde hay una señora mayor que tiene dos hijos, uno de 19 y una hija de 14.
Está sirviéndoles el desayuno y tiene una expresión de preocupación. Los hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde:
- 'No sé, pero he amanecido con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo'.
El hijo se va a jugar al billar, y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el otro jugador le dice:
- 'Te apuesto un peso a que no la haces'. Todos se ríen. El se ríe.
Tira la carambola y no la hace. Paga su peso y todos le preguntan qué pasó, si era una carambola sencilla, Y él contesta:
- 'es cierto, pero me he quedado preocupado de una cosa que me dijo mi madre esta mañana sobre algo grave que va a suceder a este pueblo'.
Todos se ríen de él, y el que se ha ganado su peso regresa a su casa, donde está con su mama, feliz con su peso y le dice :
- Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto.
- ¿Y por qué es un tonto?,
Porque no pudo hacer una carambola sencillísima, según él preocupado con la idea de que su mamá amaneció hoy con la idea de que algo muy grave va a suceder en este pueblo.
Y su madre le dice:
- No te burles de los presentimientos de los viejos porque a veces salen.
Una pariente que estaba oyendo esto y va a comprar carne y le dice al carnicero:
- 'Deme un kilo de carne',
y en el momento que la está cortando, le dice:
- Mejor córteme dos, porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado'.
El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar un kilo de carne, le dice:
- 'mejor lleve dos porque hasta aquí llega la gente diciendo que algo muy grave va a pasar, y se están preparando y comprando cosas'.
Entonces la vieja responde:
- 'Tengo varios hijos, mejor deme cuatro kilos...'
Se lleva los cuatro kilos, y para no hacer largo el cuento, diré que el carnicero en media hora agota la carne, mata a otra vaca, se vende toda y se va esparciendo el rumor. Llega el momento en que todo el mundo en el pueblo, está esperando que pase algo. Se paralizan las actividades y de pronto a las dos de la tarde. alguien dice:
- ¿Se ha dado cuenta del calor que está haciendo?
-¡Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor!
Sin embargo, dice uno.
- A esta hora nunca ha hecho tanto calor.
- Pero a las dos de la tarde es cuando hace más calor.
- Sí, pero no tanto calor como hoy.
Al pueblo todos alerta, y a la plaza desierta, baja de pronto un pajarito y se corre la voz:
- 'Hay un pajarito en la plaza'.
Sí, pero nunca a esta hora.
Llega un momento de tal tensión para los habitantes del pueblo, que todos están desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo.
- Yo sí soy muy macho, grita uno. Yo me voy.
Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales, los mete en una carreta y atraviesa la calle central donde todo el pueblo lo ve. Hasta que todos dicen:
- 'Si éste se atreve, pues nosotros también nos vamos'.
Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo.
Y uno de los últimos que abandona el pueblo, dice:
- 'Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa', y entonces la incendia y otros incendian también sus casas
Huyen en un tremendo y verdadero panico,
y en medio de ellos va la senora que tuvo el
presagio, le dice a su hijo que tiene a su lado...
- ¿Viste m'hijo, que algo muy grave iba a suceder en este pueblo?
Esto es lo que en sociología llaman "la profecía autocumplida" o "el efecto Pigmalión".
Por eso:
· No hagas caso del rumor.
· No seas un instrumento para crear el caos.
· Lo negativo atrae a lo negativo
· Sé POSITIVO.
· Tratemos de construir con visión de futuro y no de destruir lo que tenemos.
"SI SEGUIMOS HABLANDO Y PENSANDO EN LA CRISIS, INDUDABLEMENTE ÉSTA SE HARÁ MÁS FUERTE" PENSEMOS POSITIVAMENTE Y TRATEMOS DE MANTENER NUESTRAS MENTES SIEMPRE POSITIVAS, SI HEMOS LOGRADO SOBREVIVIR MUCHAS CATÁSTROFES Y HEMOS SALIDO SIEMPRE ADELANTE, POR QUÉ ESTRESARNOS AHORA.
¡ALGO BUENO VA A PASARLE A ESTE PUEBLO EL PRÓXIMO 26 DE SEPTIEMBRE!
domingo, septiembre 12, 2010
ES INDECENTE..............
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jueves, agosto 26, 2010
Venezuela Democracia o Autocracia ?
En relación a las próximas elecciones legislativas para la Asamblea nacional. Chavez dice que hay mucha democracia, solo que la oposición es minoría y por eso no gana elecciones.
La Oposición dice que son mayoria y que Chavez solo ha hecho trampas en las elecciones pasadas.
Bueno en esta ocasión, nuevamente se miden fuerzas, en esta oportunidad, la oposición, que ha criticado duramente el sistema electoral, vuelve a someterse a su veredicto.
Los opositores, alejados del proceso legislativo por decisión propia, en una maniobra polémica e inefectiva, vuelve ahora con todo su liderazgo tradicional a tratar de ganar una posición en la Asamblea Nacional para frenar el atropello legislativo chavista.
El Chavismo busca legitimar la revolución, proyectando una imagen pluralista en la Asamblea Nacional, siempre y cuando mantenga la mayoría.
Ambos se medirán el 26 de Septiembre para ver quien representa la voluntad popular.
Veo muy difícil que el presidente se deje quitar el actual control de la asamblea, simplemente por que la gente vote masivamente en su contra, demasiado esta en juego para su gente y sus aliados hemisféricos, para pensar que el poder se va a compartir tan fácilmente.
Sin embargo pienso que dadas las circunstancias hay que ir a votar, para dar la pelea hasta el final.
Si la oposición tiene la razón y gana la mayoría, será un gran revés para el Chavismo, pero validaría la legitimidad del presidente.
Si la oposición no gana el control de la Asamblea, no tendrán otro remedio que aceptar que no tienen la mayoría de la voluntad popular, y como ha sido tradición se mencionará de nuevo la palabra Fraude.
Chavez gana en ambos casos, si gana la oposición, confirma el carácter democrático de su gobierno, y manipulará conciencias como lo ha hecho hasta ahora en la comunidad internacional.
Si la oposición no gana el control, el presidente insistirá a todo nivel, que su gobierno es democrático y sigue contando con la mayoría.
Los únicos ganadores serán los que pasaran a cobrar quince y ultimo representando a un pueblo que no consigue trabajo, que lo mata el hampa, que esta cansado de tantas promesas. El pueblo tendrá voceros en la Asamblea, voceros que ya ha tenido en minoría, y que ya sabemos la efectividad de sus esfuerzos.
En mi opinión esto ya esta arreglado para seguir controlando la asamblea, con el aval ahora de la oposición.
Si el gobierno pierde el control de la Asamblea, pues entonces Chavez es más demócrata de lo que pensamos y quizás, solo quizás podamos salir de él en el 2012.
Vamos a Votar todos. para ver quien tiene la razón.
¿ Es o no Venezuela un país democrático ?, ya lo sabremos el 26 de Septiembre !
La Oposición dice que son mayoria y que Chavez solo ha hecho trampas en las elecciones pasadas.
Bueno en esta ocasión, nuevamente se miden fuerzas, en esta oportunidad, la oposición, que ha criticado duramente el sistema electoral, vuelve a someterse a su veredicto.
Los opositores, alejados del proceso legislativo por decisión propia, en una maniobra polémica e inefectiva, vuelve ahora con todo su liderazgo tradicional a tratar de ganar una posición en la Asamblea Nacional para frenar el atropello legislativo chavista.
El Chavismo busca legitimar la revolución, proyectando una imagen pluralista en la Asamblea Nacional, siempre y cuando mantenga la mayoría.
Ambos se medirán el 26 de Septiembre para ver quien representa la voluntad popular.
Veo muy difícil que el presidente se deje quitar el actual control de la asamblea, simplemente por que la gente vote masivamente en su contra, demasiado esta en juego para su gente y sus aliados hemisféricos, para pensar que el poder se va a compartir tan fácilmente.
Sin embargo pienso que dadas las circunstancias hay que ir a votar, para dar la pelea hasta el final.
Si la oposición tiene la razón y gana la mayoría, será un gran revés para el Chavismo, pero validaría la legitimidad del presidente.
Si la oposición no gana el control de la Asamblea, no tendrán otro remedio que aceptar que no tienen la mayoría de la voluntad popular, y como ha sido tradición se mencionará de nuevo la palabra Fraude.
Chavez gana en ambos casos, si gana la oposición, confirma el carácter democrático de su gobierno, y manipulará conciencias como lo ha hecho hasta ahora en la comunidad internacional.
Si la oposición no gana el control, el presidente insistirá a todo nivel, que su gobierno es democrático y sigue contando con la mayoría.
Los únicos ganadores serán los que pasaran a cobrar quince y ultimo representando a un pueblo que no consigue trabajo, que lo mata el hampa, que esta cansado de tantas promesas. El pueblo tendrá voceros en la Asamblea, voceros que ya ha tenido en minoría, y que ya sabemos la efectividad de sus esfuerzos.
En mi opinión esto ya esta arreglado para seguir controlando la asamblea, con el aval ahora de la oposición.
Si el gobierno pierde el control de la Asamblea, pues entonces Chavez es más demócrata de lo que pensamos y quizás, solo quizás podamos salir de él en el 2012.
Vamos a Votar todos. para ver quien tiene la razón.
¿ Es o no Venezuela un país democrático ?, ya lo sabremos el 26 de Septiembre !
sábado, agosto 14, 2010
Dudamel y Chavez, El Arte y el Autoritarismo
Señor Gustavo Dudamel:
En días recientes hice un escrito sobre el colaboracionismo que nunca pensé pudiese encajar en una carta que le mandase a usted.
El comienzo de aquél es el mismo que los primeros párrafos de esta misiva. Este es un e-mail que, francamente, nunca hubiese deseado escribir.
Tal vez el arquetipo más depreciables de una tiranía es el colaboracionista, ese individuo u organización que a la sombra de alguna habilidad o prestigio, muchas veces no muy bien ganado, apoya incondicionalmente al régimen.
En días recientes hice un escrito sobre el colaboracionismo que nunca pensé pudiese encajar en una carta que le mandase a usted.
El comienzo de aquél es el mismo que los primeros párrafos de esta misiva. Este es un e-mail que, francamente, nunca hubiese deseado escribir.
Tal vez el arquetipo más depreciables de una tiranía es el colaboracionista, ese individuo u organización que a la sombra de alguna habilidad o prestigio, muchas veces no muy bien ganado, apoya incondicionalmente al régimen.
Es la defensa de lo material por encima de la dignidad. En todas las etapas de la historia han estado presentes los colaboracionistas como el General Philippe Pétain, héroe francés de la Primera Guerra Mundial y villano condenado a muerte (pena conmutada a cadena perpetua) en la Segunda Guerra Mundial por entregarle su País a Hitler sin resistencia alguna y presidir un gobierno títere del Führer en Vichy.
Contemporáneamente tenemos prominentes ejemplos: Pablo Neruda con José Stalin y Gabriel García Márquez con Fidel Castro. Y en nuestros días ni se diga. El colaboracionismo colectivo de los poderes del Estado al servicio del Atila de Venezuela no tiene nombre, pero los ejemplos individuales sobran también.
Otro más que entró por la puerta grande a la lista negra.
Por cierto, en estos días estuve revisando los recortes de prensa del caso de Herbert Von Karajan, posiblemente el más afamado director de orquesta de todos los tiempos, quien estuvo al frente de la inigualable Filarmónica de Berlín durante décadas hasta el día que arreciaron las acusaciones y pruebas de que había sido un gran colaboracionista de Hitler.
Contemporáneamente tenemos prominentes ejemplos: Pablo Neruda con José Stalin y Gabriel García Márquez con Fidel Castro. Y en nuestros días ni se diga. El colaboracionismo colectivo de los poderes del Estado al servicio del Atila de Venezuela no tiene nombre, pero los ejemplos individuales sobran también. Oliver Stone, por diez o veinte millones de dólares (quien sabe cuántos), le hace un documental hasta con efectos especiales contribuyendo con su robo al hambre del pueblo venezolano y amparando con su propaganda la escalada de violaciones de los derechos humanos en este atribulado país.
Otro más que entró por la puerta grande a la lista negra.Por cierto, en estos días estuve revisando los recortes de prensa del caso de Herbert Von Karajan, posiblemente el más afamado director de orquesta de todos los tiempos, quien estuvo al frente de la inigualable Filarmónica de Berlín durante décadas hasta el día que arreciaron las acusaciones y pruebas de que había sido un gran colaboracionista de Hitler.
Las confrontaciones cotidianas con miembros de la Orquesta crecieron hasta lo insoportable: tuvo que irse a su casa donde murió prácticamente abandonado por quienes antes lo adulaban.
Y este caso me tentó a compararlo con usted, señor Dudamel, y su mentor José Antonio Abreu.
Seguramente ya habrá visto la rapidez con que el Tirano mandó a publicar las fotos de la visita a Miraflores para que le den la vuelta al Mundo como muestra de que él es un gran Mecenas. ¡Una maravilla de propaganda política! Claro eso no le salió gratis, pero como a Don Regalón el dinero no le importa porque no es de él…
Seguramente ya habrá visto la rapidez con que el Tirano mandó a publicar las fotos de la visita a Miraflores para que le den la vuelta al Mundo como muestra de que él es un gran Mecenas. ¡Una maravilla de propaganda política! Claro eso no le salió gratis, pero como a Don Regalón el dinero no le importa porque no es de él…
Señor Dudamel: ¿Es que acaso El Sistema, que les da educación musical a niños de Venezuela, está por encima de la dignidad de un pueblo? Con el Mal y sus engendros no se puede negociar nada, NADA, porque se pierde el alma ya que el Mal siempre le gana a los ingenuos y ambiciosos. Allá ustedes -y quienes los apoyan- con sus conciencias.
Algunos funcionarios del gobierno de Venezuela nos vienen a decir a raíz de su visita que la música no se mete en la política; pero, ¡recontra!, la política, la mala política, si se mete en la música con tal que la pueda controlar. Que dirían, sobre su desafortunada relación con Chávez, Dmitri Shostakovich, Igor Stravinsky o Mstislav Rostropovich, por mencionar sólo algunos de los músicos inmortales perseguidos por la política, la mala política. Su colaboracionismo con un régimen miserable y divisivo como el que desgobierna Venezuela es insólito. Además usted y Abreu no se contentan con colaborar con el Tirano: llevan hasta él gente de la estatura de Plácido Domingo, haciéndole un daño irreparable al tenor.
Uno de los más grandes sacrificios que yo pudiese hacer es verme obligado a olvidar la Música Clásica, incluyendo la Ópera. Le digo esto para que sepa cuanto significa para mí tomar las varias docenas de grabaciones de Domingo (CDs, DVDs, etc.) que he ido adquiriendo desde 1984 hasta la fecha, y las suyas de fechas recientes, y donárselas a alguna institución que las quiera. No deseo oír su música nunca más. Pero no será necesario olvidarme de este maravilloso arte porque, aunque ya no los escuche a ustedes, cada día aparecen nuevas luminarias que espero sean dignas luminarias. La dignidad, tal como yo la entiendo no tiene compromisos porque es hermana de la libertad: es, pues, un valor absoluto, innegociable e intransferible.
El arte, particularmente la música, se creó PARA ELEVAR LA DIGNIDAD DEL HOMBRE, no para colocar ARTE Y DIGNIDAD en el piso para que las botas de un militar tirano los pisoteen.
Hoy por hoy usted no percibe la magnitud del daño que su colaboracionismo le inflinge a nuestro país; su juventud se lo impide, pero el dedo acusador de la historia lo señalará por siempre.
Adiós, señor Dudamel… que Dios lo perdone, crea usted en Él o no.
José Secundino Méndez
Algunos funcionarios del gobierno de Venezuela nos vienen a decir a raíz de su visita que la música no se mete en la política; pero, ¡recontra!, la política, la mala política, si se mete en la música con tal que la pueda controlar. Que dirían, sobre su desafortunada relación con Chávez, Dmitri Shostakovich, Igor Stravinsky o Mstislav Rostropovich, por mencionar sólo algunos de los músicos inmortales perseguidos por la política, la mala política. Su colaboracionismo con un régimen miserable y divisivo como el que desgobierna Venezuela es insólito. Además usted y Abreu no se contentan con colaborar con el Tirano: llevan hasta él gente de la estatura de Plácido Domingo, haciéndole un daño irreparable al tenor.
Uno de los más grandes sacrificios que yo pudiese hacer es verme obligado a olvidar la Música Clásica, incluyendo la Ópera. Le digo esto para que sepa cuanto significa para mí tomar las varias docenas de grabaciones de Domingo (CDs, DVDs, etc.) que he ido adquiriendo desde 1984 hasta la fecha, y las suyas de fechas recientes, y donárselas a alguna institución que las quiera. No deseo oír su música nunca más. Pero no será necesario olvidarme de este maravilloso arte porque, aunque ya no los escuche a ustedes, cada día aparecen nuevas luminarias que espero sean dignas luminarias. La dignidad, tal como yo la entiendo no tiene compromisos porque es hermana de la libertad: es, pues, un valor absoluto, innegociable e intransferible.
El arte, particularmente la música, se creó PARA ELEVAR LA DIGNIDAD DEL HOMBRE, no para colocar ARTE Y DIGNIDAD en el piso para que las botas de un militar tirano los pisoteen.
Hoy por hoy usted no percibe la magnitud del daño que su colaboracionismo le inflinge a nuestro país; su juventud se lo impide, pero el dedo acusador de la historia lo señalará por siempre.
Adiós, señor Dudamel… que Dios lo perdone, crea usted en Él o no.
José Secundino Méndez
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