martes, junio 03, 2008

Desvergüenza y cinismo...

Rafael Muci-Mendoza

La noticia causa espeluzno. Petulante, omnisciente y prepotente como su comandante en jefe, un especialista cubano en genética médica de la novísima misión José Gregorio Hernández -que no médico internista-, nos espeta que, ¨en la mayoría de los casos sólo con ver al paciente ya nosotros podemos ofrecer un diagnóstico preciso¨.

Es la reencarnación del blitzdiagnosen (diagnóstico de rayo) o augenblik diagnosen (diagnóstico de parpadeo) de los inmortales clínicos vieneses; o el diagnóstico d´emblée de los grandes profesores franceses, perros perdigueros que eran a la husma del diagnóstico; en otras palabras, es el ojo clínico exaltado al súmmum de la precisión diagnóstica.

Pobres mortales que somos los médicos venezolanos, incapaces de tales prodigios. Pero déjeme decirle que por aquí enseñamos en libertad lo poco que sabemos, pero también nos apegamos a la admonición orteguiana de enseñar a dudar de lo que enseñamos…

Olvida el representante de la mejor medicina del mundo -¡la cubana por supuesto!- y sus dotes de observación y diagnóstico al rompe, que transcurrieron tres largos años y cincuenta mil discapacitados visuales antes de que se dieran cuenta de que el manido virus que robaba la visión a sus conciudadanos isleños era la puritica hambre aderezada con un profundo déficit vitamínico.

Tuvieron que pedir ayuda al denigrado Imperio simplemente porque no sabían, y el virus contrarrevolucionario que habían inventado con fines políticos, se había revertido contra ellos. Un país sin libros, sin revistas científicas y sin acceso a la Internet, donde ser comunista delator es la única credencial para ascender al pedestal de los consentidos, no puede dar sino frutos de obsolescencia y grandeza inventada. Bien conozco su ciencia y sus mañas.

Por algo no se han atrevido a revalidar sus títulos ciertos o forjados, ni a mostrar un solo logro en ciencia de la medicina cubana, tan dada al empleo del ozono vía rectal, la iontoforesis, la más primitiva herbolaria y copias de genéricos sin ningún efecto terapéutico...

De sus errores sabemos los médicos de los hospitales públicos donde pacientes que han desertado de sus enconosas manos, regresan maltratados y contritos.

Como dice la ocurrencia llanera, ¡Nadie pasa dos veces por donde espanta…!

rafael@muci.com

lunes, junio 02, 2008

La educación médica no es gratuita

La educación médica no es gratuita en Cuba. No debe serla en parte alguna.

En libertad decidí que sería médico y aunque mis padres podían pagar mi educación, no tuvieron que hacerlo. Saldo mi deuda de gratitud trabajando en un hospital público por más de 9 lustros, con ahínco y por risible estipendio.

Los médicos que está ¨deformando¨ la ¨involución¨ que padecemos, como sus pares isleños, tendrán que pagar. Desapercibidos, han firmado un leonino contrato que les obligará por siempre.

Sus pares insulares, llenos de emoción y movidos por sentimientos de solidaridad, estudian un programa más interesado en lo político que en lo médico, así que siempre estarán a la zaga del progreso y vivirán en perpetua e impagable deuda, que será igual para el recién egresado que para el ya curtido, no habiendo cuestionamiento ninguno porque el disentimiento es castigado.

El Estado se apodera de él y lo torna en su esclavo.

Decide por él; lo moviliza como un trasto al favor de penetración política; no le permite actualizarse, ni ir a congresos en los centros del conocimiento, ni emplear la Internet o consultar literatura especializada de la cual carece; le exporta a un elevado coste –del cual apenas obtiene unos 30 dólares por mes porque sus amos se llevan el resto-; le hace vivir en países exóticos y en situación paupérrima donde sus pasos son espiados y sus traspiés castigados; rechazados por sus colegas locales viven condenados al ostracismo; su familia es secuestrada y sus miembros utilizados como rehenes porque esta cruel actividad es prerrogativa del Estado Cubano, malsano y perverso.

¨Patria, socialismo o muerte¨ -¿es la alabanza a la muerte compatible con el espíritu altruista del médico?- les veo pronunciar, y siento pena por su destino entrampado…

rafael@muci.com


martes, mayo 27, 2008

Nuestra esencia…

El río desbordado de la intolerancia, el odio y la ignorancia volverá a su madre forzado por las leyes de convivencia social y los elevados valores del espíritu. Los médicos tenemos que reclamar para nosotros y la sociedad, lo que por ley y costumbre ha sido nuestro y volver sin imposiciones ni manipulaciones a nuestra querencia. Han desvirtuado nuestra función, ya no somos independientes en la relación con nuestros pacientes; imposiciones de toda laya nos constriñen: la tecnología, la industria farmacéutica, las aseguradoras y ahora un régimen mostrenco y autoritario que de la cartilla sabe sólo la mitad.
¨O estás conmigo o estás contra mi¨ vocifera el gran destructor. Por convicción los menos, por oportunismo los más y ¨por qué más dᨠmuchos otros, hemos abdicado a la herencia y compromiso de nuestros mayores, a la responsabilidad ante la patria y ante nuestra propia dignidad. Muchos se han ido –no les criticamos, sus razones tendrán-, otros sentimos que no podemos dejarles ¨esto¨ a la generación que ha de reemplazarnos y en lucha desigual apostamos por el triunfo…
¿Cómo es posible el encabezamiento de una noticia de prensa que rece: ¨Sólo médicos cubanos trabajan en la Misión José Gregorio Hernández¨? ¿Lo hubiera permitido el epónimo?, figura procera, heraldo de buenas nuevas y transformaciones que fue para la medicina nostra, fundador de las cátedras experimentales de fisiología, histología y microbiología que elevaron nuestro arte desde 1891, allí en el propio Hospital Vargas de Caracas hoy en la más abyecta ruina. En medio de tanta miseria, el empleo político de su nombre, no otra cosa que un insulto a su memoria, hiere el alma del que fuera su hospital, pues los hospitales, como los hombres, también tienen alma…
rafael@muci.com

domingo, mayo 18, 2008

Este Chávez!

Si nunca vuelven las oportunidades perdidas, no tendrá Venezuela lágrimas para verter por las que perdió en estos años en los que Hugo Chávez despilfarró la mayor bonanza petrolera de su historia, y acaso la última para esta generación.

Nunca ha sido tan pobre la nación hermana como ahora, cuando debió ser más rica. Cuando pudo convertirse en una potencia en los biocombustibles, para abrirle alternativas a una riqueza petrolera, inmensa pero que fatalmente se agotará; cuando pudo crear un polo de desarrollo
industrial gigantesco, para penetrar en su provecho el cercano mercado de los Estados Unidos; cuando pudo ser el centro del desarrollo energético, tecnológico y ambient al de América Latina; cuando pudo situarse a la cabeza del enriquecimiento humano de este continente, Venezuela ha malgastado cuanto le dio la Providencia en todas las torpezas, los excesos y las corruptelas de este dictador de opereta.

Los viejos dictadores, con todas sus equivocaciones y violencias, eran cuando menos eficaces. Como para aplacar su conciencia y justificar su triste paso por la vida de los pueblos, dejaban puentes y caminos y puertos y canales. Pues ni eso le quedará a Venezuela cuando haga el balance de estos tiempos calamitosos.

Chávez es un personaje extraño. Nació dotado de una mecánica verbal apenas comparable con la de Fidel Castro , con una cierta habilidad para mimetizarse entre el follaje de los resentimientos y los odios colectivos, de
modo que parezca, a primera vista, el reparador de antiguas injusticias. Tiene la excelente memoria de los resentidos y el histrionismo de unos cuantos de los payasos que extrañas circunstancias hicieron poderosos. Talento medianísimo, ilustración inferior, inexistentes los frenos morales, ambición que lo desborda, carece también de cualquier rigor para la autocrítica. En suma, que es un sujeto de alta peligrosidad.

Cualquiera podría suponer lo que ocurriera el día que vinieran a disposición de una persona así cuarenta mil millones de dólares por año. Giovanni Papini dedicó una de sus obras inmortales -El Libro de Gog- a una hipótesis semejante. Pero las extravagancias fabulosas de este rico sin fronteras, terminaban por ser inofensivas. Chávez es como Gog, pero en perverso y en torpe. El otro era ingenioso y en el fondo bonachón.

La peligrosidad de Chávez no es hipotética. Ecuador la está pagando, pues que con el
dinero del petróleo venezolano se instauró allá otra dictadura de pésimo pronóstico, la de Correa , cuyos costos a nadie escapan; está acabando con Bolivia, apoyando a Evo Morales, cuyo menor defecto es el de cocalero actuante y confeso; a Nicaragua le instaló por segunda vez un matón corrompido; demoró la transición en Cuba, mediante la transfusión de cinco mil millones de dólares por a ño, que los venezolanos pagan, adoloridos y pacientes; le ha tendido la mano a los 'pingüinos' argentinos, con la friolera de más de diez mil millones de dólares en bonos que el mercado mundial aborrece; y Perú y México tienen la amarga experiencia de haberse sentido al borde de sendos abismos chavistas.

Pero ahora, más desesperado que nunca, vuelve a poner sus ojos en Colombia . Porque su situación interna es catastrófica. Cuando no hay comida en los mercados, cuando ya la oposición se sabe mayoría y el pueblo está dispuesto a batirse
por Globovisión, sólo le queda un conflicto internacional. Que no será con los Estados Unidos, pero que sí puede ser con Colombia .

A un sujeto como Chávez no le queda lejos nada. Hitler, al que se parece tanto, invadió Polonia y después se metió en Rusia. Chá vez no tiene con qué invadirnos, per o se muere de ganas de ensayar sus aviones rusos y de precipitar la más infame e irracional de las guerras. Este Chávez, no es un valiente. Lo demostró cierto 4 de febrero. Pero sí es un loco, como lo demuestra todos los días. Y un loco megalómano, con plata en la chequera y juguetes letales, demasiado para lo que nos merecemos, nosotros y nuestros queridos hermanos venezolanos.

Fernando Londoño
ex Ministro del Interior de Colombia

viernes, mayo 16, 2008

La reversión del discurso…

Un aneurisma cerebral es una bomba de tiempo dispuesta a estallar en cualquier momento; una granada antipersonal de la cual no tenemos conocimiento hasta que el destino nos la pone en nuestro camino: Un intensísimo dolor de cabeza, nuca y cintura, caída como fardo desde la propia altura, nauseas, vómitos, convulsiones y coma. Ha ocurrido un sangrado intracraneal cataclísmico, la consecuencia de su ruptura. Se avizora una altísima mortalidad inmediata del 50%.

A los restantes, la Providencia les dará un chance. Podría obtenerse un diagnóstico inmediato y preciso para operar y colocar un clip metálico en el cuello del saco aneurismático con lo que el peligro se conjuraría. A moverse en concierto y prontitud tocan.

¿Pero qué ocurre en nuestros hospitales públicos? No hay que ser muy perspicaz para adivinarlo. El paciente debe pagar la tomografía, la arteriografía y el clip y esperar a veces hasta 3 meses para ser intervenido.

Una espada de Damocles penderá vacilante sobre su cabeza. Una tercera parte morirá en la desesperante espera.

El ministro no conoce una sala de neurocirugía. No se atrevería a ir. Revierte el discurso, culpa a los neurocirujanos de mafiosos evadiendo el pesado bulto de su responsabilidad en el abandono de hospitales de quienes nada tienen.

Sólo a sus médicos tienen los pacientes para ayudarles. No obstante, sin real conocimiento de causa se envían en tropel fiscales amaestrados contra el jefe del servicio, a quien se expone a la vindicta pública con tal de lavar manos de homicidas culposos.

En la cotidianidad de un hospital se suceden actos de heroicidad que para la sociedad inmutable y complaciente no tiene impacto ni consecuencia alguna. Enfermeras, ángeles guardianes muy mal pagadas e ignoradas bañando a un indigente abandonado por la Misión Negra Hipólita que nunca más se ocupará de él. Residentes y estudiantes de medicina haciendo una colecta para comprarle alguna medicina que la institución no procura. Clínicos y especialistas bregando con las uñas y con el auxilio de sus cerebros y experiencia.

Desafiando a la muerte en medio de precarias condiciones, la heroicidad de nuestros neurocirujanos ha sido y es indeclinable virtud a toda prueba…

Rafael Muci-Mendoza

rafael@muci.com

Así es muchachos…

Unidos y con la férrea voluntad de no dejarse quitar lo es de ustedes, y que tienen la obligación de defender para aquellos que detrás vendrán, les aliento a proseguir en la difícil lucha.

El Hospital Vargas de Caracas, así, a secas, con 117 años a cuesta, es otro blanco de la revolución para borrar la historia, en este caso, de la medicina nacional, y así, implantar otra foránea, el adefesio cubano que sirve de propaganda al dictador de turno; una medicina donde se utiliza al paciente como un objeto, donde no hay bondad ni solidaridad, sólo mendrugos e interés político.

Nunca hubo una institución de salud con tanta mística y que hubiere resistido los avatares del tiempo y la ponzoña de la maldad. Los bajos sueldos y los malos directores nunca fueron óbice para que fuera semillero fecundo de médicos, postgraduados y nuevas generaciones de profesores de medicina.

En 1958 un grupo de tercos visionarios impidieron que fuera transformado en un asilo de ancianos y así surgió la Escuela de Medicina José María Vargas, nuestra querida escuela.

El Complejo Médico Asistencial Vargas, gran anhelo de la comunidad vargasiana y que asociaría la modernidad al viejo recinto: un edificio de consultorios y hospitalización solidaria para pacientes privados que permitiera la autogestión, fue borrado de un plumazo por esta gente indigna, de mal vivir y de superlativa vileza, que solo deja a su paso eriales de abrojos y espinas.

Médicos, graduados en sus recintos, se olvidan que también fueron estudiantes, que allí de sus pacientes y maestros venezolanos y en libertad, bebieron de sus saberes y ahora, aliados a estrategias del invasor extranjero isleño, se unen a su destrucción empleando el lenguaje de la involución.

Asco da oírlos hablar vendidos al mejor postor…

Rafael Muci-Mendoza

martes, marzo 25, 2008

¿Algo cíclico? o pura coincidencia?

¿La historia se repite cada 100 años?

Cipriano Castro militar y político venezolano, nacido en la década de los 50 del siglo XIX.
Chávez militar y político venezolano nacido en la década de los 50 del siglo XX.

Castro se convirtió en presidente en 1899.
Chávez se convirtió en presidente en 1999.
Castro liderizó la Revolución Liberal Restauradora.
Chávez lideriza la Revolución Socialista Bolivariana.
Castro durante su campaña aumentó su prestigió iniciando el gobierno con una amplia base.
Chávez durante su campaña aumentó su prestigio iniciando el gobierno con una amplia base.
La Asamblea Nacional Constituyente de Cipriano Castro aumentó a 6 años el período presidencial.
La Asamblea Nacional Constituyente de Chávez aumentó a 6 años el período presidencial.
Una vez en el poder Cipriano Castro tuvo que afrontar una fuerte oposición política por parte de sectores tanto nacionales como internacionales.
Una vez en el poder Chávez tuvo que afrontar una fuerte oposición política por parte de sectores tanto nacionales como internacionales.
Castro tuvo que afrontar la Revolución Libertadora (1901-1903)
Chávez tuvo que afrontar la Coordinadora Democrática (2001-2003) 11 de abril, paro petrolero, guarimbas, etc..
El vicepresidente de Castro fue Juan Vicente Gómez.
El vicepresidente de Chavez fue José Vicente Rangel.
Juan Vicente Gómez concilió un plan de golpe de estado con el apoyo del Secretario de Estado de los Estados Unidos que se concretó el 19 de diciembre de 1908.
INTERROGANTES
Castro gobernó desde 1899 hasta 1908.
Chávez gobierna desde 1999 ¿gobernará hasta el 2008?
¿será José Vicente Rangel quien intentará darle un golpe?

Ademas que desde 1858 y cada 50 años de forma exacta derrocan a los presidentes venezolanos que han sido dictadores.
1858 Monagas.
1908 Castro.
1958 Perez Jimenez.
2008 ¿CHAVEZ?

miércoles, marzo 05, 2008

La Década Perdida por la infamia de un loco

Si nunca vuelven las oportunidades perdidas, no tendrá Venezuela lágrimas para verter por las que perdió en estos años en los que Hugo Chávez despilfarró la mayor bonanza petrolera de su historia, y acaso la última para esta generación.
Nunca ha sido tan pobre la nación hermana como ahora, cuando debió ser más rica. Cuando pudo convertirse en una potencia en los biocombustibles, para abrirle alternativas a una riqueza petrolera, inmensa pero que fatalmente se agotará; cuando pudo crear un polo de desarrollo industrial gigantesco, para penetrar en su provecho el cercano mercado de los Estados Unidos; cuando pudo ser el centro del desarrollo energético, tecnológico y ambiental de América Latina; cuando pudo situarse a la cabeza del enriquecimiento humano de este continente, Venezuela ha malgastado cuanto le dio la Providencia en todas las torpezas, los excesos y las corruptelas de este dictador de opereta.
Los viejos dictadores, con todas sus equivocaciones y violencias, eran cuando menos eficaces. Como para aplacar su conciencia y justificar su triste paso por la vida de los pueblos, dejaban puentes y caminos y puertos y canales. Pues ni eso le quedará a Venezuela cuando haga el balance de estos tiempos calamitosos.
Chávez es un personaje extraño. Nació dotado de una mecánica verbal apenas comparable con la de Fidel Castro, con una cierta habilidad para mimetizarse entre el follaje de los resentimientos y los odios colectivos, de modo que parezca, a primera vista, el reparador de antiguas injusticias. Tiene la excelente memoria de los resentidos y el histrionismo de unos cuantos de los payasos que extrañas circunstancias hicieron poderosos. Talento medianísimo, ilustración inferior, inexistentes los frenos morales, ambición que lo desborda, carece también de cualquier rigor para la autocrítica. En suma, que es un sujeto de alta peligrosidad.
Cualquiera podría suponer lo que ocurriera el día que vinieran a disposición de una persona así cuarenta mil millones de dólares por año. Giovanni Papini dedicó una de sus obras inmortales -El Libro de
Gog- a una hipótesis semejante. Pero las extravagancias fabulosas de este rico sin fronteras, terminaban por ser inofensivas. Chávez es como Gog, pero en perverso y en torpe. El otro era ingenioso y en el fondo bonachón.
La peligrosidad de Chávez no es hipotética. Ecuador la está pagando, pues que con el dinero del petróleo venezolano se instauró allá otra dictadura de pésimo pronóstico, la de Correa, cuyos costos a nadie escapan; está acabando con Bolivia, apoyando a Evo Morales, cuyo menor defecto es el de cocalero actuante y confeso; a Nicaragua le instaló por segunda vez un matón corrompido; demoró la transición en Cuba, mediante la transfusión de cinco mil millones de dólares por año, que los venezolanos pagan, adoloridos y pacientes; le ha tendido la mano a los "pingüinos" argentinos, con la friolera de más de diez mil millones de dólares en bonos que el mercado mundial aborrece; y Perú y México tienen la amarga experiencia de haberse sentido al borde de sendos abismos chavistas.
Pero ahora, más desesperado que nunca, vuelve a poner sus ojos en Colombia. Porque su situación interna es catastrófica. Cuando no hay comida en los mercados, cuando ya la oposición se sabe mayoría y el pueblo está dispuesto a batirse por Globovisión, sólo le queda un conflicto internacional. Que no será con los Estados Unidos, pero que sí puede ser con Colombia.
A un sujeto como Chávez no le queda lejos nada. Hitler, al que se parece tanto, invadió Polonia y después se metió en Rusia. Chávez no tiene con qué invadirnos, pero se muere de ganas de ensayar sus aviones rusos y de precipitar la más infame e irracional de las guerras. Este Chávez, no es un valiente. Lo demostró cierto 4 de febrero. Pero sí es un loco, como lo demuestra todos los días. Y un loco megalómano, con plata en la chequera y juguetes letales, demasiado para lo que nos merecemos, nosotros y nuestros queridos hermanos venezolanos.

¡Este Chávez!
Fernando Londoño

martes, marzo 04, 2008

CHÁVEZ: EN SU LOCURA NOS LLEVARÁ A LA GUERRA

UNA VEZ CUANDO APARECIÓ en la historia ADOLFO HITLER, SIR WINSTON CHURCHILL advirtió al mundo civilizado, que ADOLFO HITLER llevaría una catástrofe al mundo, porque lo calificaba de un loco peligroso, sin estabilidad emocional, capaz de cualquier cosa.

LOS GOBERNANTES DE LAS NACIONES AMENAZADOS, no le creyeron, pensaron que eran una exageración. La historia indica, que Churchill tenía razón, y que los líderes de los gobiernos estaban equivocados; ESA EQUIVOCACIÓN le costó al mundo 20 millones de muertos en esa maldita guerra loca de Hitler, solo impulsado por su desequilibrio mental, TARDÍAMENTE ADVERTIDO, cuando no podía hacerse nada para evitarla.


YO ENTRE MUCHOS ESCRITORES, hemos dicho, que el Presidente Hugo Chávez, por razones idénticas a las de Adolfo Hitler, desquiciadas, fantasiosas, Y PARA MANTENERSE EN EL PODER, NOS LLEVARÁ A UNA GUERRA ESTÚPIDA Y NECIA CONTRA COLOMBIA, CON LA IDEA DE APUNTALAR A LA GUERRILLA FARC Y ELN, como NARCOGUERRILLA y terroristas.


PERO PEOR QUE HITLER, porque éste no anunció en televisión, ni radio la INVASIÓN DE AUSTRIA. Mientras que Chávez, se entromete en una disputa fronteriza entre Ecuador y Colombia, que solo debe ser resuelta entre ellos.


PERO ENTONCES SALTA CHÁVEZ, más ofendido que si le hubiesen matado a su padre, y le dice, a Colombia y al Presidente Uribe, TÚ LE PEGAS A ECUADOR, ¿Y PORQUE NO ME PEGAS A MI?, para mandarte los aviones SUKOI, porque tú a mi no me asustas con los gringos. Si le haces a Venezuela lo que le hiciste a Ecuador, te declaro la guerra, mafioso, vagabundo, sinvergüenza, etc, etc. Nunca jamás un gobernante inquirió y difamó a otro gobernante de esta delictiva e insolente manera.


CHÁVEZ SE TOMA EL ASUNTO PARA ÉL, Y RETA A COLOMBIA, ordena movilizar 10 batallones (5200 soldados), tanques, aviones a la frontera con Colombia, PARA PROVOCAR UN INCIDENTE ARMADO CONTRA COLOMBIA, y PASAR él al plano protagónico del caso Ecuador, como un gallito de pelea, como un azote y busca pleitos. Simplemente le roba el protagonismo a Correa.


La razón de Chávez es, especular EL PATRIOTERISMO, LA CURSILERÍA MILITAR y política para mantenerse como Presidente de Venezuela, como lo hizo el estúpido Presidente de Argentina Carlos Gualtieri, en el pleito con Gran Bretaña por Las Malvinas que causó tragedia y dolor al pueblo Argentino y de Gran Bretaña.


Los venezolanos, no dispararemos ni un tiro contra Colombia. Ni autorizamos que lo haga Chávez en medio de una nota pasada. Seguramente saldrá a pelear como el 4/F/92.


Le pido a los presidentes de las Naciones, OEA y ONU, que salgan a darle un PARAO al Adolfo Hitler de Venezuela, antes de que sea tarde. Este tipo es capaz de todo como Hitler.


Presidente Chávez, sepa, usted no representa a la mayoría venezolana; ya usted no tiene ninguna credibilidad, nadie le cree, ni que lo diga arrodillado, con el Cristo y la Biblia en cada mano. Usted es un maniobrero.


Dr. Jorge Paz Nava

martes, febrero 19, 2008

Virus del imperialismo”…

por Rafael Muci-Mendoza
“No podemos eliminar una acción enemiga”. Así se expresó en mayo de 1993 el ministro de exteriores cubano. Habían aislado un enterovirus en 96% de 47 pacientes en quienes se había estudiado el líquido de la columna. Algo increíble, un prodigio nunca visto con este tipo de virus. No dejaba de llamar la atención el hecho excepcional de que en los líquidos no había traza de inflamación y el manido virus no afectaba a los niños ni a concentraciones humanas como cuarteles. ¡Sorpresa! No existían datos de las historias clínicas de esos pacientes. Examinaban números, no enfermos. Virología realizada en ausencia del paciente y sus síntomas. Alcanzaba su acmé en Cuba una epidemia llamada de “neuropatía” que comprometía el nervio óptico y los nervios periféricos llevando a la ceguera y que terminó por afectar a 50.862 personas. La causa no era otra que la socialización de la miseria a pesar de una ayuda soviética anual de entre 900 y 1500 millones de dólares. Esos recursos peleaban en Angola mientras los isleños enceguecían. Una de las paradojas del socialismo que ama -¿odia?- al pueblo. El virus nunca fue aislado ni en el Instituto Pasteur de París ni por los virólogos de Bethesda, USA. El “virus del imperialismo” era hambre pura y simple, una forjadura, una trágica mentira…
Ignorancia, maldad y corrupción en medio de la abundancia, han permitido que Venezuela haya regresado a inicios del Siglo XX, cuando la salud pública era precaria y los conocimientos escasos. Las espantosas cifras de dengue, paludismo y chagas son una bofetada a los hacedores de patria que a lomo de mula vencieron poderosas endemias. ¿La explicación? Mística, una palabra inexistente en el diccionario de los “bolivarianos”. No existe el compromiso, no existe la moral, no existen los conocimientos, nadie se sonroja… La gelidez del corazón de estos sujetos no tiene parangón; escurren bultos visibles mientras se destapa la fetidez de la muerte.
Ahora es otro el virus, un ‘quinto’ serotipo productor de dengue, “producto de una guerra biológica”, un “CIA-virus” agresivo. Si hubieran regalado pipotes con tapa para almacenar el agua y así romper el ciclo del patas-blancas, y no bombillos productores de mercurio contaminante, otra historia estuviera siendo contada…
rafael@muci.com