lunes, mayo 23, 2005

Vicios privados y Virtudes Públicas

Por Mercedes Margarita Malavé González

Cuenta una vieja fábula de una colmena rica y próspera, donde todas las abejas vivían desahogadamente y nadie se podía quejar de su situación económica, sin embargo, todas se quejaban de la falta de honradez y el deterioro moral de sus relaciones. No había prácticamente nadie que no mintiera para hacer sus negocios; abundaba la corrupción.

Hasta que un buen día los lamentos de las abejas llegaron al dios Júpiter quien tomó la decisión de acabar con aquella situación. Hizo que comenzara a funcionar la justicia eficazmente y las cárceles se llenaron rápidamente de las más variadas abejas. Los malos negocios comenzaron a quebrar y aumentó el desempleo; nadie volvió a pedir dinero prestado por miedo a tener que pagar como debía; el comercio se vino abajo, proliferó la pobreza; muchas abejas tuvieron que partir a otros lugares y, al ver la debilidad del enjambre, otras colmenas decidieron atacar y acabar con las pocas que quedaban.

Creo que, en el fondo, muchas personas piensan que los vicios privados no repercuten en la vida pública; que lo que hagan o deshagan en su vida privada es problema de ellos y no afecta a los demás. De este modo, se conforman con guardar las apariencias, con ser políticamente correctos. Y podría haber hasta los que justifican su conducta con la idea de que, gracias a sus malas jugadas, hoy día son lo que son y tienen lo que tienen.

Este es el camino por el que se crean los valores ficticios, abundantes en la política y en las relaciones sociales; vacíos completamente de significado y sin ninguna repercusión en el bien común. Tomemos un valor, por ejemplo, la solidaridad. Tal vez por presión social y afán de construir una buena imagen, por eso que hoy llamamos responsabilidad social, la mayoría piensa que debemos ser más solidarios, que la falta de solidaridad es el problema sostenido de nuestro país y la principal causa de la crisis global que estamos atravesando. Así, se esfuerzan por ayudar más a sus empleados, dan limosna en la calle, se enrolan en algún movimiento social, contribuyen con donativos, etc. Esto sin abandonar los gastos innecesarios, sin sacrificar la propia comodidad, e incluso practicando otros tipos de injusticias en la convivencia diaria, cometiendo pequeñas o grandes faltas de honradez, de corrupción o de viveza.

Considero que este tipo de personas están contribuyendo muy poco, por no decir nada al bien común, por más cuantiosa que sea su contribución. Sin una vida realmente buena, es imposible mejorar la sociedad, porque fácilmente se derrumbaría cualquier tipo de iniciativa social, como fue el caso de la colmena de la fábula. Las virtudes son actos personales fruto de una revisión de la propia conducta, con fin de encarnar unos valores morales en la propia vida.

Ciertamente, sólo siendo más solidarios podemos cambiar a Venezuela. Y la solidaridad se materializa en innumerables iniciativas que afectan y exigen un cambio de vida: dar, no de lo que me sobra, sino hasta que me duela; vivir sobriamente y reducir gastos personales aunque podamos afrontarlos; pagar lo justo, aunque eso reduzca las propias ganancias; tratar a los empleados, a los enfermos y a los ancianos con el cariño y el respeto que se merecen, y tantas otras manifestaciones que por el limitado espacio no puedo mencionar.

Mercedes Margarita Malavé González

domingo, mayo 22, 2005

¡Devuélvanme a mi país!

por Carlos Flores

"La revolución bolivariana había fallecido, así de fácil... porque no era en realidad una revolución, sino la locura de un pobre hombre."


Durante varios días he analizado algunas ideas para la columna. Historias no faltan: podría escribir sobre ese patético hombrecito llamado Luis Tascón, el caso de Manuitt, Capriles Radonski... no sé, o que sufriré mucho
al no poder ver en VTV el show de los Tres Chiflados de la Revolución (La Hojilla) ... la verdad es que hubiera gozado escribiendo sobre alguno de estos temas.

Seguramente me hubiera salido un artículo bastante sarcástico y ameno.

Pero, ¿sabes?, ya está bueno. A decir verdad leo muy pocas columnas de opinión porque siempre me han parecido más de lo mismo. Es decir, la única opinión en este planeta que me importa es la mía (sí, sé que suena mal). Y además creo que hemos llegado a un punto muerto, de quiebre y ya no necesitamos opiniones sino acciones.

¿Para qué te voy a escribir todas las semanas sobre cosas que tú, mejor que nadie, sabe, vive y siente día a día? Yo sé cuán jodido está este país. Lo sé muy bien y tú también lo sabes. Todos lo sabemos. No es un secreto.

El cáncer está ahí: mostrando su bajeza ante todos y con orgullo. Entonces no quiero cometer el error de los demás columnistas de opinión: no quiero seguir lloviendo sobre mojado. Quiero detener la lluvia.

Porque, amigo lector, así como vamos no veo un fin cercano a esta horrible función de circo. En este momento de la historia venezolana la política ha muerto. No hay espacio para ella y pronto tampoco habrá espacio para nada más que no sea repetir el nombre de Bolívar cincuenta veces al día.

Nos están estrangulando... y no nos defendemos.

¿Acaso eso es lo que somos los venezolanos?, ¿una nación de cobardes que nos dejamos robar la democracia por el primer reptil charlatán que llegó a Miraflores y, de paso, no tenemos los cojones para recuperarla?

No sé tú pero yo no soy así, y ahorita me siento más encabronado y humillado que nunca.

Siempre he dicho que como periodista uno no debería mezclarse con la política. Pero como la política está muerta (y siempre he pensando que un buen periodista sí debe caerse a puños de cuando en cuando) quiero dar un paso al frente a reclamar que me regresen al país donde nací.

Pero mientras escribo esto pienso: "coño, Carlos, qué loco estás. Tú estás solo. ¿qué puede hacer un tipo como tú en medio de esta demencia?".

Aunque de repente no estoy solo y tú también has estado esperando que ocurra algo, que alguien le dé un parado a esto antes que... bueno, falta muy poco para que sea demasiado tarde. Y no quiero que dentro de veinte años tenga que explicarle a mi hijo por qué carajo no hice algo para detener la hecatombe, diciéndole que me cansé de criticar lo que estaba ocurriendo pero como ningún político se atrevió a darle un parao a Chávez yo preferí quedarme oculto tras mi computadora, escribiendo desde lejos.

Voy a cumplir 30 años en Octubre. Tengo la juventud y las ganas y probablemente tú también te sientas así: con ganas de salir a marchar...
pero no para bailar, ni con gorritas de moda o franelitas de diseño. Yo quiero salir a marchar para drenar esto que tengo en el pecho y para gritar: "¡Vete al infierno!" y caminar hasta Miraflores y que ninguno se vaya a su casa hasta que Él renuncie.

¿Pedir permiso para organizar una marcha? ¿Quién carrizo me pidió permiso a mí o a ti para establecer esta asquerosa falta de respeto que llaman Revolución Bolivariana?

No, aquí no tenemos que pedirle permiso a nadie sino salir a la calle ya, en este momento, y jugarnos la última pieza que nos queda: nuestra dignidad.

Aquí no se necesitan políticos ni discursos. Quien esté esperando que llegue otro súper líder, un nuevo Mesías, está más loco que Chávez.

Tú eres un líder, tu vecino es otro líder... somos millones de líderes.
Mejor dicho: somos los dueños de este país y todos queremos lo mismo:
remover de su cargo a un empleado público que no cumplió con el trabajo asignado.

¿Qué podemos perder, la vida?, no sé si te has dado cuenta pero exactamente eso es lo que nos están robando al aniquilar nuestra nación: la vida de cada uno de nosotros.

Y no te miento al asegurarte que por este pedazo de tierra donde nací, crecí, me enamoré, sufrí, reí y soñé, haría cualquier cosa... y necesito pensar que tú opinas igual.

Ya no quiero ver a otro imbécil con una boina roja, ni escuchar las palabras Revolución, Escuálido, Olígarca, Imperialismo; y es que en el país donde yo nací esas palabras no existían.

Quiero despertar de esta pesadilla porque sinceramente no aguanto más.

¿Hasta cuándo aguantarás tú?

jueves, mayo 19, 2005

El desastre de Pdvsa

Por Manuel Malaver

Si la caída alarmante de la producción petrolera venezolana está conmocionando al país, no es sólo porque se trata de la industria responsable de aportar el 70 por ciento de las divisas que ingresan al torrente de la economía, sino también porque involucra a una empresa estatal, Pdvsa, que fue desde su fundación el buque insignia del desarrollo nacional.

Quiere decir que cualquier daño a la industria y a Pdvsa, ya sea que se refiera a rezagos en la adquisición de tecnología de punta, cese de la política de inversiones, comprometimiento de la autonomía financiera, caída en los niveles gerenciales y pérdida de mercados, afecta al corazón del total de la economía, paralizándola y haciéndola retroceder a los tiempos en que Venezuela era un país agrícola y pastoril, mercantilista e importador y de escasa presencia en los mercados mundiales.

Que fueron exactamente los fantasmas exorcizados durante los últimos 70 años, cuando los venezolanos conscientes de que el petróleo ofrecía una oportunidad de oro para salir de los males que casi hacen desaparecer al país en la segunda mitad del siglo antepasado, emprendieron el esfuerzo sostenido que nos actualizó con el siglo XX y un futuro promisorio.

En ese empeño, en ese colosal empeño, la industria petrolera, fuera que estuviera en manos de empresas extranjeras o del Estado venezolano, cumplió un rol creciente, fundamental e insustituible.

Cuan conscientes estaban los venezolanos en constituir a la industria petrolera en el motor de la economía, puede percibirse en el hecho de que, una vez estatizada la industria y creada Pdvsa a comienzos de la década de los 70, se tomaron todas las previsiones para que la nueva empresa aumentara su rentabilidad, exponenciara su eficiencia, contara con los mejores recursos humanos, tuviera autonomía financiera, accediera a los mercados mundiales y se enfrentara a las compañías del ramo de los países consumidores y productores que pasaban a ser sus competidores.

Demás está decir que lo logró y Petróleos de Venezuela pasó a ser la estatal petrolera mejor administrada y rentable del mundo, con un primer lugar en el ranking de las empresas petroleras más exitosas de América y el quinto entre las mundiales.

¿Cuál fue la clave del éxito? Pues que como escribe el gerente y experto petrolero Alberto Quirós Corradi, en el artículo ³Pdvsa no funciona² publicado en El Nacional del domingo: ³Pdvsa se consideró como empresa estatal, pero bajo un régimen de funcionamiento de empresa privada.

Sus objetivos eran producir petróleo y productos refinados lo más eficientemente posible; comercializar estos productos a los mejores precios y establecer presencia en los mercados de hidrocarburos más eficientes del mundo...² .

Y para ello fue indispensable ³la adopción de sistemas profesionales de evaluación de personal, de administración de salarios y planificación de carreras². O sea, todo lo que se llamó ³el sistema meritocrático, de formación de técnicos y gerentes en las distintas áreas del negocio petrolero².

Políticas y directrices que empiezan a ser desechadas cuando el gobierno de Hugo Chávez proclama que ³la meritocracia² es un invento de la oligarquía, del neoliberalismo salvaje y del imperialismo y que bajo su gobierno Pdvsa será del pueblo y no de sus gerentes, técnicos, expertos y trabajadores.

Y al rescoldo de esta política torpe y criminal se persigue al personal calificado de Pdvsa y se aprovecha el paro petrolero de diciembre del 2002 para excluir de sus filas 20 mil trabajadores no afectos a Chávez que son sustituidos por militantes del partido oficial y revolucionarios ³patria o muerte².

En realidad lo que está muriendo es la patria donde la industria petrolera era rentable, y se contaba con aquella Pdvsa calificada por agencias de avalúo de gestión independientes como la empresa estatal petrolera mejor administrada del mundo y quinta empresa petrolera en el ranking mundial.

Queda apenas un cascarón vacío donde cursan gigantescas corruptelas, una caída en picada de la producción, cero inversión, pérdida de la autonomía financiera, desplazamiento del personal calificado por políticos y hombres de partido y alejamiento de sus mercados naturales porque y que ³la revolución lo impone².

O sea, un barco a la deriva que sobrevive por los providencialmente altos precios del petróleo ¿pero hasta cuándo?

Queda apenas un cascarón vacío donde cursan gigantescas corruptelas, una caída en picada de la producción, cero inversión, pérdida de la autonomía financiera...

Manuel Malaver

martes, mayo 17, 2005

La Complejidad del Terrorismo que nos Amenza

por Alberto Rodríguez Barrera-

Cuando uno cae en cuenta de que la destrucción de un sistema nacional de electricidad implica la puesta fuera de servicio de los sistemas de semáforos, agua, cañerías, comunicaciones y finanzas, no resulta tan rebuscada la toma de conciencia en cuanto a que nuestras sociedades están muy abiertas para los blancos terroristas.
Somos presa fácil debido a dos tendencias clave: la creciente capacidad tecnológica de grupos pequeños e individuos para destruir cosas y gente y la creciente vulnerabilidad de los sistemas económico y tecnológico para los ataques cuidadosamente preparados


Se ha dedicado considerable tiempo a la primera de estas tendencias, pero poco a la segunda, y se ignora virtualmente su efecto combinado. Juntas, las dos tendencias facilitan un nuevo y siniestro tipo de violencia masiva, un “terrorismo complejo” que –después del 11 de septiembre de 2001- amenaza a las sociedades modernas y altamente tecnológicas de las naciones más desarrolladas del mundo.

Más allá de la posibilidad de ataques nucleares o biológicos que pueden matar a decenas de miles de personas con una sola acción, no se pueden obviar las posibles y más letales desgarres que podrían resultar de una más astuta explotación terrorista de las nuevas y crecientes complejidades de las sociedades.

ARMAS DE DESTRUCCION MASIVA

El sostenido incremento de la capacidad destructiva de pequeños grupos e individuos es impulsada mayormente por tres avances tecnológicos: armas más poderosas, el dramático progreso en procesamiento de comunicaciones e información, y las más abundantes oportunidades para desviar tecnología no armamentista hacia fines destructivos.

En materia de avances en armas tecnológicas, en el siglo pasado los progresos en ingeniería de materiales, química de explosivos, y electrónica de miniaturización han generado un sostenido mejoramiento en las características de todas las armas claves, incluyendo efectividad, poder destructivo, alcance, facilidad portátil, rudeza, facilidad de uso y costos menores. Los mejoramientos en armas livianas son particularmente relevantes en cuanto a las tendencias en terrorismo y violencia por parte de grupos pequeños, donde los dispositivos de elección incluyen lanzadores de granadas cohete-propulsados, ametralladoras, morteros livianos, minas y rifles de asalto baratos como el afamado AK-47. Los efectos de mejoramiento en estas armas se notan particularmente en los países en desarrollo. Hace unas décadas, una pequeña banda de terroristas o insurgentes que atacaban un pueblo rural utilizaba rifles que tomaban precioso tiempo para recargar. Hoy, los baratos rifles de asalto multiplican las bajas resultantes de tales ataques. A medida que el cambio tecnológico facilita matar, las sociedades se encierran en perpetuos ciclos de ataques y contrataques que imposibilitan cualquier desarrollo político y económico normal.

Mientras tanto, las nuevas tecnología de comunicaciones –desde teléfonos satelitales hasta Internet- permiten a los grupos violentos recoger recursos y coordinar actividades alrededor del planeta. Las organizaciones terroristas transnacionales pueden usar a Internet para compartir información sobre armas y tácticas de reclutamiento, hacer subrepticias transferencias de fondos por los fronteras y planificar ataques. Estas nuevas tecnologías también pueden mejorar dramáticamente el alcance y poder de viejos procedimientos, como el antiguo sistema “hawala” de mover dinero entre países (utilizado en medioriente y Asia); el sistema, que depende de corredores de bolsa unificados por bases de clanes en redes de confianza, se ha vuelto más rápido y más efectivo a través del uso de Internet.

Las tecnologías de procesamiento de información también han impulsado el poder de los terroristas (y afines) permitiéndoles esconder o encriptar sus mensajes. Hoy el poder de una laptop moderna es comparable al poder computacional existente en todo el Departamento de Defensa de Estados Unidos a mitades de los 1960s. Los terroristas pueden utilizar este poder para manejar ampliamente el disponible software de punta para encriptar. A veces menos avanzadas tecnologías de computadora son igualmente efectivas. Por ejemplo, una persona puede utilizar un método llamado estenografía (“escritura oculta”) para encubrir mensajes en fotografías digitales o clips musicales. Publicados en websites públicos disponibles, las fotos o clips son bajados por colaboradores como sea necesario. (Esta técnica fue utilizada por terroristas que planeaban volar la embajada estadounidense en París.) En conteo reciente, 140 herramientas de estenografía listas para usar estaban disponibles en Internet. Muchas de las tecnologías no puestas a la venta –como radios “espectro-de-despliegue” que realengamente cambian su transmisión y señales receptores- permite a los terroristas oscurecer sus mensajes para hacerlos invisibles.

La Web también provee de acceso a información crítica. Los terroristas del 11 de septiembre pudieron encontrar ahí los detalles que necesitaban sobre los planos de piso y las características de diseño del World Trade Center y sobre lo que los expertos en demolición utilizan para colapsos progresivos (para destruir edificios grandes). La Web también coloca a disposición juegos de instrucciones –o “ingenio técnico”- necesarios para combinar materiales disponibles de maneras destructivas. Prácticamente cualquier cosa que quiera un extremista saber sobre secuestros, hacer bombas y asesinato está ahora disponible en línea. Un ejemplo: es posible convertir materiales de todos los días en dispositivos potencialmente destructivos. Una rápida búsqueda en la Web revela docenas de sitios con instrucción sobre cómo se hace…

Finalmente, las sociedades modernas de alta tecnología están llenas de dispositivos supercargados empaquetados con energía, combustibles y venenos, dándole a los terroristas amplias oportunidades para desviar tales tecnologías no armamentistas para fines destructivos. Para causar daño horrendo, todo lo que tienen que hacer los terroristas es dilucidar cómo liberar este poder y dejarlo correr o, como hicieron el 11 de septiembre, tomar control de este poder y redirigirlo. Sin duda, los asaltos sobre Nueva York y el Pentágono no fueron asuntos de baja tecnología, como se afirma a menudo. Cierto, los terroristas utilizaron simples cortadores de caja para secuestrar los aviones, pero esa navajas no eran más que las “llaves” que les permitieron a los terroristas convertir un medio de transporte de alta tecnología en un arma de destrucción masiva de alta tecnología. Una vez que los secuestradores usaron estas llaves para acceder y activar su arma, fueron capaces de lanzar un kilotón de poder explosivo con eficacia mortal.

ARROGANCIA DE ALTA TECNOLOGIA

La vulnerabilidad de las naciones avanzadas proviene no sólo de la mayor capacidad destructiva de los terroristas, sino también de la incrementada vulnerabilidad de los sistemas económicos y tecnológicos occidentales. Esta vulnerabilidad adicional es producto de dos desarrollos sociales y tecnológicos fundamentales: primero, la creciente complejidad e interconectividad de las sociedades modernas; y segundo, la creciente concentración geográfica de la riqueza, del capital humano, del conocimiento y de los nexos de comunicación.

Considérese el primero de estos desarrollos. Todas las sociedades humanas integran una multitud de sistemas tecnológicos y sociales. Podemos pensar en estos sistemas como redes, eso es: juegos de nódulos y nexos entre esos nódulos. La economía estadounidense consiste de numerosos nódulos, incluyendo corporaciones, fábricas y centros urbanos; y también consiste de nexos entre nódulos, como autopistas, líneas ferrocarrileras, rejillas eléctricas y cables de fibra óptica. A medida que las sociedades se modernizan y hacen más ricas, sus redes se vuelven más complejas e interconectadas. El número de nódulos crece, así como la densidad de nexos entre nódulos y la velocidad en que materiales, energía e información son empujadas por estos nexos. Más aún, los nódulos mismos se vuelven más complejos a medida en que la gente que los crea, opera y administra luchan por un mejor rendimiento.

Las redes complejas e interconectadas tienen características que hacen que su comportamiento sea inestable e impredecible. En particular, tienen rizos de retroalimentación que producen ciclos viciosos (si cae la bolsa de valores, la venta baja los precios, se genera más venta). Las redes también pueden estar cercanamente acopladas, lo que quiere decir que los nexos entre nódulos son cortos, haciendo más posible que los problemas con un nódulo se riegue a otros. Cuando los autos van muy pegados a altas velocidades en la autopista, crean un muy cerrado sistema de acoplamiento: un error de un conductor, o un shock súbito viniendo de fuera del sistema, como un venado cruzando la carretera, puede causar una reacción en cadena de autos amontonándose. Tales efectos se han visto en sistemas eléctricos, de teléfonos, de tráfico aéreo, cuando una falla en una parte produce una cascada de otras. Finalmente, en parte por retroalimentación y acoplamiento cerrado, las redes exhiben a menudo un comportamiento no lineal, implicando que un pequeño shock o perturbación de la red produce una interrupción ampliamente desproporcionada.

Los terroristas y otros individuos maliciosos pueden magnificar su propio poder interruptor explotando estas características de las redes, y deben ser listos para explotarlas. Deben atacar los nódulos correctos en las redes correctas. Si no lo hacen, el daño permanecerá aislado y el total de la red se adaptará. Mucho depende del nivel de redundancia de la red, eso es: en el grado en que las funciones del nódulo dañadas puedan ser descargadas hacia nódulos no dañados. A medida que los terroristas lleguen a reconocer la importancia de la redundancia, su habilidad para inhabilitar redes complejas mejorará. Una primera regla del terrorismo es: encuentre las partes no redundantes del sistema y sabotéenlas de acuerdo a sus propósitos. “La ciencia de la complejidad espera a un Maquiavelo o Clausewitz para clarificar el total alcance de las posibilidades”, dijo el teórico de política y tecnología Langdon Winner.

El alcance de posibles ataques terroristas se ha expandido debido a una segunda fuente de vulnerabilidad organizacional en la economía moderna: la alta concentración de bienes de alto valor en locaciones geográficas pequeñas. Las sociedades avanzadas concentran cosas valiosas y gente para poder lograr economías de escala. Las compañías en industria de capital intenso pueden generalmente reducir el costo por unidad de sus bienes construyendo facilidades de producción más grandes. Más aún, colocando equipos costosos y gente altamente hábil en una sola locación provee acceso más fácil, más eficiencias, y sinergias que constituyen una importante fuente de riqueza. Por eso se construyó el World Trade Center.

Al hacerlo, sin embargo, se crean también blancos extraordinariamente atractivos para los terroristas, quienes comprenden que pueden hacer inmenso daño con un solo golpe. El 11 de septiembre, un edificio que llevó 10 años construir cayó en 90 minutos, desbaratando 10 millones de pies cuadrados de oficinas a un costo de por lo menos $30 billones.

Pese al horroroso daño en infraestructura y a la economía de Nueva York, no hubo fallas catastróficas en las redes de finanzas, economía o comunicación. Al menos no fue tan crítico como pensó mucha gente (incluyendo los terroristas). Muchas de las firmas financieras destruidas tenían planes de contingencia y locales alternos y remotos para data, información y equipos de computación. Debido a esta planificación proactiva –y la redundancia de redes que produjo- hubo poca interrupción del sistema financiero estadounidense.

Pero cuando dentro de algunos años se mire hacia atrás, se reconocerá que los ataques tuvieron un efecto crítico en otro tipo de red creada entre la gente: la red psicológica, ajustada, acoplada, inestable y altamente no lineal. Todos somos nódulos en esta red particular, y los nexos consisten de conexiones en Internet, señales satelitales, cables de fibra óptica, radios de la palabra y noticias televisivas de 24 horas.

La gente entonces se quedó frente a sus televisores por horas sin fin; vieron y revieron los horribles videos en el website de CNN; los teléfonos chequeaban amigos y familiares; y se enviaron millones de millones de emails, tantos, de hecho, que Internet estuvo super-lenta durante días. El flujo era de emoción pura, ira, lamentos, horror, incredulidad, temor y odio; una inmensa y reverberante red neural, un megáfono gigante amplificando el impacto emocional del terrorismo.

Para maximizar este impacto, los perpetradores del terrorismo complejo efectuarán sus ataques audazmente, inesperadamente, utilizando métodos inimaginablemente crueles, creando la impresión de que cualquier cosa es posible, magnificando más el miedo. Desde este punto de vista, fue un blanco ideal porque las Torres Gemelas eran un icono de la magnificencia y audacia del capitalismo americano.

Desafortunadamente, esta respuesta emocional ha tenido inmensas consecuencias en el mundo real. La gente compra menos, ahorra más, cae la inversión corporativa, el crecimiento económico se hace lento. Los terroristas pudieron haber obtenido un impacto económico mucho más grande de lo que soñaron.

LOS NEXOS MAS DEBILES

El terrorismo complejo funciona como el jujitsu: redirige las energías de nuestras intrincadas sociedades en contra de nosotros. Una vez que la lógica básica del terrorismo complejo es entendida (y parece que el 11 de septiembre comenzaron a hacerlo), pueden identificarse rápidamente docenas de maneras relativamente simples para colocar a las sociedades modernas y de alta tecnología de rodillas.

¿Cómo procedería el Clausewitz del terrorismo? Escogería las complicadas redes críticas de las cuales dependen las sociedades modernas. Incluirían redes para producir y distribuir energía, información, agua, y comida; autopistas, aeropuertos y lo implícito en transporte; y el sistema de salud. De estas, la vulnerabilidad del sistema de comida es particularmente alarmante (pequeñas cantidades de contaminantes abarcarían mucho del sistema). Pero prestarían mayor atención a las redes de energía e información.

El sistema de energía está repleto de nódulos de alto valor, como refinerías, subestaciones eléctricas, etc. Esta red está muy acoplada. Es también un sistema que provee de incontables oportunidades para transformar tecnología benigna hacia fines destructivos (gas, desechos radioactivos, plantas químicas…).

La red de comunicación es igualmente susceptible de ataques terroristas. Internet tiene impresionantes vulnerabilidades. Una de las más significativas es el sistema de computadoras –llamado “routers” o “servidores de rutas”- que dirigen el tráfico alrededor de la Red. Los routers representan nódulos críticos en la red y dependen de cada cual para los detalles sobre dónde enviar paquetes de información.

Un error de software en un router, o su maliciosa reprogramación por un hacker, puede llevar a errores a través de toda la Internet. Los hackers pueden también explotar el software par-a-par (como la herramienta de transferencia Gnutella) para distribuir por toda Internet millones de virus “sleeper” programados para atacar máquinas específicas o la red misma en una fecha predeterminada.

El gobierno estadounidense está consciente de muchas de estas amenazas y de la vulnerabilidad específica de las redes complejas, especialmente las redes de información. (Y de esto sabe y habla Condoleeza Rice en casa y por el mundo, ya que la economía americana es un sistema de sistemas altamente interdependiente, con componentes físicos y cibernéticos, donde la seguridad –en un mundo conectado- es considerada una responsabilidad compartida.)

PREPARANDOSE PARA LO DESCONOCIDO

Los terroristas pueden hacer conexiones entre los componentes de sistemas complejos que pocos anticipan. El terrorismo complejo es particularmente efectivo si su meta no tiene un fin estratégico o político específico, sino simplemente la creación de temor, pánico e interrupción económica. Este objetivo más general otorga a los terroristas una inexorable capacidad para la violencia. Esta tendencia surge de las profundas fuerzas tecnológicas que no pueden ser detenidas sin producir grandes interrupciones en otras partes de las economías y sociedades. La defensa es liberar los acoplamientos en las redes económicas y tecnológicas, construyendo en estas redes varias capacidades de amortiguación, introduciendo “rompe-circuitos” que interrumpen peligrosas retroalimentaciones, y dispersando bienes de alto valor para que estén menos concentrados y no sean blancos tan atractivos.

Las prescripciones significarán diferentes cosas para diferentes redes. Los rompe-circuitos serán particularmente útiles en situaciones donde el comportamiento masivo y el pánico puedan salirse de control. Ni hablar del papel fundamental que los medios de comunicación tienen para retener el control de contenidos sin entregar la libertad de expresión. Pero si los ataques terroristas continúan, los costos de seguros podrían ser insoportables, las fuerzas económicas probablemente alentarán la dispersión de bienes de alto valor, generando costos substanciales, perdiéndose economías de escala y oportunidades de sinergia.

Hay que enfrentar nuevas circunstancias. Las políticas pasadas son inadecuadas. Las ventajas han girado hacia los terroristas. Nuestra creciente vulnerabilidad nos centra en una aversión al riesgo, mientras los terroristas se vuelven más poderosos y más apalancados ante el riesgo de morir, con una definitiva intención de dañarnos. Su capacidad para explotar ese apalancamiento depende de su habilidad para comprender los sistemas complejos de los cuales dependemos críticamente. Nuestra capacidad para defendernos depende de la misma comprensión.

Fuente: Thomas Homer-Dixon, autor de “Thr Ingrnuity Gap: How Can We Solve the Problems of the Future?”, profesor de ciencias políticas y director del Centro para el Estudio de la Paz y el Conflicto, Universidad de Toronto

Guerra o Genocidio? Para que nos Preparamos?

Por: Alberto Rodriguez Barrera

Muchos líderes, mundiales y locales, son rápidos para condenar las matanzas masivas pero lentos para tratar de detenerlas. A estas alturas del partido, el genocidio es un hábito que la humanidad puede eliminar, y es posible enseñarle al mundo cómo. La indiferencia con el genocidio es el criterio de prueba final para la “realpolitik”.

“No es nuestro problema”, dicen los realistas, agregando que la larga historia de masacres de la humanidad demuestra la futilidad de tratar de detenerlas. Las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas condenan las masacres, pero sus miembros se han acostumbrado sólo a pedir perdón después que se suceden, no a realizar acciones preventivas.
Eso se llama falla moral. Reportamos que hay que intervenir en áreas problemáticas antes de que se conviertan en el “próximo” holocausto.
La comunidad internacional no es una abstracción, debe ser una fuerza poderosa a ser movilizada por el bien común. Y el caso para la acción depende tanto de los intereses nacionales como de los ideales humanitarios.
Gente matando gente – hasta masivamente- es algo tan viejo como la humanidad. Y ha sido después del final de la Guerra Fría que hemos adquirido la capacidad para hacer algo al respecto, aunque no veamos mucha reacción internacional o consciencia sobre el sufrimiento de otros.
Lo hemos hecho muy bien con la globalización de nuestros vicios: enfermedades, terrorismo, crimen, narcóticos, explotación de las mujeres en prostitución y de los niños en trabajo forzado, y demás. Pero la globalización de nuestras virtudes –gobiernos competentes y respuesta efectiva a las crisis cuando surgen en vez de después de que pasan- brillan por su ausencia.

¿Qué pasa con el cultivo humano de los asesinatos? Una escuela de pensamiento acentúa los odios ancestrales étnicos y afirma que debido a que la cultura casi que es genéticamente determinada, matarse está en los genes culturales de la sociedad. Otros dicen que eso es pura porquería y que está en las cosas materiales como el control sobre la tierra, agua, y los recursos. Y hay un tercer segmento que culpa a la política: políticos irresponsables que saben cómo combinar prejuicios y odios étnicos ancestrales con ansiedades colectivas sobre la escasez de recursos.
La combustión espontánea no es realmente una manera apropiada de pensar sobre el surgimiento de la violencia masiva. Sean cuales sean los otros ingredientes, a pesar de lo mucho acumulado en males anteriores, lo que importa es la traducción de esos ingredientes y los males en compulsiones para actuar de manera incivilizada.

CRISIS Y ACTORES

Hay dos clases principales de causas para reconocer los diferentes tipos de crisis humanitarias: la codicia del poder político, así como el beneficio económico, y los males basados no necesariamente en la privación absoluta sino en la privación relativa y la discriminación por virtud de la membresía en un grupo particular. A veces las dos se sobreponen.

Pero algo es siempre necesario para activar las corrientes y tensiones existentes bajo la superficie. Y casi invariablemente ese algo es personal y relacionado a los individuos y al liderazgo político que proveen. Lo que traduce la codicia y el mal en catástrofe es –como lo hemos visto una y otra vez- la emergencia de gente en escena que son lo suficientemente inmorales para encender la chispa y jugar con el mal o llevar la temática a dimensiones que van más allá de cualquier límite racional.

Nunca es un ejercicio superficial o inútil intentar y comprender las causas de cualquier conflicto dado. No se trata de simples tipologías. Hay conflictos que tienen profundas dimensiones estructurales, y aquellos que carecen de dimensiones visibles de ese tipo y sólo causas aproximadas.

No estamos condenados a responder de una manera totalmente arbitraria y ad hoc sin la creación de arreglos institucionales para anticipar y tratar inteligentemente con estas situaciones, de forma civilizada, a medida que surjan.

Hay que apasionarse por las estructuras porque es posible trabajar en estos problemas de manera mucho más sistemática que lo hecho en el pasado: sólo esperar que las cosas exploten en nuestra cara. Son posibles las estructuras preventivas.

Una vez que la crisis está en marcha debemos saber qué hacer y cómo prevenir, más aún después de que hay evidencia significativa de que en una región, país o área geográfica hay gente a punto o siendo asesinada por otra gente y por razones políticas, materiales, militares, criminales, históricas, o étnicas.

Y también debemos saber que la comunidad internacional debería estar preparada para intervenir –militarmente de ser necesario- de manera muy directa. Es mucho más preferible que ocurra la intervención del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en cumplimiento con los términos de la Carta de las Naciones Unidas o de los recursos de las organizaciones regionales que trabajan bajo la directa autoridad de las Naciones Unidas, especialmente cuando se trata de una crisis humanitaria con violaciones de los derechos humanos, asesinatos y demás.
La realidad básica de la comunidad internacional es que hay dos grupos discutiendo.

Un grupo está a favor de la legitimidad de que uno o más países intervengan en otro una vez que haya evidentes violaciones de los derechos humanos y haya capacidad de hacer algo al respecto. La otra mitad de la comunidad internacional favorece la primacía de la soberanía y está extremadamente en contra de contemplar la legitimidad de países interviniendo en cualquier circunstancia fuera de la Carta de las Naciones Unidas.

Debemos contemplar este debate estéril y re-pensar los puntos básicos. No se trata realmente del derecho de alguien para intervenir en los asuntos internos de otro. Se trata de la responsabilidad u obligación de proteger a aquellos que van a ser, o ya están siendo, víctimas de abusos de derechos humanos, incluyendo la violación de su derecho a la vida.

La comunidad internacional esta integrada por un elenco capaz de influir para bien e incluye gobiernos, organizaciones no gubernamentales, organizaciones multilaterales; un elenco que va cambiando con la obra, concéntrico: los miembros del Consejo de Seguridad, que determinan un repertorio de respuestas disponibles, y otros muchos actores activos.

CIUDADANIA

La buena ciudadanía internacional no es un asunto de caridad. Es un asunto de duro interés nacional: el interés de un país en ser o estar visto como un buen ciudadano internacional es un interés nacional tan importante como las dos metas de interés nacional tradicional en que siempre pensamos: seguridad y economía. Hablamos aquí de toda una serie de problemas que están más allá de la capacidad de cualquier país de resolver por sí mismo, no importa cuán rico o poderoso pueda ser el país (ejemplo clásico es Estados Unidos).

Lo que es cierto es que cada país puede beneficiarse mucho más con la búsqueda de cooperación. No se beneficiará en cada cosa, porque hay cosas que le importan mucho más a uno que a otro. Pero estar cooperativamente preparado para tomar las cosas en serio y trabajar para establecer consenso sobre ellas implica estar en la posibilidad de beneficio cuando se trata de la cosa de nuestro interés, nuestra prioridad. Así es que de manera directa e inmediata, los países tienen interés en ser buenos ciudadanos internacionales.

El segundo elemento de este concepto es la apariencia de ser un buen ciudadano internacional. Los intereses nacionales egoístas no siempre deben ser puestos de primero. Un buen ciudadano internacional no es equivalente a las buenas obras de un boyscout. Lo que hay que hacer es trasladar el tipo de valores queridos por aquellos de nosotros que podríamos ser boyscouts de corazón para convertirlos en un vocabulario de discurso político concreto. El lenguaje del interés nacional se ha convertido en alma y corazón de la respuesta al concepto de una más grande responsabilidad internacional.

No todo puede fundamentarse en el interés nacional y hay que señalar cuando alguien se está beneficiando de este tipo de actividad. Por ejemplo: no se puede vetar a la Corte Criminal Internacional abriendo un brecha entre lo que se está pidiendo a otros que haga y lo que se está haciendo en casa.

El trabajo de colaboración internacional quiere decir a menudo la coordinación de intereses nacionales de maneras complejas. Los países deben acordar la división del trabajo, quién hace qué, y cómo colaborar.
Ese proceso es a veces complicado por consideraciones políticas locales. Cuando se van llenando las calles de soldados, se suceden todo tipo de posibilidades no previstas; agréguese a esto unas milicias improvisadas y el caldo se complica.

En un mundo ideal, unas fuerzas policiales bien armadas –en vez de las fuerzas militares- pueden proveer en mucho la respuesta correcta. Cuando se hace lo que se quiere por vía de la fuerza masiva, diciéndole al mundo que no es cosa suya y que no se meta, el asunto se vuelve una caricatura.

SOBERANIA

Cuando se hacen reclamos fundamentados para reconocer y proteger a un país, no se trata de cortar la soberanía en pedazos, especialmente en cuanto concierne a temas de derechos de minorías versus mayorías.
La soberanía le importa a los países, y la realidad del compromiso de la gente con su soberanía e identidad tiene que ser respetado. Pero las fronteras de la soberanía hoy son más porosas que antes. No se ha acabado la era de los estados soberanos, pero existe una erosión en la fuerza de la soberanía tradicional. Véase a la Comunidad Europea.
En los países en desarrollo, la soberanía se ha ganado con costos y es un fenómeno reciente.
En los países desarrollados hay más voluntad para reconocer la flexibilidad y la disminución del significado de la soberanía, aunque hay casos –como la neurótica soberanía estadounidense- en que la rigidez se mantiene en algunos casos específicos. Lo que enfurece de Estados Unidos es que sus líderes asumen tener derechos de trato preferencial.
Pensar claro en las relaciones con Estados Unidos comienza por comprender que no está en el interés de ellos ni en el de cualquier otro país ser un acólito servil. La razón para ello es que la capacidad demostrada por la independencia de pensamiento en evaluación de políticas es un hecho extremadamente valioso, para el mundo y para Estados Unidos.

Hay que tomar los argumentos en serio, no sólo adelantar la búsqueda de intereses. Al tratar con Estados Unidos, el peso puro de intereses en competencia –los tuyos contra los nuestros- no ganará el argumento, no porque sean más grandes y fuertes en el concurso de voluntades sobre los intereses en competencia, sino porque el sostenimiento de nuestras posiciones particulares deben ser desarrolladas con creatividad e imaginación argumentales.

Y en esto es clave entender la fuerza de sentimiento que está en juego, que toman en cuenta los creadores de políticas estadounidenses y que toman seriamente.

PREVENCION

Prevenir el genocidio requiere de estrategias de dos categorías: estrategias de prevención estructural y estrategias operacionales.

Ellas básicamente reflejan la diferencia entre respuestas a largo plazo y a corto plazo. Las respuestas involucran una combinación de técnicas: diplomáticas, económicas, y estrategias de apoyo y medios militares. Pero hay diferentes niveles para mantener la paz con el uso de fuerzas militares. En el contexto preventivo, una es decirle a los malos que si se sobrepasan habrá consecuencias militares.

Adjunta a la diplomacia preventiva está poner fuerzas en tierra como compromiso simbólico. Hay variaciones que dependen de la situación específica.
No son cosas que se hacen de un día para otro, ni por trasplantes. Después de detener la matanza, la idea es afirmar las bases democráticas, el respeto a los derechos humanos, en lo cual pueden ayudar mucho las organizaciones no gubernamentales, evitando la corrupción y sus agendas cerradas, para exaltar un nuevo nivel de respuesta que los gobiernos no están en capacidad de proveer, más cuando se llenan de equipaje.

A menudo los gobiernos ni siquiera son buenos para hacer análisis básicos de un conflicto porque sólo ven las cosas a través del velo acumulado de su intención o cultura interna.
Existen grupos de prevención a nivel internacional (Human Rights Watch, Asia Watch, Amnesty International, International Crisis group) que se dedican a hacer buenos análisis, prescripciones de políticas y hábiles defensas, directamente para los creadores de políticas y para aquellos que pueden influenciar directamente o través de los medios de comunicación.

La misión siempre es prevenir y contener conflictos, y llamar la atención sobre las soluciones. Hacen un papel que no está siendo ejecutado por nadie más. Estas organizaciones permanecen en los países para identificar situaciones que pueden evolucionar hacia el genocidio o serias pérdidas humanas, y proveen informes sobre inteligencia, información y análisis sobre lo que creen que hacen mal los gobiernos.

Y la razón por la cual pueden hacer esto es que hay una reciente norma internacional que dice que los conflictos dentro de las fronteras de un país ya no son asunto exclusivo de ese gobierno, de ese país.

Estas ONGs compensan otra tendencia moderna: la emergencia del genocidio telegénico y el genocidio no telegénico. Cuando los genocidios son capturados y cubiertos por los medios, la consciencia del mundo se sacude y hay reacción. Hay también otros genocidios que se suceden bajo el radar de la pantalla y que son ignorados.

Alberto Rodriguez Barrera

martes, mayo 03, 2005

Insulto a la Mujer Venezolana

"La mujer adultera será condenada a penas entre seis meses y tres años",
así reza el titular de una noticia que firma Aira Maya.
Estupefacto, y convencido que eso no podía ser verdad, acudí a la Gaceta Oficial mencionada en el relato de Aira y, en efecto, ahí estaba el bodrio que, esos que se hacen llamar diputados de la Asamblea Nacional, le han colado al país por debajo de la mesa, sin debate social, sin discusión pública y sin información a la ciudadanía.

¿Cómo es posible que una sociedad moderna meta presa a una mujer por mantener una relación extra matrimonial?

¿Cómo es posible que un Estado en pleno siglo XXI quiera encerrar en una mazmorra al hombre que se acueste con una mujer casada?

Chávez ya no nos sorprende: sabemos de su proyecto y de sus fines.
Pero esta vergonzosa intromisión en la vida privada de los ciudadanos sobrepasa todos los límites que autorizan al Estado a regular las relaciones sociales.
Ni el Estado venezolano ni ningún otro Estado Constitucional puede regular la vida sexual, anímica y amorosa de sus nacionales.

Todo lo cual está protegido por el derecho a la intimidad y la sanción penal de esas conductas, que los diputados han cursado y convertido en Ley,vulnera de forma gravísima la Constitución Nacional.

El derecho a la igualdad ante la ley y el propio a la intimidad se ven violados por lo que consideramos es un intento más del régimen de controlar, más allá de la legalidad y la legitimidad, la vida de los venezolanos y de los extranjeros que aquí residimos.

Quien escribe, nacido en una dictadura militar y crecido en una democracia que hoy es ejemplo en el mundo, cuenta con una modesta formación jurídica que le permite asegurar que la inclusión de estos artículos en el Código Penal, que pretenden terminar con una de las pocas diversiones que les queda a algunos venezolanos, es nula de plena derecho.

Inexistente en el ámbito jurídico. Por violar de forma manifiesta la Constitución, ningún organismo del poder judicial puede aplicarlos. Nulidad radical, nulidad absoluta. Lo grave de este asunto no es, pues, que vayan a encarcelar a nadie por esto.

Es una ley inexistente, que no se puede cumplir, que levantará un escándalo internacional en cuanto sea difundida. Quisiera ver la cara de feministas izquierdistas como Marta Harnecker, Eva Golinger y compañía, cuando deban contestar a la pregunta de qué les parece esta Ley.
Lo realmente grave de este asunto es la pérdida de legitimidad de la Asamblea Nacional en pleno. Parece que los señores diputados se creen autorizados a regular de quien puede o no enamorarse un ciudadano o con quien puede acostarse un vulgar mortal.

¿ Qué más están tramando regular en lo que concierne a la vida íntima de los venezolanos ? Esto es no sólo amoral sino ilegal. Viola gravemente la Constitución, excede de sus atribuciones y pisotea derechos fundamentales de los ciudadanos.

La Asamblea Nacional existe, como todo Parlamento, para dictar normas de protección a la ciudadanía y no para cometer ilegalidades, que es lo que han hecho sus señorías.

Otro punto gravísimo es el papel que en esto hantenido los diputados de oposición. ¿Cómo es posible que no hayan alertado a la ciudadanía ?
¿Cómo esposible que no hayan abierto foros de debate e información contra dicho atentado a la intimidad de todos nosotros?
Diputados como Gerardo Blyde, Ramos Allup, Julio Borges, Alberto Jordán, Leopoldo Puchi, Juan José Caldera, Vestalia de Araujo, y tantos más, no le han dicho aún "esta boca es mía" al país.

¿Acaso se olvidaron que su mandato es representativo? Están traicionado " NUEVAMENTE "al pueblo que los votó con su silencio cómplice?
¿ Va la oposición establecida en la Asamblea Nacional a permitir que se atropelle a los ciudadanos sin mención siquiera de protesta ?

¿Qué es lo que piensan estos señores?. La sanción penal de estas conductas no es una broma ni algo a tomarsea la ligera: es un primer paso del Gobierno, que sigue confundiéndose con el Estado, para restringir y eliminar numerosas libertades individuales.

Una vergüenza es lo que recorre hoy el país con la aprobación de dichos artículos. Quieren aprovechar que una gran parte de la ciudadanía se encuentra moralmente entregada y derrotada y perdió el ánimo de protestar y reclamar sus derechos.
Sin embargo, aún somos muchos los ciudadanos que creemos en el respeto a los derechos humanos y que vamos a defender los nuestros hasta donde sea necesario.

Ciudadanos que no nos vamos a rendir ni hoy ni nunca y que no vamos a permitir atropellos ni arbitrariedades. Ciudadanos que creemos en lalibertad, en la democracia, en el respeto a losdemás y a quienes no nos van a desviar de nuestro camino ni amenazas, ni presiones, ni distracciones ni bozales de arepa. Para todos quienes pensamos así hoy comienza una nueva lucha: la del respeto al individuo, a su libertad de elección personal y a su intimidad.

lunes, mayo 02, 2005

Chavez No Entierres esa Lista

Mira Chavez...
Yo no quiero que entierres la lista, quiero que la sigas usando, Quiero que seas estricto en su cumplimiento, quiero que su aplicación llegue al mas apartado rincón de la desadministración y del desfuncionamiento nacional.

Yo me siento bien cuando me buscan en la lista, me siento regocijado, Me alegra, y me enorgullece cuando tienen que preguntarme la cedula, y la digo despacito para que ningún número salga equivocado y verifico que quede bien escrita.

Yo quiero que me sigan segregando por haber firmado, y si por mi fuera, cargaría un letrero en la frente que diga "yo todavía estoy en contra, y que???".

No me importa si no me dan créditos, no me importa si no me dan pasaporte, no me importa si no me dan contratos o trabajo con el gobierno, es mas, mientras menos yo tenga que ver con el gobierno, mejor.

Yo no quiero que me perdones, porque yo no te perdono a ti que seas el jefe de una banda de delincuentes, corruptos y asesinos, y solo espero el momento inevitable de que la justicia los condene, y cuando suceda, espero que no exista ni un ápice de misericordia.

Yo quiero estar en la lista por siempre, porque quiero, porque puedo.
Yo soy lo suficientemente apto, educado e inteligente para vivir sin camuflaje, para ganarme la vida, y para ganarme el respeto de los demás sin necesidad que ningún delincuente abra espacios para darme cabida en su ámbito de poder.

En el momento que yo acepte algo así, seré tu cómplice, y esclavo de mi conciencia.
Estar en la lista me hace libre, me hace trascendente, y es el mejorejemplo que puedo dar a mis hijas, quienes se encargarán en el futuro de hacer que la lista haya valido la pena.

Tu quieres enterrar la lista porque sabes que ese será el torpedo que hundirá tu barco de piratas.
El gentilicio venezolano se encargará de que así sea
por Miguel Martínez

domingo, marzo 27, 2005

De Decreto en Decreto

Por Jose Ignacio Guedez Yepez

Ya el problema de Chávez dejó de ser político para convertirse definitivamente en un tema social que toca, en mayor o menor medida, a todos y cada uno de los ciudadanos del país.

Embriagado con todo el poder político que ilegítimamente obtuvo el año pasado, en este dos mil cinco Chávez pretenderá confiscar ahora los espacios sociales, atentando en contra de derechos tan fundamentales como lo son la libertad de expresión, la propiedad privada, la autonomía universitaria, la imparcialidad judicial y la patria potestad, entre otros.

Todo esto en medio de su afán o delirio político de exportar la revolución y confrontar a los Estados Unidos, lo cual necesariamente lo obligará a delegar en sus seguidores, muchas de las tareas necesarias para consolidar internamente el proceso.

Por lo tanto, cabe preguntarse si este régimen podrá dar las luchas sociales que se avecinan, en manos de seudo-caudillos, mientras el jefe insiste en convertirse en una amenaza mundial.

O mejor aún, cabe preguntarse si este pueblo soportará pacíficamente que le arrebaten sus derechos más fundamentales. Ya Chávez vivió en carne propia un escenario similar, cuando luego de haber derrotado electoralmente a la oposición en todos los aspectos y con todo el poder concentrado a su servicio; trató por primera vez de echarle mano a la educación privada con el decreto 1011, desatando así una respuesta social que culminó con su salida del poder el 11 de abril.

Fue justamente esa agenda social de esta revolución la que originó un movimiento opositor, hasta cierto punto espontáneo, sin precedentes.
No nos cabe duda que ahora, a pesar de las derrotas sufridas, esta repotenciada intención del régimen de confiscar los espacios sociales, generará una respuesta similar capaz de traducirse en un liderazgo legitimado que esperamos pueda enfrentar con éxito al caudillo.

No podemos dejar de reconocer que, a pesar de las derrotas políticas sufridas, esta revolución comunista, muy a su pesar, ha avanzado muy poco en el terreno social; y esto se ha debido sin duda a las heroicas luchas libradas por la sociedad civil desde hace ya cuatro años.

Ahora con más razón debemos defendernos, entendiendo de una vez por todas que no existe un espacio ajeno a las consecuencias de este supuesto nuevo soci alismo que nos tratan de imponer a la fuerza y que además contradice el espíritu y la letra constitucional creada por este mismo gobierno y aprobada por el pueblo en 1999.

Mientras tanto el régimen debe enfrentar su mayor problema que no es otro que el del recurso humano necesario para delegar tamaños objetivos.
El Chávez de ahora es un personaje internacional que dispondrá de poco tiempo para atender asuntos internos. Sin embargo, no existe en el régimen un liderazgo intermedio capaz de darle tranquilidad y mucho de garantizarle la armonía interna que todo caudillo aspira.

Ratificamos nuestro criterio de que este año es un año de lucha social en el cual debemos reagruparnos para defender nuestros derechos fundamentales, nuestro estilo de vida y nuestro legado histórico.

Caso cerrado, el dictamen final lo tiene usted.

viernes, marzo 25, 2005

Se entregan los Venezolanos?

Léalo amigo, es acaso una Declaración de Entrega Absoluta ?

Yo, venezolano, mayor o menor de edad, civil o militar,en extremo pacífico, cobarde de nacimiento, sin voluntad, sumiso, que todo lo soporto y nada reclamo, que cierro los ojos a diario para no ver la realidad y me aferro a la absurda idea de que "este régimen autoritario caerá sin mi ayuda y sin moverme de mi casa", declaro con absoluta firmeza que me entrego sin ningún tipo de resistencia a los designios del ciudadano Hugo Rafael Chávez Frías, revocado el pasado 15 de agosto de 2004 por decisión mayoritaria del pueblo venezolano, quien ejerce la presidencia de mi país en forma ilegítima y producto de un gigantesco fraude electoral, porque yo no tuve el valor de reclamar mis derechos en la calle ni defender mi voto y decisión soberana.

Yo, que he crecido libre, bajo una estricta formación democrática y de respeto a los demás, declaro que nada de eso es vital ya para mi vida y procedo a guardarme mis valores y principios morales en el bolsillo para no causar más disgustos al usurpador.

Yo, que tanto he adversado a Chávez, declaro que,después de todos estos años, he descubierto que el mencionado ciudadano no es tan infernal y hasta me resulta simpático. Obsérvenlo bien.
Se ríe mucho. Se ríe de la miseria, de la desolación, de la injusticia, del dolor ajeno, de la tortura, de la tragedia, de la oscuridad, de la muerte.
Se ríe de ti. y también de mí. De todos nosotros. Pero se ríe!
Tener tan buen humor no puede ser tan malo, si te dedicas a analizarlo bien.

Yo, ciudadano que amó y ejerció siempre la libertad de expresión, opinión y pensamiento que tanto nos costó conseguir,declaro que he descubierto que nada de eso tiene valor alguno.
Si no denuncias, ni opinas, ni piensas, ponte a ver. no molestas a nadie ni te metes en problemas. Te transformas en piedra. No vales nada, pero nadie se mete contigo ni te incomoda.
Vives porque respiras, pero al resto del mundo ni le importas ni recordará que existes.
Es bastante bueno pasar desapercibido.

Yo, ciudadano que siempre trató de transitar el buen camino y alejarse de lo indebido, declaro que de ahora en adelante lo bueno pasa a ser malo y lo malo buenísimo... lo que seguro te generará grandes dividendos.

Que todo lo que me inculcaron vale menos que nada, que mis padres perdieron su tiempo, que la educación que recibí fue la equivocada, que el buen comportamiento es para los quedados, que la traición es válida, que ser un miserable conlleva a que te rindan honores y te condecoren, que robar y matar son actos heroicos, que las leyes son para los estúpidos, que el cuentico de la hermandad es para los idiotas y que los sueños de una vida mejor nunca se van a materializar. Hay que olvidarse de eso.

Yo, ciudadano que creyó amar su tierra y todo lo que se construyó sobre la misma, declaro que poco me importa que se venga abajo. Y con ella, todos sus ciudadanos.

Yo, que tanto caminé y llevé mi bandera sobre mi pecho, declaro que me gustaba portarla porque me parecía lindo y estaba a la moda, pero nunca la sentí realmente.
No lo suficiente como para defenderla. No lo suficiente. Como para morir por ella.

Yo, que durante estos últimos años de intenso recorrido canté a viva voz el GLORIA AL BRAVO PUEBLO cientos de veces en las calles, declaro que nuestro himno es hoy LETRA MUERTA y creo necesario pedir perdón a los próceres de la independencia por no haber sabido defender sus logros, entender su legado ni seguir sus pasos libertarios. Por haber dejado morir el país que me confiaron.

Yo, que gritaba intensamente que no tenía miedo, declaro que estoy entregado y profundamente aterrado. Que me va mejor no morir de pie, aunque tenga que vivir arrodillado. Que no quiero disgustar al usurpador.
Perdón, al magnánimo. Que no comparto sus delirios ni sus instintos macabros, pero que mejor me paralizo y me quedo callado.

Yo, que siento que ya nada vale la pena y que estoy profundamente cansado, declaro que estoy dispuesto a darte a ti, Hugo, todo lo que tengo y todo lo que con mi trabajo y esfuerzo he alcanzado. Te entrego mis bienes, mi casa, mi tierra y hasta mis años.
Te entrego el anhelo, el cielo, el vuelo del pájaro.
Te entrego lo poco que me queda de dignidad, mis sueños, mis ojos y hasta mis manos.
Te entrego mis hijos, el que ya nació y el que está por nacer, para que los eduques a tu imagen y semejanza.
No porque quiera sino porque ya no tengo fuerzas para resistir, oponerme o levantarme.
Tú todo lo has podido. Tú todo lo has logrado.

Yo, Hugo, me declaro tu admirador y servidor incondicional, porque aunque no lo siento, no tengo agallas para decir lo contrario.
Me rendí, me faltó guáramo.
Tuve temor de arriesgar mi vida para dejarle un mejor país a los que vienen detrás de mí.
Me fue más cómodo resignarme y voltear hacia el otro lado.

Yo, que ya ni el derecho tengo de llamarme venezolano, pido perdón al muchachito por nacer, por no haber sabido purificarle el aire para que respirara cuanto quisiera y sin pedir permiso. Para que creciera próspero, amando su patria y viéndola firme, valiente, incapaz de rendirse ante nadie.

Tú, que me estás leyendo. Esta pelea aún no ha terminado! Lo que tenemos encima es sumamente serio y lo que nos viene es aún peor si no reaccionamos.
Si sientes que todo lo declarado líneas atrás es una verdad irremediable.

Entonces, firma y pon tu huella en este escrito.
Ten por seguro que esta vez tu rúbrica no será plana y sí va a valer.
Pero si por casualidad sentiste que no estás dispuesto a ceder algunos de estos puntos, o quizá ninguno de ellos, entonces estamos pensando parecido.

Muchos, muchísimos, estamos pensando parecido. Tal vez miles, o millones.
Pero ya las cosas no se pueden quedar en el puro pensar. Yo también me sientoengañado y profundamente frustrado, pero de los peores fracasos van surgiendo nuevas ideas y con ello logros que parecían inalcanzables. Lucha! Lucha con todo! Es la hora de continuar.
Hay mil formas de hacerlo. Tal vez alguna que ni siquiera te han pasado por la cabeza.
La libertad todo lo vale y nos han hecho demasiado daño. Ármate de valor.

Infórmate y participa. Sugiere ideas. Ponte creativo. Arranca, no te quedes parado.
Únete a tu comunidad, a la gente que quiere organizarse o ya lo está haciendo.
No puedes seguir sin hacer nada.

Pero cuidado. Esto no será fácil! Te pegarán y tendrás que aprender a defenderte.
Tienes que estar dispuesto a darlo todo y asumir que salir a dar la batalla no necesariamente significa regresa. Pero Dios no nos va a abandonar y esto.
Valdrá la pena. Te juro que valdrá la pena!

Yo, que pienso igual que tú, declaro que si todos nos convertimos en uno seremos una fuerza arrolladora e invencible. Y ese muchachito que está por nacer te admirará algún día y te lo agradecerá.

Hablará de ti, o tal vez hasta de mí. Hablará de todos nosotros, de ese bravo pueblo que le permitió crecer libre, que le garantizó un presente bonito y un futuro todavía mejor.
Estarás en los libros de historia y vivirás por siempre como un héroe.
Un héroe anónimo, sin nombres, sin individualidades. Un héroe grande, inconmensurable.
Un héroe llamado país.

Un héroe que somos y que llevamos impreso en la frente, pero que tenemos miedo de demostrar.
Pierde ese temor. Por la gloria. Piérdelo, antes de que lo perdamos todo

sábado, marzo 19, 2005

Como destruir a los Escritores Venezolanos


Como Destruir a los Escritores y Editores Venezolanos

por Eduardo Casanova*

¿Qué puede haber movido a “un grupo de diputados del bloque del cambio; y comunidad organizada en asociación de actrices y actores de Venezuela, el círculo de tiza y escritores bolivarianos” a proponer una Ley para perjudicar a todos los escritores venezolanos y acabar con la industria editorial del país?

¿Es posible que se trate de una simple manifestación de resentimiento? Y si hay entre ellos escritores, ¿cómo es posible que ese resentimiento llegue al grado de dañarse ellos mismos, de suicidarse, para molestar a los que no se dicen bolivarianos?
Esas peguntas nacen del sólo hecho de analizar la propuesta “Ley del Derecho del Autor y la Autora y Derechos Conexos”, que introdujeron esos personajes ante la Asamblea Nacional en agosto de 2004, y que ojalá no sea ni siquiera tomada en cuenta por los asambleístas, porque pocas veces ha habido en la historia de la humanidad un disparate tan grande: el proyecto de Ley, de llevarse a cabo, lograría estrictamente lo contrario de lo que sus proponentes dicen buscar. Es decir, lejos de favorecer al escritor venezolano, le harían un daño indescriptible.
Veamos, aunque sea muy por encima, por qué?

Desde su primer artículo ya se daña al autor, al confundir sus intereses con los de los artistas plásticos, intérpretes y ejecutantes. Se crea allí una confusión de elementos que no puede conducir a nada bueno. Lo sensato es que existan leyes separadas, pues no es lo mismo escribir una novela, por ejemplo, que pintar un cuadro. Y no le conviene a nadie que se mezclen esos conceptos. No puede haber “intérprete” de un libro de cuentos, y no es extraño que los intereses de los intérpretes sean contrarios a los de los autores y viceversa.

También incurren los autores del proyecto en una terrible confusión al mezclar los conceptos de autor de una obra literaria con los de autor de un folleto vulgar de instrucciones de un aparato, con lo cual demuestran su desprecio hacia la creación intelectual (¿resentimiento puro y simple?). Y, para colmo, equiparan a los creadores de obras con los “modelos”, cuyos intereses nada tienen que ver con los de los creadores. Es un arroz con mango que no demuestra otra cosa que ignorancia crasa, además de ese posible resentimiento de quienes alguna vez soñaron con ser algo y nunca lo consiguieron.

Pero esa parte es simplemente cosmética y apenas demostrativa de un camino errado. Lo grave, lo sustantivo, viene después:

“ARTÍCULO 5 .- El Estado venezolano, por medio de las autoridades correspondientes, podrá adquirir, previo pago de indemnización al autor, aquellas obras que, por su carácter, deban destinarse al beneficio colectivo, tanto las destinadas a información acerca de salud pública, como textos escolares, ilustraciones, mapas, obras artísticas y musicales, para facilitar el acceso a las mismas, a toda la población.

Una vez adquiridas estas obras, la divulgación, por cualquier medio, de las mismas, estará sujeta a la supervisión del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes. Para garantizar la gratuidad de la enseñanza garantizada en el Artículo 102 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, se prohíbe la venta de dichas obras.

El Ministerio de Educación, deberá defender los derechos morales de las obras a que se refiere este artículo, sin perjuicio del derecho moral irrenunciable que tiene todo autor o autora sobre su obra.”
Este artículo es más que suficiente para que no quede una sola Editorial en Venezuela, y si no hay editoriales en Venezuela quedarán desempleados miles de trabajadores de esas editoriales y de muchas imprentas y de distribuidoras y de librerías. Y también van a quedar sin posibilidades de ver sus libros editados los escritores venezolanos.

Se habla de “pago de indemnización al autor”, pero no se indemnizaría al editor, que ha invertido tiempo y dinero en una obra, para que de repente se la quiten y le quiten toda posibilidad de recuperar lo invertido y de obtener una ganancia perfectamente lícita y natural.

Y a eso hay que agregar la realidad política: si una obra no le gusta al gobierno, la expropia y se acabó el problema. Nadie puede negar que en ese artículo 5 hay una permanente amenaza de censura, disfrazada de “interés público”, ¿y quién tiene ese derecho de decidir lo que es de verdad de interés público?

Nada hay más peligroso que colocar un fósforo en manos de alguien de quien se puede sospechar que sea un incendiario, y creo que somos muchos los que sospechamos que los autores de este proyecto quieren pegarle candela a todo lo que brille.
Pero hay mucho más:

“ARTÍCULO 26.- El derecho del autor y la autora dura toda la vida de éste y se extingue a cincuenta años contados a partir del primero de enero del año siguiente al de su muerte. Respecto a las obras póstumas, el derecho de autor se cuenta a partir del primero de enero del año siguiente al de la publicación de la obra.

“Durante el período de duración del derecho del autor, en caso de que la obra sea comercializada por terceros éste tiene derecho a recibir, de los explotadores de su obra, como justa remuneración, un porcentaje no menor al cincuenta (50) por ciento de las ganancias que se obtengan de la comercialización de la obra. En el caso de la muerte del autor o la autora, este derecho patrimonial pasará a sus herederos o herederas.”

Hay que suponer que a quienes redactaron este artículo les pareció que “un porcentaje no menor al cincuenta (50) por ciento de las ganancias que se obtengan de la comercialización de la obra” es más que el diez (10) por ciento que es lo normal en los contratos de edición actual.

Pero, véase: 50 por ciento de las ganancias. Y resulta que, aun sacando de la estructura de costos el 10 por ciento que se destina al autor, para obtener alguna ganancia, el editor debe vender no menos del 60% de los libros que editó.
Esto significa que el autor no va a cobrar un centavo hasta que se venda el 60% de los libros, por lo menos. Con el sistema actual, el escritor cobra sus derechos desde que se vende un ejemplar de su obra. Con el sistema propuesto, sólo empezará a cobrar cuando se hayan vendido suficientes ejemplares como para que haya ganancia. Y, peor aún, sólo si se vende la edición completa, el 100%, llegaría a cobrar con el sistema viejo. ¡Y con el nuevo, se beneficia el editor abiertamente, pues hasta llegar a ese 60% no tiene que darle un céntimo al pobre escritor!... Brillante. No me defienda, compadre.
Pero hay más, mucho más. Hasta ahora, el único requisito para obtener el ISBN, número internacional de los libros, es ser el autor de un libro.
Pero este proyecto pretende agregar un requisito previo, que es el de la inscripción en un “Archivo Nacional de Obras Inéditas”, manejado por una “Comisión Nacional de Derechos del Autor” integrada por un representante del Ministerio de Producción y el Comercio, uno del Ministerio de Educación y Deportes, uno del Ministerio de Ciencia y Tecnología, uno del Ministerio de Relaciones Exteriores y cinco nombrados por “los Autores y las Autoras como producto de asambleas de ciudadanos y ciudadanas, realizadas de acuerdo a lo que estipule el Reglamento de la presente Ley”.

No hay que ser demasiado suspicaz para preguntarse de dónde van a salir esos cinco últimos, que combinados con cuatro burócratas gubernamentales van a formar esa Comisión, a la que el proyecto de Ley confiere poderes autocráticos, hasta de censura previa, tales como “decidir sobre los requisitos que deben llevar la inscripción y el depósito de las obras, productos y producciones, salvo en aquellos casos resueltos expresamente por el Reglamento”, en pocas palabras, si ese grupo, integrado en su totalidad por personas afectas al gobierno, decide que no se puede registrar una obra en la que se diga que el Presidente tiene mal aliento, la obra no se registra, no puede obtener el ISBN y no se puede editar.

¿No es eso censura previa? ¿No es volver a los tiempos de la Inquisición?

Y, para colmo, según el horrible proyecto de Ley “La inscripción de una obra en el Archivo de Obras Inéditas constituye una prueba desvirtuable de la titularidad sobre la obra al autor que realizare dicha inscripción.” Dios nos agarre confesados.

No sólo hay censura previa, sino que la prueba es desvirtuable, no da seguridad alguna. Y, para colmo, lo que hasta ahora era gratis, requiere, según el proyecto, el pago de no sé cuántas unidades tributarias.

El proyecto no tiene nada que pueda ser salvado. La confusión de intereses lo hace inviable. Es una suma de peras con manzanas y nabos, imposible de aplicar.

Si tantas ganas tienen de proteges a los payasos y los modelos (que aparecen así en el proyecto), que propongan una Ley de Derechos de Autor y otra de Protección de los Derechos de los Intérpretes, y otra de los Derechos de los Artistas Plásticos.

Pero con el arroz con mango que están proponiendo esos miembros del “círculo de la tiza”, le están dando todos los derechos a los borradores para ensuciar el pizarrón. Y están matando la industria editorial, además de hacerles un daño espantoso a los autores y a las autoras.