El padre -y patrón- del “bolivarianismo” (eufemismo utilizado hábilmente en la región para tratar de reemplazar la imagen de Carlos Marx por la de Simón Bolívar, quien lamentablemente desde la tumba no puede, naturalmente, evitarlo), Hugo Chávez, es -según ha quedado visto- nada más y nada menos que un fanfarrón.
Así lo acaba de demostrar. Como tal, pasará a la historia. Así se comprobó, con la más absoluta claridad cuando evadiera -precipitadamente- el debate de ideas que (apostando a que no sería aceptado) había propuesto -él mismo- a Mario Vargas Llosa.
Según explica la Real Academia Española, “fanfarrón” es “quien se precia y hace alarde de lo que no es y, en particular de valiente”. Chávez, entonces. Su actitud ante Mario Vargas Llosa ha sido la de un pusilánime.
Después de haber intimidado -alevosa e infructuosamente- a Mario Vargas Llosa (y a otros) a su arribo a Caracas, invitado que fuera el intelectual peruano a participar en una jornada académica, amenazándolo con expulsarlo si lo criticaba -lo que es una violación abierta a la Declaración Universal de los Derechos Humanos- Chávez tuvo que admitir que Vargas Llosa hablara -impertérrito- acerca la horrenda situación por la que hoy atraviesa Venezuela, con la sencillez, claridad y coraje que lo caracterizan. Tan pronto lo hizo, Hugo Chávez, en lo que terminó siendo sólo una bravuconada, lo invitó a través de su micrófono abierto a debatir con él ante las cámaras televisivas del Estado venezolano.
Lo hizo pensando en que Vargas Llosa no se animaría. Grueso error. Vargas Llosa, además de talentoso escritor, es un valiente y un polemista realmente formidable. Quienes recordamos el debate televisivo con Alberto Fujimori del 3 de junio de 1990, cuando con su ingenio apabullara y hasta humillara a Fujimori, sabemos los puntos que calza Vargas Llosa. Alguien debió recordar esto mismo a Chávez, que salió corriendo, disparado, de su propia propuesta.
Como alma que lleva el diablo.
Chávez terminó “arrugando”, dándose a la fuga en cuanto Vargas Llosa aceptó gustoso la invitación recibida. De no creer.
Esa es la inocultable dimensión moral y humana del personaje caribeño, arrogante y burdo a la vez. “Yo estoy en las grandes ligas”, dijo con soberbia Hugo Chávez, tratando de explicar -sin éxito- lo inexplicable, porqué todos vieron como se evadió de su propia propuesta.
Para confundir -y al propio tiempo tratar de dar vuelta una página de vergüenza para todos los venezolanos-
Chávez continuó, como si nada hubiera pasado, con el insufrible castigo con el que tortura a sus conciudadanos, esto es con sus monólogos autistas desde los micrófonos de un sistema estatal (público) de comunicaciones, pagado por el pueblo venezolano todo. Esta vez programado para cuatro inaguantables días corridos, lo que obviamente era expresión de paranoia, que -ante todo lo sucedido- terminó siendo suspendido “por fallas técnicas”.
Otra “fuga”.
“Se rajó”, comentó el ex canciller mexicano, Jorge Castañeda, quién también había concurrido a la cita académica en Caracas. Tiene razón. Fue efectivamente así.
Vaya entonces -desde estas columnas- nuestro reconocimiento a Mario Vargas Llosa, Enrique Krauze, Plinio Apuleyo Mendoza y Jorge Castañeda por su bravura. Además, por su hidalguía, que contrasta con la vulgaridad que caracteriza a Chávez. Comentando lo sucedido, Roberto Giusti de “El Universal” de Caracas cerraba su comentario sosteniendo que “la causa de fondo que lo llevó a hacer mutis responde a una de las características del autócrata, acostumbrado a ordenar y ser obedecido, a hablar y no escuchar y a sentenciar sin derecho a réplica.
Embebido en esta práctica, hace ya muchos años Chávez evita las entrevistas con periodistas críticos (la excepción fue Patricia Janiot) y sólo accede a conversar con adulones como Ignacio Ramonet o los bien adiestrados chicos de Prensa Latina”. Es así.
En parte, gracias a Hugo Chávez, el “Foro Libertad y Democracia” resultó un éxito resonante, más allá de Caracas.
Dejó en evidencia lo peor que probablemente puede pensarse de un militar: falta de coraje.
Los verdaderos héroes de esta singular batalla por la libertad han sido los organizadores del evento que no bajaron la guardia en el esfuerzo constante por volver a la democracia y, naturalmente, también los invitados-oradores latinoamericanos quienes dieron a Chávez una lección de coraje y de inmensa sensatez, que brilló en la noche en la que está sumergida Venezuela.
sábado, junio 06, 2009
Enfrentamiento en Caracas
Por Alvaro Vargas LLosaCaracas-Un grupo de escritores, académicos y políticos extranjeros fuimos invitados a Caracas para celebrar el vigésimo quinto aniversario de CEDICE, un "think-tank" venezolano que promueve la democracia liberal y la economía de mercado, tesoros que el Presidente Hugo Chávez intenta arrebatar. Debido a la reacción matonesca del gobierno, la visita derivó en un enfrentamiento público y nos ayudó a mostrar lo que acontece en ese país.
A pesar de que asistieron visitantes de tres continentes, las autoridades "privilegiaron" a los latinoamericanos. Algunos fuimos retenidos en el aeropuerto y se nos dijo que estaba prohibido formular comentarios políticos. A varios los siguió, cómicamente, la policía secreta -la poco secreta DISIP- en automóviles sin matrícula y una horda vocinglera se apostó a la entrada de la sede del encuentro.
Algunos exaltados que se hicieron pasar por periodistas fueron enviados para provocar incidentes. El Presidente y sus ministros se turnaron para insultar a los visitantes por televisión de la mañana a la noche.
Cuando el régimen entendió que la bienvenida tributada a los forasteros le había generado mala prensa, Chávez cambió de táctica y nos invitó a debatir con él y un grupo de "intelectuales revolucionarios" de los que ni los venezolanos ni los extranjeros habíamos oído hablar. Chávez no tenía intención de debatir pero decidimos poner la pelota de nuevo en su cancha. Me permití sugerir que Mario Vargas Llosa, Presidente de la Fundación Internacional para la Libertad, debatiera a solas con Chávez. Lo acompañaríamos para dar fe de que se cumpliesen las condiciones básicas: ausencia de turbas gubernamentales en la sala y transmisión en vivo en los medios de comunicacicón del gobierno. El ex Canciller mexicano Jorge Castañeda, el historiador mexicano Enrique Krauze, el escritor colombiano Plinio Apuleyo Mendoza, el liberal argentino Gerardo Bongiovani, nuestros anfitriones Rocío Guijarro y Rafael Alfonzo, y otros amigos concordaron con la sugerencia. Se la hicimos conocer a Chávez; tal y como se esperaba, éste se echó para atrás.
El evento de CEDICE y la respuesta del gobierno sacaron a la luz esta sencilla verdad acerca de Chávez: que el emperador está desnudo. A los venezolanos se les venía diciendo desde hacía semanas que éramos unos imperialistas decididos a acabar con la Revolución. Pero Chávez no necesita de nuestra ayuda para ello: está haciendo un excelente trabajo por sí solo.
Dos años después de clausurar la señal abierta de Radio Caracas Televisión, la cadena más antigua del país, el gobierno apunta ahora a Globovisión, último canal independiente crítico del régimen. Chávez ha inventado acusaciones contra su propietario, Guillermo Zuloaga, un hombre valeroso que es también dueño de algunas concesionarias de Toyota y ha sido imputado por "acaparar" vehículos a fin de revenderlos con "usura". La propia Globovisión está acusada de infundir temor en la población por criticar la lenta respuesta de las autoridades ante un terremoto y faltarle el respeto al Presidente. Chávez ha prometido cerrarla.
Los alcaldes y gobernadores de la oposición han sido despojados de casi todas sus atribuciones y están siendo vilmente perseguidos. Manuel Rosales, alcalde de Maracaibo y ex candidato presidencial, escapó al Perú, donde se le concedió asilo. El alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, quien nos dio un discurso de bienvenida en Caracas, nos dijo que su país es ya "una dictadura". El General Raúl Baduel, un ex colaborador de Chávez que rompió con el Presidente durante su primer intento de modificar la constitución en aras de la "reelección indefinida", está en prisión.
La Gaceta Oficial, donde se publican los decretos gubernamentales, es una oda al robo. A diario, anuncia con elogios la confiscación de empresas locales y extranjeras, rara vez con compensación. Las nacionalizaciones, a menudo ejecutadas con violencia, afectan a todas las áreas de la economía: las telecomunicaciones, la electricidad, los yacimientos petroleros en la cuenca del Orinoco y los servicios en los pozos petroleros, la producción de acero y cemento, los bancos, las empresas metalúrgicas, la industria de la alimentación y las tierras agrícolas. Entre las víctimas hay inversores venezolanos, estadounidenses mexicanos, franceses, españoles, suizos, japoneses y australianos.
Sólo unos pocos extranjeros han sido exceptuados, especialmente empresas brasileñas como Odebrecht. Chávez necesita dinero del gobierno brasileño. La administración ineficaz y corrupta de la compañía petrolera estatal PDVSA ha visto caer su producción en un tercio. Dados los compromisos adquiridos por Chávez en nombre de la Revolución Bolivariana cuando el precio del petróleo estaba en la estratosfera, el gobierno está muy escaso de fondos. El Presidente sabe que su maquinaria política, basada en un costoso clientelismo y la intimidación, peligra.
Gracias a la sobrerreacción de Chávez, que premió el evento de CEDICE una audiencia mayor de la esperada, millones de venezolanos pudieron enterarse acerca de nuestras distintas experiencias con el populismo autoritario. Ojalá que el mensaje de que ese régimen puede ser revertido y de que los venezolanos no están solos en su intento por evitar una segunda Cuba en el hemisferio occidental les dé aun más ánimo del mucho que tienen.
Alvaro Vargas Llosa es Académico Senior en el Independent Institute y editor de Lessons from the Poor.
viernes, mayo 29, 2009
Dos Vargas, dos eras...
Opinión
viernes 29 de mayo, 2009
Dos Vargas, dos eras...
Rafael Muci-Mendoza
Ningún caso de H1N1 ha sido reportado, a no preocuparse, estamos blindados
Sube el telón: 17 de octubre de 1918. Por La Guaira, irrumpe con agravada violencia la pandemia de gripe española con su trágico saldo de 20 millones de muertos en el mundo y al menos 60 mil enfermos en una Caracas de 100 mil almas, y "desde la choza hasta el palacio", deja 1967 fallecidos. La dictadura de Gómez apretaba. Una Junta de Socorros se crea con las mejores inteligencias. El gobierno trata de impedir la publicación de una urgente convocatoria para hablar de la epidemia. José Gregorio Hernández denuncia: "Al pueblo lo está matando el hambre, no la gripe". Luis Razetti la razón le concede. No eran aquellos médicos temerosos del mandón de La Mulera.
El presidente provisional Márquez Bustillos aporta 500 mil bolívares. "El Nazareno de San Pablo salió otra vez en procesión. ¡Oh Dios de los ejércitos, la peste, aléjanos, Señor". Diciembre, amaina la peste. El Hospital Vargas guarda en sus hoy enmohecidas salas una muda historia ya secular de compromiso y gesta heroica con el pueblo. Baja el telón.
2009. El telón que dejaría ver la luz está arriado. Bajando desde México la pandemia H1N1 se esparce por el mundo. Ningún caso ha sido reportado en el país. A no preocuparse, estamos blindados. La tecnología del Instituto de Higiene no ha sido actualizada y emplea procedimientos inexactos mientras gravita un satélite chino de comiquita sin rumbo ni beneficio. Hay silencio cómplice del ministro militar. El Hospital Vargas sufre por dos años una remodelación interminable y lamenta indignado haber sido aniquilado por la canalla.
A aquel caimán de Gallegos, el del Sesteadero de Palodeagua le rebotaban las balas dizque porque era encantado. Otros caimanes del mismo pozo sestean su hartazgo de riqueza. ¡Ah malaya quien les diera...!
RAFAEL@MUCI.COM
viernes 29 de mayo, 2009
Dos Vargas, dos eras...
Rafael Muci-Mendoza
Ningún caso de H1N1 ha sido reportado, a no preocuparse, estamos blindados
Sube el telón: 17 de octubre de 1918. Por La Guaira, irrumpe con agravada violencia la pandemia de gripe española con su trágico saldo de 20 millones de muertos en el mundo y al menos 60 mil enfermos en una Caracas de 100 mil almas, y "desde la choza hasta el palacio", deja 1967 fallecidos. La dictadura de Gómez apretaba. Una Junta de Socorros se crea con las mejores inteligencias. El gobierno trata de impedir la publicación de una urgente convocatoria para hablar de la epidemia. José Gregorio Hernández denuncia: "Al pueblo lo está matando el hambre, no la gripe". Luis Razetti la razón le concede. No eran aquellos médicos temerosos del mandón de La Mulera.
El presidente provisional Márquez Bustillos aporta 500 mil bolívares. "El Nazareno de San Pablo salió otra vez en procesión. ¡Oh Dios de los ejércitos, la peste, aléjanos, Señor". Diciembre, amaina la peste. El Hospital Vargas guarda en sus hoy enmohecidas salas una muda historia ya secular de compromiso y gesta heroica con el pueblo. Baja el telón.
2009. El telón que dejaría ver la luz está arriado. Bajando desde México la pandemia H1N1 se esparce por el mundo. Ningún caso ha sido reportado en el país. A no preocuparse, estamos blindados. La tecnología del Instituto de Higiene no ha sido actualizada y emplea procedimientos inexactos mientras gravita un satélite chino de comiquita sin rumbo ni beneficio. Hay silencio cómplice del ministro militar. El Hospital Vargas sufre por dos años una remodelación interminable y lamenta indignado haber sido aniquilado por la canalla.
A aquel caimán de Gallegos, el del Sesteadero de Palodeagua le rebotaban las balas dizque porque era encantado. Otros caimanes del mismo pozo sestean su hartazgo de riqueza. ¡Ah malaya quien les diera...!
RAFAEL@MUCI.COM
miércoles, mayo 27, 2009
Nuestro Gran Lider
por Laureano Márquez
Estemos o no de acuerdo con lo que hace, es nuestro gran líder y eso, a
estas alturas, casi nadie se lo discute, más de cara a lo sucedido en las
últimas semanas en su gira internacional. Gústenos o no, nunca ningún
compatriota había sido ovacionado y aclamado así en el mundo entero,
porque, seamos justos, ni Bolívar conoció esos aplausos.
Por otro lado, creo que nos representa bastante bien. En el fondo, su
forma de ser nos refleja, es emblema del venezolano que viniendo de
orígenes modestos se supera en la vida y alcanza la cima. El mundo,
cuando lo contempla, cuando observa la manera como él se desenvuelve en
los escenarios internacionales, puede incluso llegar a creer que todos
los venezolanos somos como él y eso es algo que debemos tener presente al
pensar en cómo nos está viendo el mundo en estos momentos.
Cuando busca la amistad del otro, éste, sin dudarlo, estrecha su mano,
logrando que, para él, la gente tenga siempre un gesto de simpatía y una
sonrisa. No reconocer tal cosa sería mezquindad, como lo sería también no
admitir la importancia de los reconocimientos y premios que él por
distintas partes ha recibido.
Algunos podrían decir que se trata de actos de mera adulación. Yo no lo
creo, parece que la gente de verdad lo aprecia, lo ama, y lo idolatra por
esos mundos de Dios. Así es el ser humano, frente a un tipo así se
emociona. Y es que al verlo como a un enajenado mental encima de una
tarima pegando lecos y agitando los brazos, uno comprende por qué ha
llegado tan lejos y por qué entra, como entra, en el corazón de la gente.
Entonces, a estas alturas, aceptémoslo y reconozcámoslo, sin torcer la
mirada hacia otro lado. Él está aquí, esta sociedad lo produjo y su nombre
estará asociado al de Venezuela hasta el fin de los tiempos. Su imagen
aparecerá en los libros especializados y quién quita que incluso, algún
día, sus restos lleguen al Panteón. Es, querámoslo o no, el hombre de esta
hora, la imagen de este tiempo, nuestro gran líder, conductor y director:
Gustavo Dudamel.
Estemos o no de acuerdo con lo que hace, es nuestro gran líder y eso, a
estas alturas, casi nadie se lo discute, más de cara a lo sucedido en las
últimas semanas en su gira internacional. Gústenos o no, nunca ningún
compatriota había sido ovacionado y aclamado así en el mundo entero,
porque, seamos justos, ni Bolívar conoció esos aplausos.
Por otro lado, creo que nos representa bastante bien. En el fondo, su
forma de ser nos refleja, es emblema del venezolano que viniendo de
orígenes modestos se supera en la vida y alcanza la cima. El mundo,
cuando lo contempla, cuando observa la manera como él se desenvuelve en
los escenarios internacionales, puede incluso llegar a creer que todos
los venezolanos somos como él y eso es algo que debemos tener presente al
pensar en cómo nos está viendo el mundo en estos momentos.
Cuando busca la amistad del otro, éste, sin dudarlo, estrecha su mano,
logrando que, para él, la gente tenga siempre un gesto de simpatía y una
sonrisa. No reconocer tal cosa sería mezquindad, como lo sería también no
admitir la importancia de los reconocimientos y premios que él por
distintas partes ha recibido.
Algunos podrían decir que se trata de actos de mera adulación. Yo no lo
creo, parece que la gente de verdad lo aprecia, lo ama, y lo idolatra por
esos mundos de Dios. Así es el ser humano, frente a un tipo así se
emociona. Y es que al verlo como a un enajenado mental encima de una
tarima pegando lecos y agitando los brazos, uno comprende por qué ha
llegado tan lejos y por qué entra, como entra, en el corazón de la gente.
Entonces, a estas alturas, aceptémoslo y reconozcámoslo, sin torcer la
mirada hacia otro lado. Él está aquí, esta sociedad lo produjo y su nombre
estará asociado al de Venezuela hasta el fin de los tiempos. Su imagen
aparecerá en los libros especializados y quién quita que incluso, algún
día, sus restos lleguen al Panteón. Es, querámoslo o no, el hombre de esta
hora, la imagen de este tiempo, nuestro gran líder, conductor y director:
Gustavo Dudamel.
domingo, mayo 24, 2009
50 años de Involución Política en Venezuela

Por Gustavo Coronel *Gustavo Coronel es un veterano ingeniero de la
industria petrolera, miembro director de la primera junta directiva de PDVSA (1975-1979).
Actualmente Coronel colabora en Petroleumworld como editor de opinión de Petroleumworld en Español.
De Gonzalo Barrios a Nicolás Maduro: 50 años de involución
Para quienes ya estamos en la séptima década de la vida y aún mentalmente lúcidos, no es difícil advertir el trágico proceso de involución política y social que ha sufrido nuestro país desde la década de los 60 hasta hoy. La Venezuela de los años 60 era un país en proceso de despegue económico, político y social.
Recién huido Marcos Pérez Jiménez, con varias maletas llenas de dólares que le permitieron vivir como un pachá en Madrid hasta que murió de viejo, pero feliz, el país entró en una etapa democrática que lo convirtió en el modelo a ser imitado por el resto de América Latina.
Centenares de miles de inmigrantes habían entrado a Venezuela: italianos, españoles, portugueses, checos, yugoeslavos, algunos rusos, todos buscando un país mejor, una oportunidad de comenzar de nuevo en un país democrático donde todo parecía nuevo.
El maravilloso impulso que esos inmigrantes le dieron a nuestro país en todos los órdenes: cultural, económico, social, todavía está por evaluarse en su justa magnitud.
De la gran conjunción de nuestro mestizaje con aquella inmigración europea surgieron bellísimas mujeres, grandes atletas, extraordinarios intelectuales, músicos, pintores y científicos. Los gobiernos venezolanos post dictadura abrieron el país a un estilo de vida profundamente democrático y civilista.
La Venezuela que emergía de la dictadura y que estaba generando un nuevo y más ilustrado mestizaje tenía problemas pero, en retrospectiva, no tengo dudas de que era un gran país. Recuerdo como en la playa, los fines de semana, nos encontrábamos con los ministros y altos funcionarios del gobierno, sin guardaespaldas, sin la parafernalia armada y hostil que acompaña a los dictadorzuelos, e intercambiábamos saludos, aún sin compartir sus tendencias políticas. Era la época de tener adversarios, .... no enemigos.
En su momento, el primer presidente de la Venezuela post Perezjimenista, Rómulo Betancourt, no tenía las simpatías de muchos venezolanos, quienes preferían a políticos mas conservadores. Y, sin embargo, Betancourt se convirtió en el gran líder de la democracia latinoamericana, al enfrentársele por igual a las dictaduras de derecha (el criminal Chapita Trujillo) y de izquierda (el carnicero cubano, Fidel Castro ). En alianza con John Kennedy, Betancourt se colocó en la vanguardia de la democracia en el hemisferio, derrotando tanto el intento de asesinato hecho por Trujillo como la invasion de mercenarios cubanos enviada por Castro. Los gabinetes de Betancourt fueron de gente preparada, honesta y decorosa: Gonzalo Barrios, Luis Beltran Prieto, Andrés German Otero, Edmundo Fernández.
Su secretario, Ricardo Montilla, mantenía las puertas de sus oficinas abiertas a los jóvenes estudiantes que iban a su despacho en búsqueda de información. El tono general de ese gobierno era de una profunda sencillez democrática. La oposición era tomada en cuenta y las conversaciones entre la gente del gobierno y la gente de la oposición eran frecuentes y parte del existente estilo democrático. Durante ese período y los que vinieron después, los de Leoni y Caldera, la tradición de respeto hacia la oposición se mantuvo y era motivo de orgullo cívico ver como nuestros gobernantes se mezclaban libremente con los ciudadanos y como se discutían los asuntos de significación nacional entre todos los venezolanos. Venezuela era una democracia ejemplar, imitada en todo el hemisferio.
La involución comenzó, de manera insidiosa, con Carlos Andrés Pérez y con Luis Herrera Campins. Durante esos períodos, a pesar de los altos ingresos petroleros, el gobierno de Venezuela pareció perder su rumbo hacia el progreso para convertirse en una organización fantasiosa con CAP y burocrática con Luis Herrera, con fuertes indicios de una seria
corrupción administrativa. Pérez tuvo mucho dinero y mucho poder. Su problema fue, como lo dijo Gonzalo Barrios , que le hizo falta 'un poco de ignorancia'. El pretendía saber más que todos de todo. Los miembros de sus gabinetes fueron reducidos a meros mirones de palo. Herrera, a título personal, no fue un corrupto, pero durante su presidencia muchos miembros de su entorno fueron muy corruptos y el país se deterioró debido a su estilo pasivo e indolente de manejar el
gobierno.
La involución se aceleró bajo Lusinchi. Los miembros de su equipo de gobierno eran muy mediocres. Su débil personalidad permitió que la corrupción llegara a muy altos niveles. RECADI permanece como una de las mayores tragedias administrativas de la Venezuela moderna. Esta involución se acentuó bajo los segundos gobiernos de Pérez y Caldera, no tanto por culpa de los miembros del gobierno sino por la estupidez de los presidentes. Pérez tuvo un grupo de ministros jóvenes, casi todos estrellas. Caldera también tuvo algunos excelentes ministros. Sin embargo, la personalidad absorbente de estos hombres ahogó todo intento de progreso en el país. Durante la segunda presidencia de Pérez se llevaron a cabo dos golpes militares, ambos sangrientos pero ineptos. Los dos fueron derrotados por el gobierno y carecieron de apoyo en la sociedad civil. El gobierno de Caldera fue laxo en el castigo a los culpables de esos golpes.
Hoy, los protagonistas de esos sangrientos golpes están en el poder.
El jefe del primer golpe, Hugo Chávez, es hoy presidente y, más que presidente, es un hombre fuerte, a la usanza de Perón en Argentina, Noriega en Panamá o Fujimori en Perú. Los cómplices de esos golpes están hoy, esencialmente, en posiciones de alto poder político.
Durante estos últimos años de continua involución política y social la calidad de los actores políticos venezolanos ha bajado de una manera estrepitosa. Por primera vez desde que escribo para la prensa, desde hace 58 años, me siento tentado a poner en blanco y negro una expresión vulgar. Cuando pienso que en los últimos cincuenta años hemos ido de Gonzalo Barrios a Nicolás Maduro, me provoca decir: coñoooo!.
¿De Luis Beltrán Prieto a Aristóbulo Isturiz?
¿De Edmundo Fernández a Roger Capella?
¿De Arnoldo Gabaldón a Ana Luisa Osorio ?
¿De Juan Pablo Pérez Alfonzo a Rafael Ramírez?
¿De Andrés Germán Otero a Nelson Merentes?
¿De Rafael Alfonzo Ravard a Héctor Ciavaldini o Alí Rodríguez?
¿De Manuel Pérez Guerrero o José Antonio Mayobre a Jorge Giordani?
¿De Mauricio García Araujo a Tobias Nóbrega? Cooooooño!
¿De José Antonio Pérez Díaz a Pedro Carreño?
¿De Haydee Castillo a Iris Varela?
¿De Leopoldo García Maldonado o Francisco de Venanzi a Trino Alcides Díaz?
¿De Domingo Alberto Rangel a Darío Vivas ? Coooooño!
¿De Rómulo Betancourt o Rafael Caldera o Raúl Leoni a Hugo Chávez?
Perdonen la expresión pero: coooooooño!
Lo que tenemos en Venezuela no es una revolución. Es una horrorosa involución, mediante la cuál vamos de un país que parecía estar en franco camino hacia el progreso, a un país que se está hundiendo en el pantano del atraso y la dictadura.
Y si José Vicente Rangél cree que se va a salvar de una comparación desfavorable, ¿Qué le parece Luis Esteban Rey? Luis E. Rey fue lo que usted nunca fue: un periodista honesto.
domingo, mayo 17, 2009
Chavez es un Vencedor ?
Opinión 8
miércoles 06 de mayo, 2009
Rafael Muci-Mendoza
"Chávez es un vencedor…"
¿Está preparado el país para recibir la gripe porcina o caeremos como barajitas?
Se lee en la camiseta del descamisado… Menos mal que el encuentro no fue en el baño de caballeros; la inflamación del otro hubiese sido seria. La foto es un primor revolucionario. El negrito vs. el zambo. Un negro Presidente del primer país del mundo desarrollado vs. aquél que ha dilapidado 800 mil dólares sin construir ni un baño público. Un Obama sonriente y sin estrés -como corresponde al líder del Imperio- palmea al comandante de risa nerviosa y huidiza, de muchachote alegre comiendo moco, babeante de felicidad, con los ojos vueltos dos rayitas; en segundo plano, alejado, el canciller también feliz, presencia la escena, pero no se atreve a acercarse a practicar su inglés; mira con envidia el encuentro mientras parece pensar, "nací en el cerro, amo el cerro, me gusta cerro, pero cómo me gustaría vivir en el Country Club" -Malula's dixit-. Tanto nadar para morir en la orilla. Es nuestro comandante felón y su rugido de ratón, un Chávez bajo cuya conducción han desaparecido todos los hospitales del país y se ha desmoronado la salubridad pública demostrando su egocentrismo y su desdén para con el pueblo que lo apoya. Sus bravuconadas con el Imperio no eran sino desesperados gritos del niño abandonado por su madre, que temeroso, busca atención. E'cito él, necesitaba desesperado que lo tomaran en cuenta; sus bravuconadas así lo delataban.
Por ahí nos viene la gripe porcina, ¿por qué no? ¿Está preparado el país o caeremos como barajitas guiados de la mano de ignorantes y sin un hospital medianamente dotado dónde acudir? Una élite médica preparada ha abandonado el país y los bolivarianos están en huelga...
Comandante, usted ha prendido la mecha del polvorín sobre el cual está sentado y tendrá que atenerse a las consecuencias.
RAFAEL@MUCI.COM
miércoles 06 de mayo, 2009
Rafael Muci-Mendoza
"Chávez es un vencedor…"
¿Está preparado el país para recibir la gripe porcina o caeremos como barajitas?
Se lee en la camiseta del descamisado… Menos mal que el encuentro no fue en el baño de caballeros; la inflamación del otro hubiese sido seria. La foto es un primor revolucionario. El negrito vs. el zambo. Un negro Presidente del primer país del mundo desarrollado vs. aquél que ha dilapidado 800 mil dólares sin construir ni un baño público. Un Obama sonriente y sin estrés -como corresponde al líder del Imperio- palmea al comandante de risa nerviosa y huidiza, de muchachote alegre comiendo moco, babeante de felicidad, con los ojos vueltos dos rayitas; en segundo plano, alejado, el canciller también feliz, presencia la escena, pero no se atreve a acercarse a practicar su inglés; mira con envidia el encuentro mientras parece pensar, "nací en el cerro, amo el cerro, me gusta cerro, pero cómo me gustaría vivir en el Country Club" -Malula's dixit-. Tanto nadar para morir en la orilla. Es nuestro comandante felón y su rugido de ratón, un Chávez bajo cuya conducción han desaparecido todos los hospitales del país y se ha desmoronado la salubridad pública demostrando su egocentrismo y su desdén para con el pueblo que lo apoya. Sus bravuconadas con el Imperio no eran sino desesperados gritos del niño abandonado por su madre, que temeroso, busca atención. E'cito él, necesitaba desesperado que lo tomaran en cuenta; sus bravuconadas así lo delataban.
Por ahí nos viene la gripe porcina, ¿por qué no? ¿Está preparado el país o caeremos como barajitas guiados de la mano de ignorantes y sin un hospital medianamente dotado dónde acudir? Una élite médica preparada ha abandonado el país y los bolivarianos están en huelga...
Comandante, usted ha prendido la mecha del polvorín sobre el cual está sentado y tendrá que atenerse a las consecuencias.
RAFAEL@MUCI.COM
martes, mayo 12, 2009
Analizando la situación Venezolana

La semana del 3 al 9 de mayo de 2009
Los líderes políticos, los propietarios, los militares y los policías
Viene Luis Vicente León a decirnos que resulta que Chávez sigue siendo tan popular como antes, cuidado si más. Que tras semanas de bombas lacrimógenas, de tomar acciones que demuestran claramente que su gobierno camina paso a paso y sin pausas hacia el comunismo, de prácticamente empujar a Manuel Rosales a Lima y a Antonio Ledezma fuera de la Plaza Bolívar, sigue siendo popular entre más de la mitad de los venezolanos.
La semana pasada fue violenta. No sólo y no tanto por la actuación policial y militar, y por los asesinatos, sino porque ni Hugo Chávez ni su proceso de aumento del control personal se detuvieron; al contrario, continuaron ganando terreno con claridad, dureza y determinación.
No vamos a repetir que es un camino hacia la perdición, que al gobierno se le enredan las cosas, que gana enemigos. Ya eso lo hemos dicho a nuestros lectores dominicales para que después venga la gente de Datanálisis a decir que Chávez es más popular que hace unos meses.
Es que todo eso es verdad.
Chávez no dirige su gobierno y su captación de poder hacia donde debería desde una perspectiva gerencial y democrática, sino hacia donde cree que debe hacerlo desde el punto de vista de consolidación y ampliación de su poder. Para un jefe militar una posición no se
conquista sólo en parte, una guerra no se gana sólo a medias. Por eso el Comandante en Jefe Chávez maneja sus tropas y elabora sus estrategias hacia la conquista total de la posición.
Y lo hace con todas las armas y recursos a su disposición; las fuerzas militares, su partido, las apetencias de poder y de usufructo de hombres y mujeres a su servicio -que después pueden ser echados a un lado, enjuiciados, aplastados, si se ponen pesados, si dejan de ser útiles o si hay riesgo de que se pasen al enemigo, y habrá quienes ocupen sus posiciones-, los dineros del gobierno, y los usa con estrategias y pensamiento militares. Empezando por no ver al contrario como un rival, como un adversario, como alguien que piensa diferente, sino como un enemigo. Y con un enemigo no se dialoga, excepto cuando está totalmente derrotado y sin fuerza. Y cuando ese enemigo está aplastado e incapaz de reaccionar, dialogar es un acto voluntario de caridad, no una necesidad.
¿Por qué sigue siendo tan popular?
Porque las tropas, siempre, aman, idolatran, al comandante triunfador. Miles de franceses murieron, fueron heridos, quedaron lisiados y destruídos para siempre en los campos de Europa, sus familias y su país desmantelados, pero los soldados franceses amaron y siguieron al Emperador, al Comandante, a Napoleón. Patton trató con dureza, con la más estricta disciplina a sus soldados y oficiales; los obligó a hacer marchas forzadas extenuantes para que su III Ejército se adelantara a todos para llegar a Palermo primero, a Bastogne después, a Alemania finalmente, donde si no entró antes que todos los demás, fue porque recibió órdenes estrictas de parar. Y sus agotados soldados y oficiales lo idolatraron.
Para las bases chavistas, y para los chavistas lealmente fervorosos y los que sólo están por conveniencia, Chávez es un comandante triunfador. Cada vez que toma una planta de Polar, invade y expropia una hacienda de Vollmer, cierra un canal de televisión o simplemente
impone una cadena nacional en horario estelar, para los chavistas su comandante está ganando otra batalla. Y ellos con él.
Porque, además, cada vez que hace algo de eso, Chávez deja bien claro que lo hace en nombre del pueblo, como líder que se preocupa por el pueblo y conquista para ese pueblo el petróleo, el gas, las tierras, las lanchas petroleras. Y si conquistó todo eso ahora, conquistará
mucho más para el pueblo mañana, y pasado, y en 2010, y después de 2012 si ese pueblo quiere, y se asume que querrá, que él siga siendo el Presidente, el Comandante en Jefe, el líder.
Cuando gente de la oposición se molesta porque Chávez sigue apareciendo como líder de más de la mitad de la población, olvida que más de la mitad de la población no lee periódicos ni tiene televisión por cable y además conforma eso que llamamos "los pobres". O sea que la estrategia política, comunicacional y de poder de Chávez ha estado bien orientada y ha sido exitosa, es a ellos a quienes habla.
Esos capitanes de lanchas petroleras expropiadas, que se babeaban viendo y escuchando al Comandante en Jefe allí mismo, a bordo de sus lanchas en la Costa Oriental del Lago, preguntándoles detalles, poniendo la mano en el mismo timón donde ellos ponen las suyas día
tras día para conducir su lancha, no fueron informados, han sido enamorados. Ellos no conocen -o se los borraron de las mentes- los imcunplimientos del chavismo con los trabajadores del acero y del aluminio, y con los petroleros de Oriente. Esos capitanes sólo tenían ojos y oídos para un Comandante que, atención, nunca les ofreció que las lanchas expropiadas serían de ellos ni que ganarían mejores sueldos. Les dijo que las lanchas ahora eran del pueblo y que ellos, por eso, ya no trabajaban para los oligarcas explotadores sino para el pueblo. El Comandante los libera de la esclavitud y de la humillación de trabajar por su sueldo miserable, y los hace partícipes de la gesta revolucionaria. Como los Tercios españoles, no cobran soldada suficiente pero cada uno es soldado de la gloria.
Como los venezolanos no leen, no saben cuántas veces en la historia los diversos caudillos han repetido el mismo mensaje y el mismo estilo no se crea que porque ahora hay ediciones de 5.000 ejemplares de libros dedicados a hablar mal de Chávez, eso es leer; los autores
politólogos sólo dicen, con mejores palabras, lo que esos 5.000 lectores no saben cómo escribir.
La estrategia con dos planes de acción.
Chávez sabe que tiene dos adversarios posibles que pueden ser peligrosos cada uno en su estilo y en su campo. Y para cada uno, tiene la estrategia adecuada.
No son los militares ni Globovisión, adelanto.
Los militares, como los policías metropolitanos y demás especialidades, son instituciones en las cuales la disciplina y el no pensar sino obedecer son fundamentales. Sin disciplina y cumplimiento de órdenes, simplemente no funcionan; nadie les preguntará a los militares si están de acuerdo o no con lo de patria-socialismo-muerte-venceremos ni sobre el fortalecimiento, dotación y uso crecientes de la milicia. El superior les da la orden y punto. A los policías metropolitanos no se les pregunta si les parece bien ir a contener una manifestación, ni se discute con ellos cuantas bombas de gas deberán lanzar, ni cuando. El superior da la orden y van, les guste o no.
Con los civiles la cosa es diferente, incluyendo a los militantes del PSUV y de cualquier partido. Los dirigentes proclaman la "disciplina partidista", sueñan con ella, la usan; pero no hay disciplina partidista si los militantes no están de acuerdo. Igual sucede con los sindicatos. Los líderes sindicales mandan en tanto en cuanto han sido electos para representar a los miembros de su sindicato. Puede que algunos usen el chantaje, el negociado de puestos de trabajo o
cualquier otra trampa para controlar al sindicato y sus miembros, pero también pueden ser señalados, desplazados, desobedecidos. Al final, esos dirigentes terminan tomando decisiones en función de las expectativas de sus representados porque llega un momento en que es
eso o destruir sus carreras y posiciones.
Ya le pasó a la CTV, le ha pasado a otros sindicatos, le pasó a Acción Democrática, a Copei y al MAS. Le irá pasando a UNT y al PSUV. Le ha pasado a Primero Justicia.
Poco a poco, vamos a ir viendo mucho de eso, ya la Asamblea Nacional no es ciento por ciento chavista, ya hay once diputados que se han convertido no en oposición desde la perspectiva de la Plaza Brion, sino conservando determinadas posiciones ideológicas que en su momento
fueron sus puntos de conveniencia con Chávez, y con esas mismas posiciones lo enfrentan. Veremos gobernadores y alcaldes que son y seguirán presentándose como chavistas, pero a quienes la fiebre centralista traerá problemas con sus propias poblaciones, y algunos
reaccionarán. Al persistentemente leal PPT, la persecución a Manuitt le está trayendo dificultades de posición.
Con Globovisión la situación es diferente. A Globovisión la ha salvado, hasta ahora, el error en el tiempo y ser lo que es. Quizás Chávez no se atrevió a cerrar dos canales de televisión uno tras otro. Y ahora ha corrido mucho tiempo. Pero una cosa es cierta, si se atrevió a dejar sin concesión a una de las señales de televisión más populares, más fácil debería ser sacar del aire a una señal de televisión de mucho menor alcance comparativo.
Globovisión es un canal exclusivamente de información y opinión, y ésa es una cuestión delicada: de una telenovela puede decirse que afecta convenciones morales y familiares, de un noticiero no; entonces Chávez lo que ha hecho es mantener a Globovisión bajo constante temor, con procedimientos y sanciones constantes, y limitada en su acción, negándole toda posibilidad de ampliar su alcance. También porque el gobierno ha sido incapaz de construir una televisión oficialista realmente popular, y lo sabe; necesitan un Ravell oficialista y no lo tienen.
Los dos adversarios son el pueblo y la clase media.
Al primero se le maneja con promesas, ilusiones, sueños. La imagen del caudillo, PDVSA es del pueblo, negar todo lo que hicieron en cuarenta años Acción Democrática y Copei -una trayectoria que, por cierto, esos partidos divulgan poco, dejando la iniciativa en manos de Chávez.
Ambos partidos tienen cifras y hechos demostrables que los menores de cuarenta años simplemente no conocen, ¿por qué no las dicen? ¿Por qué no hay una estrategia comunicacional agresiva que en vez de hablar de Chávez no muestre y compare sus propios logros con los del gobierno actual, cifra contra cifra, porcentaje contra porcentaje? ¿Cómo es
posible que Acción Democrática y Copei hayan permitido a lo largo de diez años no sólo que se borre de la historia todo lo que hicieron, sino que se considere que un regreso de ellos al poder parezca nefasto?
Chávez y su gobierno han sido y siguen siendo eficientes en el manejo
de las ilusiones y esperanzas. A cada promesa fallida se sustituye con
una renovación aún más emocionante o con una nueva promesa, una nueva
esperanza. El desgaste de esa estrategia es muy lento; existe, está en
desarrollo, pero es muy lento. Sólo pueden acelerarlo los pocos
alcaldes y gobernadores de oposición que puedan no sólo mostrar, sino
además difundir, sus propios logros.
A la clase media, y con ella al empresariado, especialmente a los
grupos medios y pequeños, se los maneja con el temor.
La clase media, en todo el mundo y desde tiempos de las primeras
grandes civilizaciones, ha sido cómoda e irresoluta. Somos así,
preferimos la tranquilidad de nuestras casas y pensar que vivimos bien
porque tenemos cuentas bancarias, tarjetas de crédito, televisión por
cable o satélite, internet. Por eso tenemos tiempo para pensar, por
eso la mayoría de los grandes intelectuales, científicos y creadores
de ideologías, han surgido de la clase media.
No es una crítica, es una realidad histórica, y es manejable. El
gobierno presiona a los bancos y les impone el uso de sus fondos en
"carteras" obligatorias mientras les permite obtener ganancias con
bonos y papeles. No pagar los gastos de los tarjetahabientes viajeros
no es relevante, son una minoría y de todas maneras, por no poder
viajar no van a dejar de tener cuentas corrientes y de ahorros. No hay
carros suficientes, o simplemente no hay, pero existe un enorme
mercado de carros usados que puede resolver la apetencia por ruedas
propias. Se presiona a los periodistas, se convierte a Venevisión y
Televen -y otros medios de comunicación- en empresas con filosofía de
autocensura pero ellos son minoría, la mayoría que es el público puede
ver sus series, películas, shows y documentales por una amplísima
variedad de canales locales e internacionales.
Es humano que cuando unos asaltantes o unos chavistas violentos
agredan a un vecino, usted primero piense que usted y los suyos están
bien; aquello de que hoy le tocó a aquél, mañana me puede tocar a mí,
es muy educativo pero poco real; todos sabemos que vamos a morir, pero
nadie se prepara deliberadamente para su muerte; el infarto, el cáncer
o el delincuente siempre nos agarran por sorpresa.
Las expropiaciones terminan arreglándose en los tribunales y con
dólares, pero presentadas por radio y televisión asustan a quienes
tienen que asustar, los medianos y pequeños propietarios y
empresarios; los venezolanos pobres van a tardar mucho en convencerse
de que la cosa también puede ir con ellos. Y muchos miembros de la
clase media también.
¿Cuántos tienen una casa tan grande que puedan temer que les metan a
la fuerza unos habitantes pobres? ¿Cuántos tienen una vivienda
adicional a aquella en la cual vive, y que pueda ser expropiada para
regalarla a los sin techo? Una minoría, la mayoría no tiene ese temor.
La solución está en la información y en el chavismo
Globovisión, hay que reconocerlo, hace lo suyo con micros en los
cuales revela y recuerda promesas no cumplidas y errores cometidos.
Los otros canales no hacen nada, excepto RCTV temprano en la mañana.
La radio no hace nada, excepto las opiniones de unos pocos como Marta
Colomina y Nelson Boccaranda, pero no son ellos los que tienen las
mayores audiencias.
La información que debería adelantarse es sobre las fallas, sobre los
errores, sobre los recursos enviados a otros países mientras los
venezolanos tienen grandes carencias -éste es un argumento que pega, y
pega duro, genera resentimiento, desnuda al caudillo; como me dijo un
distinguido de la Policía Metropolitana, que a Bolivia el gobierno
había mandado no recuerdo cuántos carros blindados, y me preguntó y se
preguntó que por qué no les daban a ellos esos carros para entrar
mejor a buscar y combatir al malandraje.
Ese distinguido, y sus compañeros, leen Ultimas Noticias, pero también
acceden habitualmente a internet, conocen Noticias24 y Noticiero
Digital, se enteran de lo que pasa, conocen cifras exactas de los
salarios y condiciones socioeconómicas de los cuerpos policiales
municipales y los comparan con los propios, que son miserables.
Ese es el tipo de información que erosiona a cualquier gobierno, pero
se hace comparativamente poco. El público televidente descontento con
Chávez, ¿por qué sigue viendo Venevisión y Televen? Mientras los sigan
teniendo en sus televisores, mientras los aparaticos de AGB sigan
resgistrando elevadas audiencias, esas empresas no van a cambiar de
actitud, sería estúpido hacerlo.
El chavismo también hace su parte.
Lo hemos visto en Guayana, donde el ambiente empresarial, económico y
laboral sigue candente. Lo seguiremos viendo en el mercado petrolero,
¿cree usted de verdad que PDVSA está en capacidad de operar con
eficiencia esos centenares de lanchas de las cuales se apropió y que
además sus capitanes y tripulaciones se sientan, día tras día, mejor
que cuando trabajaban para un empresario privado? Lo seguiremos viendo
en casi todos los sectores laborales y en la economía en general,
porque lo que la administración Chávez no hizo con petróleo caro, no
lo va a hacer con petróleo barato y encima con una iniciativa privada
productora y empleadora que se disminuye cada dia mas.
Es allí donde está la crisis del chavismo y de Chávez, y hay que
asumir que ellos lo saben. Por eso no van a parar, van a seguir
adelante. Porque entienden que no hay quien los pare -y las pocas
veces que la llamada sociedad civil se les ha enfrentado, han parado;
porque entienden que no hay otro camino dentro de sus circunstancias.
Porque Chávez ha olvidado todo lo que logró cuando no tenía nada y se
vió obligado a negociar, y ya no quiere tener asistentes que le echen
en cara que ha llenado sus manos de sangre, y prefiere los que sólo le
dicen "ordene, Comandante".
Nada es para siempre
Yo creería que Chávez es para siempre, como ha sido Fidel Castro, si
ese distinguido de la Policía Metropolitana, y los dos compañeros que
estaban con él, me hubieran dicho que habían lanzado montones de
bombas lacrimógenas a los manifestantes del 1º de mayo porque los
odiaban.
Lo que me dijo el distinguido, y me ratificaron sus compañeros, aparte
del argumento de "nosotros no decidimos hacerlo, sólo cumplimos
órdenes", fue otro que me sorprendió: es que si no hubiéramos hecho
eso, si no hubiéramos parado esa manifestación, ¿se imagina usted lo
que hubiera pasado? Porque más atrás los estaban esperando los
chavistas...
Coordinado por Alfredo Maldonado
posible que Acción Democrática y Copei hayan permitido a lo largo de diez años no sólo que se borre de la historia todo lo que hicieron, sino que se considere que un regreso de ellos al poder parezca nefasto?
Chávez y su gobierno han sido y siguen siendo eficientes en el manejo
de las ilusiones y esperanzas. A cada promesa fallida se sustituye con
una renovación aún más emocionante o con una nueva promesa, una nueva
esperanza. El desgaste de esa estrategia es muy lento; existe, está en
desarrollo, pero es muy lento. Sólo pueden acelerarlo los pocos
alcaldes y gobernadores de oposición que puedan no sólo mostrar, sino
además difundir, sus propios logros.
A la clase media, y con ella al empresariado, especialmente a los
grupos medios y pequeños, se los maneja con el temor.
La clase media, en todo el mundo y desde tiempos de las primeras
grandes civilizaciones, ha sido cómoda e irresoluta. Somos así,
preferimos la tranquilidad de nuestras casas y pensar que vivimos bien
porque tenemos cuentas bancarias, tarjetas de crédito, televisión por
cable o satélite, internet. Por eso tenemos tiempo para pensar, por
eso la mayoría de los grandes intelectuales, científicos y creadores
de ideologías, han surgido de la clase media.
No es una crítica, es una realidad histórica, y es manejable. El
gobierno presiona a los bancos y les impone el uso de sus fondos en
"carteras" obligatorias mientras les permite obtener ganancias con
bonos y papeles. No pagar los gastos de los tarjetahabientes viajeros
no es relevante, son una minoría y de todas maneras, por no poder
viajar no van a dejar de tener cuentas corrientes y de ahorros. No hay
carros suficientes, o simplemente no hay, pero existe un enorme
mercado de carros usados que puede resolver la apetencia por ruedas
propias. Se presiona a los periodistas, se convierte a Venevisión y
Televen -y otros medios de comunicación- en empresas con filosofía de
autocensura pero ellos son minoría, la mayoría que es el público puede
ver sus series, películas, shows y documentales por una amplísima
variedad de canales locales e internacionales.
Es humano que cuando unos asaltantes o unos chavistas violentos
agredan a un vecino, usted primero piense que usted y los suyos están
bien; aquello de que hoy le tocó a aquél, mañana me puede tocar a mí,
es muy educativo pero poco real; todos sabemos que vamos a morir, pero
nadie se prepara deliberadamente para su muerte; el infarto, el cáncer
o el delincuente siempre nos agarran por sorpresa.
Las expropiaciones terminan arreglándose en los tribunales y con
dólares, pero presentadas por radio y televisión asustan a quienes
tienen que asustar, los medianos y pequeños propietarios y
empresarios; los venezolanos pobres van a tardar mucho en convencerse
de que la cosa también puede ir con ellos. Y muchos miembros de la
clase media también.
¿Cuántos tienen una casa tan grande que puedan temer que les metan a
la fuerza unos habitantes pobres? ¿Cuántos tienen una vivienda
adicional a aquella en la cual vive, y que pueda ser expropiada para
regalarla a los sin techo? Una minoría, la mayoría no tiene ese temor.
La solución está en la información y en el chavismo
Globovisión, hay que reconocerlo, hace lo suyo con micros en los
cuales revela y recuerda promesas no cumplidas y errores cometidos.
Los otros canales no hacen nada, excepto RCTV temprano en la mañana.
La radio no hace nada, excepto las opiniones de unos pocos como Marta
Colomina y Nelson Boccaranda, pero no son ellos los que tienen las
mayores audiencias.
La información que debería adelantarse es sobre las fallas, sobre los
errores, sobre los recursos enviados a otros países mientras los
venezolanos tienen grandes carencias -éste es un argumento que pega, y
pega duro, genera resentimiento, desnuda al caudillo; como me dijo un
distinguido de la Policía Metropolitana, que a Bolivia el gobierno
había mandado no recuerdo cuántos carros blindados, y me preguntó y se
preguntó que por qué no les daban a ellos esos carros para entrar
mejor a buscar y combatir al malandraje.
Ese distinguido, y sus compañeros, leen Ultimas Noticias, pero también
acceden habitualmente a internet, conocen Noticias24 y Noticiero
Digital, se enteran de lo que pasa, conocen cifras exactas de los
salarios y condiciones socioeconómicas de los cuerpos policiales
municipales y los comparan con los propios, que son miserables.
Ese es el tipo de información que erosiona a cualquier gobierno, pero
se hace comparativamente poco. El público televidente descontento con
Chávez, ¿por qué sigue viendo Venevisión y Televen? Mientras los sigan
teniendo en sus televisores, mientras los aparaticos de AGB sigan
resgistrando elevadas audiencias, esas empresas no van a cambiar de
actitud, sería estúpido hacerlo.
El chavismo también hace su parte.
Lo hemos visto en Guayana, donde el ambiente empresarial, económico y
laboral sigue candente. Lo seguiremos viendo en el mercado petrolero,
¿cree usted de verdad que PDVSA está en capacidad de operar con
eficiencia esos centenares de lanchas de las cuales se apropió y que
además sus capitanes y tripulaciones se sientan, día tras día, mejor
que cuando trabajaban para un empresario privado? Lo seguiremos viendo
en casi todos los sectores laborales y en la economía en general,
porque lo que la administración Chávez no hizo con petróleo caro, no
lo va a hacer con petróleo barato y encima con una iniciativa privada
productora y empleadora que se disminuye cada dia mas.
Es allí donde está la crisis del chavismo y de Chávez, y hay que
asumir que ellos lo saben. Por eso no van a parar, van a seguir
adelante. Porque entienden que no hay quien los pare -y las pocas
veces que la llamada sociedad civil se les ha enfrentado, han parado;
porque entienden que no hay otro camino dentro de sus circunstancias.
Porque Chávez ha olvidado todo lo que logró cuando no tenía nada y se
vió obligado a negociar, y ya no quiere tener asistentes que le echen
en cara que ha llenado sus manos de sangre, y prefiere los que sólo le
dicen "ordene, Comandante".
Nada es para siempre
Yo creería que Chávez es para siempre, como ha sido Fidel Castro, si
ese distinguido de la Policía Metropolitana, y los dos compañeros que
estaban con él, me hubieran dicho que habían lanzado montones de
bombas lacrimógenas a los manifestantes del 1º de mayo porque los
odiaban.
Lo que me dijo el distinguido, y me ratificaron sus compañeros, aparte
del argumento de "nosotros no decidimos hacerlo, sólo cumplimos
órdenes", fue otro que me sorprendió: es que si no hubiéramos hecho
eso, si no hubiéramos parado esa manifestación, ¿se imagina usted lo
que hubiera pasado? Porque más atrás los estaban esperando los
chavistas...
Coordinado por Alfredo Maldonado
viernes, mayo 01, 2009
Que hemos hecho mal en Latinoamerica
Palabras del presidente Óscar Arias en la Cumbre de las Américas
Trinidad y Tobago
18 de abril del 2009
Tengo la impresión de que cada vez que los países caribeños y latinoamericanos se reúnen con el presidente de los Estados Unidos de América, es para pedirle cosas o para reclamarle cosas. Casi siempre, es para culpar a Estados Unidos de nuestros males pasados, presentes y futuros. No creo que eso sea del todo justo.
No podemos olvidar que América Latina tuvo universidades antes de que Estados Unidos creara Harvard y William & Mary, que son las primeras universidades de ese país. No podemos olvidar que en este continente, como en el mundo entero, por lo menos hasta 1750 todos los americanos eran más o menos iguales: todos eran pobres.
Cuando aparece la Revolución Industrial en Inglaterra, otros países se montan en ese vagón: Alemania, Francia, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda… y así la Revolución Industrial pasó por América Latina como un cometa, y no nos dimos cuenta. Ciertamente perdimos la oportunidad.
También hay una diferencia muy grande. Leyendo la historia de América Latina, comparada con la historia de Estados Unidos, uno comprende que Latinoamérica no tuvo un John Winthrop español, ni portugués, que viniera con la Biblia en su mano dispuesto a construir “una Ciudad sobre una Colina”, una ciudad que brillara, como fue la pretensión de los peregrinos que llegaron a Estados Unidos.
Hace 50 años, México era más rico que Portugal. En 1950, un país como Brasil tenía un ingreso per cápita más elevado que el de Corea del Sur. Hace 60 años, Honduras tenía más riqueza per cápita que Singapur, y hoy Singapur –en cuestión de 35 ó 40 años– es un país con $40.000 de ingreso anual por habitante. Bueno, algo hicimos mal los latinoamericanos.
¿Qué hicimos mal? No puedo enumerar todas las cosas que hemos hecho mal. Para comenzar, tenemos una escolaridad de 7 años. Esa es la escolaridad promedio de América Latina y no es el caso de la mayoría de los países asiáticos. Ciertamente no es el caso de países como Estados Unidos y Canadá, con la mejor educación del mundo, similar a la de los europeos. De cada 10 estudiantes que ingresan a la secundaria en América Latina, en algunos países solo uno termina esa secundaria. Hay países que tienen una mortalidad infantil de 50 niños por cada mil, cuando el promedio en los países asiáticos más avanzados es de 8, 9 ó 10.
Nosotros tenemos países donde la carga tributaria es del 12% del producto interno bruto, y no es responsabilidad de nadie, excepto la nuestra, que no le cobremos dinero a la gente más rica de nuestros países. Nadie tiene la culpa de eso, excepto nosotros mismos.
En 1950, cada ciudadano norteamericano era cuatro veces más rico que un ciudadano latinoamericano. Hoy en día, un ciudadano norteamericano es 10, 15 ó 20 veces más rico que un latinoamericano. Eso no es culpa de Estados Unidos, es culpa nuestra.
En mi intervención de esta mañana, me referí a un hecho que para mí es grotesco, y que lo único que demuestra es que el sistema de valores del siglo XX, que parece ser el que estamos poniendo en práctica también en el siglo XXI, es un sistema de valores equivocado. Porque no puede ser que el mundo rico dedique 100.000 millones de dólares para aliviar la pobreza del 80% de la población del mundo –en un planeta que tiene 2.500 millones de seres humanos con un ingreso de $2 por día– y que gaste 13 veces más ($1.300.000.000.000) en armas y soldados.
Como lo dije esta mañana, no puede ser que América Latina se gaste $50.000 millones en armas y soldados. Yo me pregunto: ¿quién es el enemigo nuestro? El enemigo nuestro, presidente Correa, de esa desigualdad que usted apunta con mucha razón, es la falta de educación; es el analfabetismo; es que no gastamos en la salud de nuestro pueblo; que no creamos la infraestructura necesaria, los caminos, las carreteras, los puertos, los aeropuertos; que no estamos dedicando los recursos necesarios para detener la degradación del medio ambiente; es la desigualdad que tenemos, que realmente nos avergüenza; es producto, entre muchas cosas, por supuesto, de que no estamos educando a nuestros hijos y a nuestras hijas.
Uno va a una universidad latinoamericana y todavía parece que estamos en los sesenta, setenta u ochenta. Parece que se nos olvidó que el 9 de noviembre de 1989 pasó algo muy importante, al caer el Muro de Berlín, y que el mundo cambió. Tenemos que aceptar que este es un mundo distinto, y en eso francamente pienso que todos los académicos, que toda la gente de pensamiento, que todos los economistas, que todos los historiadores, casi que coinciden en que el siglo XXI es el siglo de los asiáticos, no de los latinoamericanos. Y yo, lamentablemente, coincido con ellos. Porque mientras nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías, seguimos discutiendo sobre todos los “ismos” (¿cuál es el mejor? capitalismo, socialismo, comunismo, liberalismo, neoliberalismo, socialcristianismo...), los asiáticos encontraron un “ismo” muy realista para el siglo XXI y el final del siglo XX, que es el pragmatismo . Para solo citar un ejemplo, recordemos que cuando Deng Xiaoping visitó Singapur y Corea del Sur, después de haberse dado cuenta de que sus propios vecinos se estaban enriqueciendo de una manera muy acelerada, regresó a Pekín y dijo a los viejos camaradas maoístas que lo habían acompañado en la Larga Marcha: “Bueno, la verdad, queridos camaradas, es que mí no me importa si el gato es blanco o negro, lo único que me interesa es que cace ratones” . Y si hubiera estado vivo Mao, se hubiera muerto de nuevo cuando dijo que “ la verdad es que enriquecerse es glorioso ”. Y mientras los chinos hacen esto, y desde el 79 a hoy crecen a un 11%, 12% o 13%, y han sacado a 300 millones de habitantes de la pobreza, nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías que tuvimos que haber enterrado hace mucho tiempo atrás.
La buena noticia es que esto lo logró Deng Xioping cuando tenía 74 años. Viendo alrededor, queridos Presidentes, no veo a nadie que esté cerca de los 74 años. Por eso solo les pido que no esperemos a cumplirlos para hacer los cambios que tenemos que hacer.
Muchas gracias.
Trinidad y Tobago
18 de abril del 2009
Tengo la impresión de que cada vez que los países caribeños y latinoamericanos se reúnen con el presidente de los Estados Unidos de América, es para pedirle cosas o para reclamarle cosas. Casi siempre, es para culpar a Estados Unidos de nuestros males pasados, presentes y futuros. No creo que eso sea del todo justo.
No podemos olvidar que América Latina tuvo universidades antes de que Estados Unidos creara Harvard y William & Mary, que son las primeras universidades de ese país. No podemos olvidar que en este continente, como en el mundo entero, por lo menos hasta 1750 todos los americanos eran más o menos iguales: todos eran pobres.
Cuando aparece la Revolución Industrial en Inglaterra, otros países se montan en ese vagón: Alemania, Francia, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda… y así la Revolución Industrial pasó por América Latina como un cometa, y no nos dimos cuenta. Ciertamente perdimos la oportunidad.
También hay una diferencia muy grande. Leyendo la historia de América Latina, comparada con la historia de Estados Unidos, uno comprende que Latinoamérica no tuvo un John Winthrop español, ni portugués, que viniera con la Biblia en su mano dispuesto a construir “una Ciudad sobre una Colina”, una ciudad que brillara, como fue la pretensión de los peregrinos que llegaron a Estados Unidos.
Hace 50 años, México era más rico que Portugal. En 1950, un país como Brasil tenía un ingreso per cápita más elevado que el de Corea del Sur. Hace 60 años, Honduras tenía más riqueza per cápita que Singapur, y hoy Singapur –en cuestión de 35 ó 40 años– es un país con $40.000 de ingreso anual por habitante. Bueno, algo hicimos mal los latinoamericanos.
¿Qué hicimos mal? No puedo enumerar todas las cosas que hemos hecho mal. Para comenzar, tenemos una escolaridad de 7 años. Esa es la escolaridad promedio de América Latina y no es el caso de la mayoría de los países asiáticos. Ciertamente no es el caso de países como Estados Unidos y Canadá, con la mejor educación del mundo, similar a la de los europeos. De cada 10 estudiantes que ingresan a la secundaria en América Latina, en algunos países solo uno termina esa secundaria. Hay países que tienen una mortalidad infantil de 50 niños por cada mil, cuando el promedio en los países asiáticos más avanzados es de 8, 9 ó 10.
Nosotros tenemos países donde la carga tributaria es del 12% del producto interno bruto, y no es responsabilidad de nadie, excepto la nuestra, que no le cobremos dinero a la gente más rica de nuestros países. Nadie tiene la culpa de eso, excepto nosotros mismos.
En 1950, cada ciudadano norteamericano era cuatro veces más rico que un ciudadano latinoamericano. Hoy en día, un ciudadano norteamericano es 10, 15 ó 20 veces más rico que un latinoamericano. Eso no es culpa de Estados Unidos, es culpa nuestra.
En mi intervención de esta mañana, me referí a un hecho que para mí es grotesco, y que lo único que demuestra es que el sistema de valores del siglo XX, que parece ser el que estamos poniendo en práctica también en el siglo XXI, es un sistema de valores equivocado. Porque no puede ser que el mundo rico dedique 100.000 millones de dólares para aliviar la pobreza del 80% de la población del mundo –en un planeta que tiene 2.500 millones de seres humanos con un ingreso de $2 por día– y que gaste 13 veces más ($1.300.000.000.000) en armas y soldados.
Como lo dije esta mañana, no puede ser que América Latina se gaste $50.000 millones en armas y soldados. Yo me pregunto: ¿quién es el enemigo nuestro? El enemigo nuestro, presidente Correa, de esa desigualdad que usted apunta con mucha razón, es la falta de educación; es el analfabetismo; es que no gastamos en la salud de nuestro pueblo; que no creamos la infraestructura necesaria, los caminos, las carreteras, los puertos, los aeropuertos; que no estamos dedicando los recursos necesarios para detener la degradación del medio ambiente; es la desigualdad que tenemos, que realmente nos avergüenza; es producto, entre muchas cosas, por supuesto, de que no estamos educando a nuestros hijos y a nuestras hijas.
Uno va a una universidad latinoamericana y todavía parece que estamos en los sesenta, setenta u ochenta. Parece que se nos olvidó que el 9 de noviembre de 1989 pasó algo muy importante, al caer el Muro de Berlín, y que el mundo cambió. Tenemos que aceptar que este es un mundo distinto, y en eso francamente pienso que todos los académicos, que toda la gente de pensamiento, que todos los economistas, que todos los historiadores, casi que coinciden en que el siglo XXI es el siglo de los asiáticos, no de los latinoamericanos. Y yo, lamentablemente, coincido con ellos. Porque mientras nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías, seguimos discutiendo sobre todos los “ismos” (¿cuál es el mejor? capitalismo, socialismo, comunismo, liberalismo, neoliberalismo, socialcristianismo...), los asiáticos encontraron un “ismo” muy realista para el siglo XXI y el final del siglo XX, que es el pragmatismo . Para solo citar un ejemplo, recordemos que cuando Deng Xiaoping visitó Singapur y Corea del Sur, después de haberse dado cuenta de que sus propios vecinos se estaban enriqueciendo de una manera muy acelerada, regresó a Pekín y dijo a los viejos camaradas maoístas que lo habían acompañado en la Larga Marcha: “Bueno, la verdad, queridos camaradas, es que mí no me importa si el gato es blanco o negro, lo único que me interesa es que cace ratones” . Y si hubiera estado vivo Mao, se hubiera muerto de nuevo cuando dijo que “ la verdad es que enriquecerse es glorioso ”. Y mientras los chinos hacen esto, y desde el 79 a hoy crecen a un 11%, 12% o 13%, y han sacado a 300 millones de habitantes de la pobreza, nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías que tuvimos que haber enterrado hace mucho tiempo atrás.
La buena noticia es que esto lo logró Deng Xioping cuando tenía 74 años. Viendo alrededor, queridos Presidentes, no veo a nadie que esté cerca de los 74 años. Por eso solo les pido que no esperemos a cumplirlos para hacer los cambios que tenemos que hacer.
Muchas gracias.
Dignos e indignos
Por Claudio Nazoa
En los países comunistas se pasa de digno a indigno sin que los dignos
o los indignos se den cuenta de en qué momento eran dignos y cuándo se
convirtieron en indignos.
Junto con dos artistas cubanos, talentosísimos y mejores personas, fui
invitado por un alcalde a un país de América para realizar una
presentación en el marco de las fiestas patronales de un remoto y
pequeño pueblo.
Siempre que los humoristas y comediantes venezolanos nos presentamos
fuera, nos sentimos estresados porque tememos que nuestra forma de
expresarnos no sea entendida. Hemos aprendido que si alguien es bueno
en su país tiene posibilidades de tener éxito fuera, tal como ocurrió
hace dos años en una competencia internacional humorística en Buenos
Aires, donde participaron comediantes de toda América. El primer lugar
lo obtuvo Laureano Márquez, el segundo, Emilio Lovera. Esto dice mucho
del alto nivel que en la actualidad tiene el humor y la comedia en
Venezuela.
Pero el caso del cuento de hoy no es la calidad de los comediantes
venezolanos. No.
Se trata del miedo. El terror que causa ser ciudadano de un país como
Cuba, donde existe una dictadura. Terminamos con éxito nuestra
presentación en el pequeño y frío pueblo y, para nuestra sorpresa, nos
enteramos de que entre el público se encontraba el cónsul de Cuba.
¿Qué hacía allí el señor cónsul? Quién sabe. Él se acercó amablemente
a saludarnos.
Luego, el alcalde nos invitó a cenar comida típica.
Nos sentamos en una larga mesa y la estábamos pasando muy bien hasta
que el cónsul, entre otras cosas, dijo que estaba organizando círculos
bolivarianos. Juro que traté de hacerme el pendejo y no opinar para no
echar a perder la velada y no comprometer a mis amigos cubanos. Como
no opinaba nada, el señor cónsul me preguntó directamente qué me
parecía Chávez.
Mis amigos cubanos me miraron con terror porque intuían mi respuesta.
Traté de mantener la calma y, para no ser rudo, dije que me encontraba
en la acera de enfrente del Gobierno. El cónsul, molesto, respondió:
“A ti RCTV te lavó el cerebro. Explícame por qué no te gusta la
revolución venezolana”.
Luego de una gran tensión, di una respuesta no necesariamente
política: Señor cónsul, a mí me gusta cepillarme los dientes con
crema dental. Me gusta bañarme con un oloroso jabón. Me encanta el
papel toilette suavecito y me horroriza imaginar que mi hija, después
de estudiar y graduarse en la universidad, tenga que prostituirse con
turistas para comprar toallas sanitarias.
Los amigos cubanos casi se desmayan, y el funcionario y sus compañeros
trataron de intimidarme preguntándome cómo me llamaba y en qué parte
de Venezuela vivía. Con orgullo dije que Venezuela todavía no es Cuba,
y en un papelote que servía de mantel anoté mi nombre, mi teléfono
privado y mi dirección.
Oportunamente intervino el alcalde y nos calmó proponiendo un brindis
por la amistad y la democracia.
Más tarde, en el hotel, mis amigos cubanos, aún asustados y en voz
baja, me felicitaron por hacer lo que ellos siempre habían querido
hacer.
Estaban aterrados, con miedo de que el cónsul pasara el chisme de que
ellos eran mis amigos, cosa que creo ocurrió, porque, y ojalá me
equivoque, siento que desde ese día, ellos se alejaron de mí a pesar
de la larga amistad que nos profesamos.
Conclusión: Venezuela nunca será como Cuba porque tenemos dignidad.
Aquí lo que nunca tendremos es miedo.
¡Pa’lante, es pa’lla!
En los países comunistas se pasa de digno a indigno sin que los dignos
o los indignos se den cuenta de en qué momento eran dignos y cuándo se
convirtieron en indignos.
Junto con dos artistas cubanos, talentosísimos y mejores personas, fui
invitado por un alcalde a un país de América para realizar una
presentación en el marco de las fiestas patronales de un remoto y
pequeño pueblo.
Siempre que los humoristas y comediantes venezolanos nos presentamos
fuera, nos sentimos estresados porque tememos que nuestra forma de
expresarnos no sea entendida. Hemos aprendido que si alguien es bueno
en su país tiene posibilidades de tener éxito fuera, tal como ocurrió
hace dos años en una competencia internacional humorística en Buenos
Aires, donde participaron comediantes de toda América. El primer lugar
lo obtuvo Laureano Márquez, el segundo, Emilio Lovera. Esto dice mucho
del alto nivel que en la actualidad tiene el humor y la comedia en
Venezuela.
Pero el caso del cuento de hoy no es la calidad de los comediantes
venezolanos. No.
Se trata del miedo. El terror que causa ser ciudadano de un país como
Cuba, donde existe una dictadura. Terminamos con éxito nuestra
presentación en el pequeño y frío pueblo y, para nuestra sorpresa, nos
enteramos de que entre el público se encontraba el cónsul de Cuba.
¿Qué hacía allí el señor cónsul? Quién sabe. Él se acercó amablemente
a saludarnos.
Luego, el alcalde nos invitó a cenar comida típica.
Nos sentamos en una larga mesa y la estábamos pasando muy bien hasta
que el cónsul, entre otras cosas, dijo que estaba organizando círculos
bolivarianos. Juro que traté de hacerme el pendejo y no opinar para no
echar a perder la velada y no comprometer a mis amigos cubanos. Como
no opinaba nada, el señor cónsul me preguntó directamente qué me
parecía Chávez.
Mis amigos cubanos me miraron con terror porque intuían mi respuesta.
Traté de mantener la calma y, para no ser rudo, dije que me encontraba
en la acera de enfrente del Gobierno. El cónsul, molesto, respondió:
“A ti RCTV te lavó el cerebro. Explícame por qué no te gusta la
revolución venezolana”.
Luego de una gran tensión, di una respuesta no necesariamente
política: Señor cónsul, a mí me gusta cepillarme los dientes con
crema dental. Me gusta bañarme con un oloroso jabón. Me encanta el
papel toilette suavecito y me horroriza imaginar que mi hija, después
de estudiar y graduarse en la universidad, tenga que prostituirse con
turistas para comprar toallas sanitarias.
Los amigos cubanos casi se desmayan, y el funcionario y sus compañeros
trataron de intimidarme preguntándome cómo me llamaba y en qué parte
de Venezuela vivía. Con orgullo dije que Venezuela todavía no es Cuba,
y en un papelote que servía de mantel anoté mi nombre, mi teléfono
privado y mi dirección.
Oportunamente intervino el alcalde y nos calmó proponiendo un brindis
por la amistad y la democracia.
Más tarde, en el hotel, mis amigos cubanos, aún asustados y en voz
baja, me felicitaron por hacer lo que ellos siempre habían querido
hacer.
Estaban aterrados, con miedo de que el cónsul pasara el chisme de que
ellos eran mis amigos, cosa que creo ocurrió, porque, y ojalá me
equivoque, siento que desde ese día, ellos se alejaron de mí a pesar
de la larga amistad que nos profesamos.
Conclusión: Venezuela nunca será como Cuba porque tenemos dignidad.
Aquí lo que nunca tendremos es miedo.
¡Pa’lante, es pa’lla!
domingo, abril 26, 2009
Bienvenido a su celda Gral. Baduel

Por Mario Iván Carratu Molina.
Ilústres amigos: conocida la notícia de la detención, por parte de la DIM, del Gral. Raúl Isaías Baduel, surgen en la mente recuerdos cercanos, que vale la pena comentar... si no fuera por la terrible y diabólica acción del régimen, de sabotear, perseguir y encarcelar a los opositores que estiman de mayor peso, uno hasta podría decir, que BIEN MERECIDO SE LO TIENE ESTE ENIGMÁTICO MILITAR...
Como todos recordamos, fué Baduel quien se encargó de colocar de nuevo en el poder a HRChF, en los sucesos de Abril del 2.002, y no fué por inocencia, ignorancia, ni por ser un INSTITUCIONALÍ STA... no !!!.La historia se ha contado y repetido hasta la insaciedad, por parte de los personeros del régimen, que TODOS LOS PROSTITUTOS DÍAS, desde ese entonces, alguién declara, algo sobre "EL GOLPE DE ESTADO DEL 2.002", y los líderes de la oposición, lo aceptan, no replican LA VERDAD, la cual sin haberse elaborado mediáticamente, surgía de manera espontánea, desde la madrugada del 13, cuando el alto mando militar comunicó que le habían solicitado, ante los sangrientos hechos del día previo, la renuncia a Chávez, la cual había aceptado.
Todos estábamos confundidos, incluyendo los medios de comunicación. .. nadie sabía como reaccionar ante lo que sucedía, y miéntras algunos con una sensación de paz interna, de felicidad, escuchábamos la versión de nuestro Himno Nacional, en la voz y piano del pana Ilan Chéster, los reporteros mostraban como un grupo de la PTJ (no se si ya le habían cambiado el nombre por CICPC), dirigidos por el comisario Dao, visitaban los edifícios aledaños a Pte. Llaguno, a nivel de la Av. Baralt, y mostraban las armas largas encontradas en los despachos de Aristóbulo Isturiz, de María Urbaneja, la Alcaldia Libertador, y el Hotel Edén, entre otros... se acuerdan ?. Obviamente las armas utilizadas, desde instalaciones gubernamentales por francotiradores, en el sítio donde hubo la mayor cantidad de muertes y heridos, que según expertícias legales, muchas fueron causadas por proyectiles con un trayecto descendente. Será que el Gral.
Baduel no se enteró de estos hallazgos, como tampoco que ante la REALIDAD, UN VACÍO DE PODER, POR LA RENUNCIA DEL PRESIDENTE, su colega Vásquez Velasco, comenzó a ubicar al Vice-Presidente (escondido), al Presidente de la Asamblea Nacional (escondido), al Fiscal (escondido), y solo encontró al Presidente de la Corte Suprema de Justicia, el Dr. Rincón, quien le comunico al Gral., que si no había quien se encargara de la transitoriedad, el podía hacerlo... fue eso un golpe de Estado?... que bolas, y me perdonan el término !!!
Baduel, siendo un individuo que conocemos en el argot popular como "azorratao´", se hizo el "gü....", por no decir, de la vista gorda, y en vez de apersonarse en la capital, para sacar de Miraflores a Carmona y los oportunistas que suscribieron aquel nefasto manifiesto, y ayudar a reestablecer el orden con los elementos que la Constitución establece para la transitoriedad, pues no!!!. Se quedó en Maracay, armando la retoma del poder de su hermano del alma, y esa acción de este Gral. que ahora se encuentra traicionado por el mismo monstruo que alimentó, le ha costado a este País cosas muy grandes durante los años siguientes, en los cuales el régimen ha destruido las Instituciones, incluyendo la Militar, de la cual el luego también se hizo el pendejo, porque lo hicieron en sus narices cuando fue Ministro de la Defensa... las acciones del enigmático militar, cuyo aspecto no le ofrece confianza a nadie, ni antes ni ahora, han permitido de HRChF, quien renunció a su cargo, se perpetúe en el poder, y destruya a Venezuela como lo está haciendo, Nacional e Internacionalmente.
De no ser esta una "comiquita" nueva, este alcahuete militar debe tener un escarmiento, por traición a Venezuela, y corresponsable del llanto y la tristeza de todos sus conciudadanos. .. los que lloran, y los que mas tarde, porque aún siguen soñando en las bondades de esta robolución, llorarán. ¡ BIENVENIDO A SU CELDA GENERAL VAGABUNDO !..
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Publicado por Iván Ballesteros en: www.plomoparejorcr. blogspot. com
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